Mario Ernesto Sánchez
y el teatro internacional de Teatro Hispano

Waldo González López

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Destacado actor de cine y series televisivas norteamericanas, Mario Ernesto Sánchez es, además, dramaturgo y director artístico y general del Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami (FITH), desde su creación en 1986.

Su carrera de dramaturgo la iniciaría en los ‘70s con la puesta de La finca, basada en la novela Rebelion en la granja, de George Orwell, estrenada en Teatro Prometeo, creado en 1978 por la valiosa actriz Teresa María Rojas y Alina Interián; casi dos décadas más tarde, otra pieza decisiva en su producción sería Matecumbe: el vuelo de un Pedro Pan (1995) que —escrita a partir de su experiencia personal, cuando el en los inicios de la mal llamada ‘Revolución’, el entonces adolescente Mario Ernesto de solo 14 años, emigrara de su natal poblado San Antonio de las Vegas a un campamento del sur de la Florida— se estrenaría en una de las pasadas ediciones del FITH.

Mas, hay que añadirle su condición de fundador y director del Teatro Avante (35 años atrás), al que le ha entregado la mayor parte de su existencia. Así, con su múltiple labor se erige como una de las figuras de la cultura cubana en Miami que, a través del importante evento escénico internacional, cada año y desde tres décadas atrás, se empeña en revelar a los amantes de las tablas una amplia muestra de la escena realizada en diversos países.

De tal suerte, con tan vasto quehacer desde 1986, corrobora su invariable amor y pasión por esta ingente labor «tan difícil y frustrante […] como necesaria y hermosa para que el teatro iberoamericano finalmente triunfe en Miami», tal confesara a la dramaturga, ensayista, poeta, narradora y profesora universitaria Maricel Mayor Marsán en una entrevista publicada, en víspera del FITH, a propósito de los tres decenios del evento, en la revista Baquiana.

Allí mismo, añadiría el creador:

Teatro en inglés hay bastante, pero en español nunca ha habido lo suficiente. Vivimos en una ciudad donde casi el 70% es hispano, pero ese porcentaje no se ajusta a las necesidades artísticas de nuestra comunidad. Es necesario mantener nuestra cultura, tradiciones, idioma, de lo contrario desaparecemos para siempre. Tenemos la dicha de vivir en un país democrático, compuesto de inmigrantes de muchas nacionalidades, y la nuestra habla español. Considero que esta ciudad no es un melting pot, como dicen algunos, sino como una gran ensalada, donde todos podemos convivir juntos, pero somos diferentes.

Mario Ernesto Sánchez con parte de su equipo.

Mario Ernesto Sánchez con parte de su equipo.

En este amplio periplo, los espectadores miamenses han disfrutado las puestas de países hispanoamericanos, como de ámbitos distantes y distintos: Ucrania, Japón, Italia, Suecia, Eslovenia y otros, a partir de piezas creadas por autores hispanos.

El significativo evento ha gozado de la acogida entre los amantes de la escena y, por mencionar solo varios de sus valores, el primero es el haber colocado a Miami en la cartografía mundial del teatro, si bien, y no por ello otro rasgo no menos singular, es que ha beneficiado la cultura y, en particular, a los espectadores, a los que ha brindado la oportunidad de visionar, descubrir y disfrutar destacadas piezas y puestas creadas en países que no conocen los cientos de espectadores del Festival.

Y he aquí un punto atendible que muchos, incluso actores y directores, no debían pasar por alto: la necesidad de ver mucho teatro, realizado con  métodos y estilos diferentes de los que se suelen montar y visionar en Miami.

Otro aspecto a destacar es que, con la Compañía Avante, ha presentado en cada edición, desde los inicios del evento, una obra dirigida por él, de Latinoamérica, España, Francia e Inglaterra, como igualmente adaptaciones de autores clásicos. Entre estos, al revisar los nombres, descuellan figuras de la talla del inglés William Shakespeare, el francés Albert Camus, los españoles Valle-Inclán y García Lorca, los venezolanos Ignacio Cabrujas y Rodolfo Santana y, en no pocas ocasiones, de valiosos dramaturgos cubanos: Virgilio Piñera, José Triana, Eduardo Manet, Julio Matas, Manuel Reguera Saumell, René Alomá y la laureada pieza La Peregrina, de Héctor Santiago.

