Masa, elogio y poder en la obra de Sindo Pacheco María Virginia, mi amor

Acerca de su novela María Virginia mi amor

Marcela Sakura

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En medio de la realidad que nos acoge, encontramos que la vida de todas las personas esta colmada de historias que hacen más encantadora la existencia; en la obra “María Virginia, mi amor” del autor cubano Sindo Pacheco se observa una constante relevancia de “llamar la atención” en toda circunstancia, momento y lugar; en esta se narran episodios de la vida cotidiana en un salón de clases con todos los componentes característicos, actitudes de reproche hacia los profesores, conflictos entre los estudiantes, burlas apodos , manifestaciones de agotamiento, criticas a favor y en contra de los contenidos académico de las diferentes materias.

libros-sindo-pacheco-14La mente abierta, espontánea, libre y  nada complicada del protagonista le hace ver y criticar la rígida disciplina que no falta en los grupos escolares y que perdura en todos los grupos sociales como estrategia o herramienta de control que sin aportar al individuo más que sacrificios, garantiza el orden y el respeto entre los individuos que interactúan en el grupo (masa).
La forma de captar la atención de la gente interactuante es muy valiosa porque así sea de una tragedia, como fue el caso de verse ahogado, despertó el interés de todos y el accidentado se vuelve importante, todo gira a su alrededor.

El modelo de enseñanza es tal vez lo que menos importa a muchos estudiantes, en sus mentes opuestas a rígidos currículos académicos, horarios y rutinas existen diferentes maneras de captar los contenidos académicos de la áreas de aprendizaje, creando un ambiente de rechazo y oposición que somete al educador a enfrentar, corregir, cambiar y adaptar diferentes métodos que motiven de laguna manera a los estudiantes, siendo de relevante importancia la práctica de elogiar sin llegar a ser adulador, es una herramienta motivadora y no debe desgastarse usándole inoportunamente. Cuando un niño se siente importante es casi seguro que se siente más responsable.

La masa se puede comprender como la vida que llevan cada uno de los estudiantes haciendo parte del grupo, sometidos a tratos indiferenciados, a pesar de ser diferente, pues son muchos con los mismos derechos y deberes.
Los atributos principales de la masa son los siguientes:

  1. La masa siempre quiere crecer.
  2. En el interior de la masa reina la igualdad. Todas las exigencias de justicia, todas las teorías igualitarias extraen su energía, en última instancia, de esta experiencia de igualdad que cada cual reconoce a su manera a partir de la masa.
  3. La masa ama la densidad.
  4. La masa siempre se mueve hacia algo. Existirá mientras tenga una meta no alcanzada.

“Cuando un alumno pide ir al cuarto de baño parece una cosa razonable, pero cuando los veintinueve alumnos restantes deciden en el mismo momento que tienen una necesidad similar, empieza aquello a convertirse en un problema”.

El uso de la palabra poder se entiende como la imposición de uno sobre otro. Las relaciones de poder han obstaculizado la práctica pedagógica y la transforman en una práctica impregnada de autoritarismo, indiferencia, dependencia y castigo.

El juego de poderes e influencias están presentes en cualquier situación del aula. Foucault decía que toda relación entre seres humanos es una relación de poder, donde uno tiene tendencia o aspira a dominar al otro, que es dominado de buen grado o con resistencia.

Se espera que profesor ejerza el poder, ya que es el representante de poder en el aula, pero a veces se excede en su autoridad o no sabe cómo manejarla, se espera además que los estudiantes obedezcan sin oponerse, que se sometan al poder y si tratan de oponerse pueden obtener una sanción.

En función del ejercicio del poder, José Rodríguez define cinco tipos de docente:

  1. Autocrático: “Sr. Barreto, salga de clase. No volverá a entrar hasta que sus Padres se entrevisten conmigo”. Toda la autoridad reside en el.
  2. Burocrático. “Sr. Barreto, salga de clase y vaya a jefatura de estudios. Informe de que le he expulsado y recibirá instrucciones”. Se considera parte de una organización más amplia, bien organizada y reglamentada.
  3. Paternalista. “Barreto, ¡vaya día tienes hoy! Siéntate al fondo y cuando se te pase, me lo dices, para ver si sigues trabajando con los demás”. Los estudiantes son de su responsabilidad, su autoridad debe estar basada en su liderazgo natural.
  4. Libertario. “Barreto, hay tres compañeros tuyos que se quejan de ti. ¿No crees que debían hablarlo?”. El desarrollo adecuado de los alumnos exige un ambiente de libertad y responsabilidad personal.
  5. Negociador. “Barreto, se supone que todos sabemos qué estamos haciendo y para qué, así que debieras explicarnos a todos qué estás haciendo tú”. El consenso aumenta la eficacia de las sanciones.

Los alumnos y alumnas también establecen relaciones de poder entre sí; un estudiante puede influenciar a los demás imponiendo modas, valores, símbolos, entre otros, haciendo vales su superioridad sobre los otros.

Por otro lado el elogio es una herramienta que el maestro debe usar permanentemente, porque ayuda al mejorar el ambiente y reforzar las conductas problemáticas de los estudiantes, pues las reglas no garantizan la motivación en el grupo.

Elogio son esas valoraciones positivas y negativas que circulan durante las clases, emitiendo juicios de valor sobre sus alumnos: califican su aprendizaje, valoran su comportamiento y sus modales, critican o alaban ciertas actitudes y conductas, corrigen su forma de hablar, de escribir, su estética y vestimenta, hacen estimaciones sobre sus capacidades y sus limitaciones.

Los profesores también están siendo constantemente observados y juzgados. Los alumnos les ponen apodos, critican su forma de ser, de vestir, de dar clase, de relacionarse con los estudiantes, esperan a que se equivoque o se tropiece

Los apodos, insultos o piropos son una constante entre el grupo de iguales. etiquetas como: la pelota, el matón, el lambón; el grupo de los “puppies”, “los nerds” o los “looser” , esto es muy conocido para cualquier estudiante con lo que aprende a convivir, a veces a sobrevivir, muchas conductas de rechazo a la escuela provienen de este contexto de valoraciones.

Elogio, Poder y masa son tres componentes de la vida social que se relacionan y que se deben manejar para aportar el desarrollo personal, social y académico de los individuos, favoreciendo el ambiente, generando la igualdad de oportunidades y la reproducción de la sociedad; siempre existirá algo que una a la masa que se puede entender como el poder y que se controla con el elogio.