

Salvo excepciones como esas, la bienal, y en especial la sección de los artistas cubanos, resultaba magra frente a las ediciones pasadas. De hecho, no hubo esta vez artistas cubanos que emergieran para insertarse en los circuitos mundiales, sino una mera confirmación de los nombres ya establecidos internacionalmente. "Los Carpinteros" crearon una representación un tanto desangelada de varios de los edificios habaneros más representativos, pero hechos con lona de tiendas de campaña. El "Gabinete Ordo Amoris" instaló un par de antenas de televisión (una original y una copia fabricada por ellos mismos) que jugaba inteligentemente con la condición serial del mundo industrial, así como con el lado macabro de la cultura del readymade. La Galería Dupp (un colectivo lidereado por René Francisco Rodriguez) levantó unas almenas en forma de micrófonos de 70 cms. de alto en el borde de la fortaleza del Morro que supuestamente aludían al soliloquio de la cultura cubana con el exterior, pero que también podían leerse como una alegoría de la cortina de oratoria en que se escuda el régimen castrista. Pero por desgracia, artistas como Kcho han acabado por transformar el lenguaje vernacular/conceptual del arte cubano en un mero formalismo.
En parte por esa deflación del contingente local, sucedió que lo irónico y problematizador había que buscarlo ya en los eventos no oficiales que se realizaban paralelamente a la Bienal, o (por increible que parezca) entre los artistas mexicanos.
El 20 de noviembre la llamada "Asociación de jóvenes artistas Hermanos Saiz" convirtió a la Plaza Vieja en un tianguis de parodias conceptuales. En varios puestos se vendían panes en forma de lagarto, trebejos reparados con yeso quirúrgico y huellas digitales de artistas famosos, estampadas en charolas como la que se usan para vender carne en el supermercado, valuadas por kilo de acuerdo al prestigio del artista. Los participantes intentaban tomar el pelo a los visitantes con una imagen sardónica de la comercialización de la estética povera del arte cubano. Así, Alexis Esquivel pretendía colocar entre los viandantes una figurilla kitsch de una negra como si fuera "arte comprometido," retratando la paradoja de un arte que depende de una falsa aureola de radicalismo para atraer al comprador y curador foráneo.
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Uriel
Quesada
El gobierno no pudo preveer el impacto social y político que CAFTA causaria entre los costarricenses [...] Y si bien los grupos que apoyan el tratado son económicamente muy fuertes y tienen amplio acceso a los medios de comunicación, quienes se oponen han encontrado su nicho principalmente en Internet.
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Amir
Valle
Fui testigo directo, entonces, de la primera metamorfosis que sucedía ante mis ojos: vi a unas cuantas (y muy feas) orugas convertirse en mariposas, lo cual sucedía siguiendo el ciclo natural, quizás con las únicas diferencias de que no se les llamaba “orugas” (se les decía “gusanos"...
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Alejandra
Costamagna
Millán supo que tenía cáncer al pulmón y se largó a escribir. “Ahora me preocupo sólo de mí, me olvido de los otros. Me interno en el ensimismamiento porque veo con alarma que el barquero aborda su nave”...
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Armando
de Armas
En el pasado los vecinos de un país eran determinados sólo por la geografía. Hoy, experiencias comunes, aspiraciones, valores y la solidaridad determinan quienes son nuestros vecinos, tanto o más que la geografía. Ningún ejemplo de esto puede ser más dramático que Cuba y Polonia.
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Edmundo
Paz Soldán
Hay nombres que no sorprenden a nadie (Neruda), autores sorpresivos (Tim Burton), y autores sobre cuyos méritos literarios los críticos todavía no se ponen de acuerdo (Isabel Allende, Hernán Rivera Letelier)
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Ladislao
Aguado
En una época donde la imagen del hombre sustituye al hombre mismo y donde los shows mediáticos elevaban a la categoría de notorios a cientos de imbéciles, la porfía de McCarthy por disolverse tras sus libros parece incomprensible.
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Elidio la torre
lagares
...más que emails y confabulación, lo grandioso de la novela de López Nieves –traducida al islandés y próximamente al francés- es menos obvio, y es que la misma se estructura como artefacto literario tomando una forma muy frívola y poco literaria: la del hipertexto.
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León
de la Hoz
Sin la independencia de la boca sobre el cerebro es difícil imaginar que un ser humano pueda articular tanta estupidez, a no ser que sea un extraño caso clínico de los Expedientes X. Sólo cabe preguntarnos si también cuando duerme esa boca no deja de cometer palabras.