Aun otra particularidad no menos decisiva del Festival es que, desde años atrás, homenajea las tablas de países latinoamericanos, si bien se iniciara la saga con España, al que seguirían Colombia, México, Chile, EE.UU y su teatro latino; Perú, Argentina y —este 2015, en su Aniversario 30— se le dedicó a Brasil, al que se agasajó con éxito entre el 9 y el 26 del pasado julio, en varios de los mejores escenarios miamenses.

Ya en su prólogo al volumen 25 años celebrando la cultura hispana en Estados Unidos: El Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami —compilación de las conferencias leídas en el Componente Educativo del evento, a cargo de la Dra. Beatriz J. Rizk, profesora, crítica, promotora cultural e investigadora, publicada en 2013 por Ediciones Universal— Mario Ernesto precisaba: «Desde 1986 hemos persistido en nuestro empeño, muchas veces bajo condiciones precarias, pero siempre dedicados a la supervivencia, la continuidad y el desarrollo de nuestra herencia cultural hispana, que tanto contribuye a la calidad de vida de todos.»

Y enseguida adjuntaba:

Por aquí han pasado las mejores compañías de teatro de Iberoamérica. Han venido de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, Estados Unidos, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Portugal, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Han venido también de países no iberoamericanos, como Dinamarca, Francia, Italia, Japón, Eslovenia, Suiza y Ucrania a representar obras de autores hispanos.

Algo después, añadía que, a partir de 1989 han honrado con el premio “A una Vida de Dedicación a las Artes Escénicas” a importantes maestros del teatro de los países antes mencionados. Y han tenido el honor de contar con importantes artistas internacionales que han diseñado el afiche del festival. Justamente, a solo tres años de su creación (en 1989), el evento devendría internacional.

Por ello, no en vano, Randy Gener, el multilaureado crítico y editor de la prestigiosa revista especializada American Theatre, definiría en 2010 al evento como «la puerta de acceso estadunidense mas reconocida en las Américas».

Y es que, sin duda, ha sido un fecundo esfuerzo a lo largo de tres décadas durante las que —tal senalé atrás— se han presentado puestas con numerosas obras de diversos países, como igualmente se han publicado dos volúmenes que testimonian la singular historia del Festival: el arriba citado y, aun otro, de 2010, a  propósito del 25 Aniversario del evento: Paradigmas recientes en las artes escénicas latinas y latinoamericanas. Homenaje al Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami, donde también Beatriz J. Rizk, esta vez con la profesora Nelsy Echávez-Solano, seleccionó un conjunto de ensayos presentados en la conferencia que anualmente y desde 1994, han organizado como parte de los Eventos Especiales del FITH. En tal sentido, añadía la Dra. Rizk:

Esta colección, fuera de ser un homenaje, es una evidencia de la dedicación de los trabajadores de todas las áreas de las artes escénicas que han contribuido a que el teatro latinoamericano sea una vibrante prueba de la riqueza de la cultura latinoamericana, incluyendo la que se desarrolla en Estados Unidos.

 

Más sobre el componente educativo

Tan importante aspecto, a cargo de la Dra. Beatriz Rizk, resulta esencial para el buen desarrollo del Festival, en tanto incluye la celebración del Día Internacional del Niño; talleres, para públicos juveniles y para estudiantes de teatro; las conferencias, en las que se presentan libros, y se realizan mesas redondas; los coloquios, tras los estrenos, con motivadores encuentros del director y los actores con el público, al que explican rasgos de sus respectivas compañías, como del proceso de trabajo de las puestas presentadas, como exposiciones de fotografías y afiches, entre otras particularidades de sumo interés.

Beatriz Rizk - Foto: Asela Torres.

