Nacido en 1956, Gumersindo Pacheco –quien a partir de 1990 adoptaría el nombre literario de Sindo Pacheco– comenzó a destacarse en el movimiento nacional de los talleres literarios a mediados de la década del 80. Ya desde entonces sus cuentos sobresalían por un modo distinto de asumir el humor, pues no era un medio transmisor de ideas sino el marco mismo donde se desarrollaban sus personajes estrechamente vinculados a un entorno rural. Varias narraciones suyas publicadas en revistas, boletines y antologías cubanas y extranjeras desde 1983 a 1989, fueron definiendo un estilo único en la narrativa de este autor: Cabaiguán, su pueblo natal, comenzó a delinearse en esos textos de un modo sui generis, como si en efecto fuera un lugar de la Isla fuera de lo común, un caldo de cultivo para ese humor campechano, vital, siempre despierto y sano, del guajiro cubano, pero con toda la malicia ancestral del alcalde de origen árabe que fundara el pueblo, con la picardía y la brutalidad tozuda del nacido en Islas Canarias que abunda en ese pueblito del centro y con toda la influencia de esa otra «cubanidad» de la que se permeaban los cabaiguanenses mientras (como diría un poeta también nacido allí) veían desde el parque «pasar los autos hacia Occidente». Leer más…