Beatriz Rizk – Foto: Asela Torres.

Como un certero ejemplo de la más reciente edición, el crítico recuerda —tras la valiosa puesta española de Escriba su nombre Aquí, en el Black Box, del Teatro Miami Dade County Auditorium— cómo el dúo de autores/directores, y los tres actores restantes, intercambiaron en animada charla con los espectadores, explicando y aclarando aspectos no solo de la pieza y el grupo, sino incluso de la actual situación política y económica de la península.

En consecuencia, tales coloquios resultan esenciales para los teatristas locales, como para los espectadores, gracias al diálogo y el intercambio de ideas, que permite el conocimiento de actores, directores, dramaturgos, diseñadores, técnicos, coreógrafos y compositores de los países visitantes. Estos encuentros, igualmente, facilitan a la crítica, el tú a tú con el director y los actores, proporcionándoles algunos de los necesarios datos para la confeccion de sus reseñas, ampliados por la posterior búsqueda de otros materiales sobre las obras.

En tal sentido, es oportuno citar una de las respuestas de la entrevista realizada a la Dra. Rizx por el colega Max Barbosa, publicada en su columna de la web teatroenmiami.com, donde subrayó la especialista colombiana: «Considero que la crítica es esencial para el crecimiento del teatro en donde quiera que sea y sí es constructiva, y está enterada de los procesos que manejan los grupos para aproximarse a ellos, pues mejor que mejor, todos salimos ganando.»

Por su parte, un juicio cercano expresaría Mario Ernesto al diario boliviano El Deber, de Santa Cruz, a cuyo entrevistador aseveró: «Un artista crea y un crítico critica. No tenemos que estar peleados con la crítica. Claro, el crítico tiene la importancia de que lo que escribe se publica y lo lee todo el mundo.»

 

30 son muchos años de labor en un Festival

Son escasos los eventos escénicos que alcanzan tan extensa e intensa existencia. Y que el FITH haya llegado a su 30ª. edición le otorga una dimensión acorde con su prestigio.

Mario-Ernesto-Sanchez-3-Teatro-OtroLunes-38Como evocación de la primera edición en 1986 y, a un tiempo, como homenaje al evento que ha proporcionado teatro de diversas latititudes a los espectadores miamenses, esta vez se disfrutó un nuevo montaje de uno de los dramas imprescindibles en la historia del evento: Una cosita que alivie el sufrir, del destacado dramaturgo cubano René R. Alomá (1947-1986), estrenada en aquella fundacional función (el dos de mayo de 1986) y esta ocasión también protagonizada por parte del elenco original: Alina Interián, Edna Schwab, María Malgrat y el propio Mario Ernesto Sánchez, presentada en el Carnival Theatre del Adrienne Arsht Center.

Como en cada año, el público disfrutó de variados espectáculos (12), de siete países, hecho enriquecedor de cada propuesta anual del Festival. Las puestas, con estilos distantes y distintos, de Brasil, El Salvador, España, México, Uruguay, Venezuela y Estados Unidos, fueron visionadas en varios escenarios de la ciudad.

Entre las mejor recibidas por el público, resaltaron la mencionada Alguna cosita que alivie el sufrir; Príncipe Azul (del argentino Eugenio Griffero, dirigida por Neher Jaqueline Briceño, con la actuación del cubano Jorge Hernández y el rioplatense Arnaldo Pipke, de Adriana Barraza Black Box); Ex-Que revienten los actores (escrita y dirigida por el uruguayo Gabriel Calderón, de Complot, Compañía de Artes Escénicas Contemporánea), y de España: Escriba su nombre Aquí (escrita y dirigida por los actores María Prado y Fernando de Retes, a partir de creación colectiva; Cuartoymitad Teatro y, para los pequeños, Zarzuela para niños (de Javier Ruiz Gaitán y Melisa de las Heras, dirigida por Carlos Crooke Llop; Zarzuguiñol, S. L.)

 

Honor a quien honor merece

Como escribi atrás, desde 1989, la dirección del evento comenzó a honrar con un premio anual a teatristas con vasta praxis, nominado “A una una vida de dedicación a las artes escenicas”, lauro merecido por diversas figuras de la talla de los colombianos Santiago García y Enrique Buenaventura, los españoles José Sanchís Sinisterra y José Monleón, el venezolano Isaac Chocrón, el mexicano Héctor Mendoza, el la puertorriqueña Victoria Espinosa y el norteamericano George Woodyard, entre otros, como asimismo decidió homenajear el apoyo de varios países, entre ellos: España (2008), Colombia (2009), México (2010) y Brasil (2015), por solo mencionar algunos.

El evento ha sido distinguido por sus indiscutibles méritos y, en consonancia, ha recibido importantes galardones, como en 1995 el Premio “Federico Garcia Lorca” en Fuente Vaqueros, España, por “haber contribuido enormemente al desarrollo del teatro hispánico en America”; en 2004, el “Kusillo”, otorgado el Festival Internacional de Teatro de La Paz, Bolivia, y en 2009, el “Atahualpa del Cioppo”, del Festival Iberoamericano de Cádiz,  España.

Pero hay más: en 2012, el Festival UCSUR, de Lima, Peru, otorgaría al creador el premio “por su destacada trayectoria teatral”, y en noviembre de 2014, el fundador de Avante y del Festival recibiría por su trayectoria y aportes al teatro hispano, en Los Angeles, el Premio Legacy Award 2014. Entonces, la compañía de teatro The Latino Theater y The Latino Theatre Commons otorgaron el galardón al cubanoamericano por su contribución al teatro hispano, de acuerdo con la entrevista realizada al director por la periodista Wilma Hernández en Diario Las Américas.

Tal bien subrayó entonces la colega, el galardón honró los logros obtenidos durante una trayectoria de compromiso con el teatro latino en EEUU y Latinoamérica, y a su vez condecoró el impacto que estos méritos han tenido en el ámbito de las tablas.

Mario-Ernesto-Sanchez-4-Teatro-OtroLunes-38“Este reconocimiento es por los 35 años de Teatro Avante y 29 del Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami. En realidad lo recibí en nombre de nuestros artistas, del teatro Latino y en español, y en nombre de todos los que han dedicado su vida al teatro… en cualquier idioma”, expresó el galardonado al rotativo.

“Nos honra y nos brinda mucha energía, y nos obliga a continuar en nuestra lucha para representar a nuestra comunidad en el escenario, que es nuestra más importante responsabilidad”, expresó el creador de Teatro Avante, grupo que ha presentado a EEUU en festivales teatrales en Suramérica, el Caribe, Europa y Asia.

“Además de entretener, nos hemos dedicado a presentar obras de autores hispanos que emocionan, exploran nuestra historia, cultura y tradiciones, expanden horizontes, denuncian abusos y pobreza, critican la doble moral, el racismo, la homofobia, o inspiran amor”, agregó y  subrayó, con razón, que “el teatro ha contribuido al crecimiento cultural de Miami, ciudad que, según el artista de las tablas, ha dejado de ser “un desierto cultural” ante los ojos del mundo.

Por ello, puntualizó el creador: “El teatro, en su más puro y digno ejemplo, educa, revela, humaniza, y confronta, además de “alimentar el alma.”

 

Decisivas colaboraciones

Claro, esta compleja tarea de rango internacional, como todas las de su tipo, ha requerido un esfuerzo colectivo, apoyado por un laborioso equipo. De tal suerte han colaborado varias instituciones y artistas locales, como el propio Teatro Avante (creado en 1978 por Sanchez y Alina Interián), Teatro Prometeo, del Miami Dade College, fundado en 1973 por la destacada actriz Teresa María Rojas, ahora dirigido por Joann María Yarrow, como el Carnival Studio Theatre del Adrienne Arsht Center for the Performing Arts.

Asimismo, ha contado con el valioso apoyo de la relevante fotógrafa Asela Torres, quien ha sido la testimoniante de cientos de imágenes de la escena miamense desde los ‘70s del siglo pasado. Tal escribió Susana Weingast:

Ella ha documentado laboriosa y bellamente durante 38 años la historia del teatro en español de esta ciudad, así como ballets, recitales, conciertos y puestas en escena que también forman parte de una agenda inolvidable y en la que sòlo se omite, por ausencia, la década del 60.

Su recorrido por la vida artística local abarca desde las funciones de Grateli y Ballet Concerto y los conciertos de artistas locales e internacionales en el Auditorio del Condado Miami Dade, el teatro Jackie Gleason y el Gusman Center; hasta Prometeo y los teatros de bolsillo que fueron surgiendo y el Festival Internacional de Teatro Hispano desde su fundación.

Del propio modo, ha sido y es fecunda la labor creadora del dueto integrado por los escenógrafos Jorge Noa y Pedro Balmaseda, quienes han sido el pivote esencial en este rubro.

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Mike Porcel – Foto: Delio Regueral.

Por su singular talento, Mike Porcel, figura icónica de la composición, ha constituido el decisivo soporte musical en las puestas de Mario Ernesto para Avante. Muy conocido y admirado desde décadas atrás en su natal Cuba —donde mereciera importantes lauros—, por lo que motivara la envidia de sus colegas de la denominada “nueva trova” y, en consecuencia, prohibido en los medios e impedido de salir del país por el Castrismo durante una década, hasta que por fin podría venir a Miami, donde reside desde décadas atrás y donde ha continuado su excelente creación.

Por tanto, por todo lo realizado, con su valioso equipo, por el multicreador escénico Mario Ernesto Sanchez en su incansable laboreo en favor de las tablas latinoamericanas en el Festival Internacional de Teatro de Miami, era justo dedicarle mi artículo de la presente edición de OtroLunes, conciente de que este cubano ha aportado y sigue aportando a la cultura cubana en Miami con la realización del evento que este 2015 alcanzó sus tres primeras décadas de feraz existencia.

Del Autor

Waldo González López

Waldo González López
(Puerto Padre, Las Tunas, Cuba. 1946) Poeta cubano, ensayista, crítico literario y teatral, antólogo y periodista cultural. Graduado de Teatro en la Escuela Nacional de Arte (1971) y Licenciado en Literatura Hispanoamericana, Universidad de La Habana (1979). Hasta el 2011, cuando abandonó la Isla para venir a residir a Miami, integró la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en sus Asociaciones de Poesía, Literatura para Niños y Teatro.

Laboró en la Escuela Nacional de Arte (donde impartió clases de Historia de la Literatura para Niños y Jóvenes, en la Cátedra de Teatro para niños fundada por él y la actriz y directora escénica María Elena Espinosa, y de Historia del Teatro Universal y del Teatro Cubano, también creó el Archivo de Dramaturgia).

Entre 1990 y 2010, fue periodista cultural de las revistas Bohemia, Mujeres y Muchacha y colaboró con las especializadas Casa de las Américas, Unión, La Gaceta de Cuba, Universidad de La Habana y Biblioteca Nacional José Martí. Recibió importantes reconocimientos por su labor escrituraria y periodística, como, entre otros: Mención del Concurso Plural (México, 1990) por su poemario Salvaje nostalgia; Premio “13 de Marzo” (1976), de la Universidad de La Habana, por su poemario para niños Poemas y canciones y varias Menciones en los Concursos «Ismaelillo», de la UNEAC y «La Edad de Oro», de la Editorial Gente Nueva. En la Isla, publicó una quincena de poemarios, un volumen de ensayo, dos de crítica literaria y otro de crónicas, así como diversas antologías de poesía y poesía para niños, décima y décima para niños, cuento y teatro. Colaboró con publicaciones extranjeras con ensayos, artículos, crónicas y poemas. Sus versos han sido traducidos al inglés y francés y publicados en revistas de EUA y Francia, así como ha publicado poemarios en México y Colombia, y un volumen de ensayos sobre lectura y literatura en Ecuador.