Otro lunes. Revista Hispanoamericana de Cultura. Diciembre 2007. Antilde;o uno. Número tres

Logotipo de La revista Otro lunes
Datos de la revista, mayo 2007, año 1, número 01
otrolunes.com >> Sumario >> Este Lunes

Noticias sobre el día después.
Tercera parte: el poder

Ladislao Aguado

Cuando Fidel Castro muera por última vez, habrá dejado no sólo un país en una profunda crisis socioeconómica, sino también en una gravísima crisis política. Incluso, con unas expectativas de recuperación mucho más lejanas y complejas. Sencillamente, porque en los últimos cincuenta y cinco años (1952-2007), la población cubana sólo ha conocido gobiernos dictatoriales. Por tanto, la imposición suple en la mente nacional las relaciones de consenso y disenso de la sociedad democrática.

En las dictaduras, disentir se convierte en un acto punitivo. Por tanto, el disidente es alguien castigable (y castigado), que categoriza como prohibitiva la oposición.

Sin dudas, la última de las muertes de Fidel Castro estará marcada por la necesidad de un escenario político plural, correspondiente con las reformas económicas, que terminarán por imponerse. De lo contrario, tendríamos economía de mercado, seguramente próspera; pero no un sistema democrático, aunque sí, tal vez, un gobierno elegido democráticamente. Lo cual no garantiza lo primero.

La construcción de una sociedad democrática, se presenta en el futuro de Cuba, como una expectativa; no, como una acción a corto o mediano plazo. No existen las condiciones para ello. No somos una nación cívica, sino militar. En la breve historia nuestra, las guerras, las guerritas y el pandillismo armado e institucional, abarcan casi la totalidad de nuestros actos de gobiernos. Por tanto, no existe más opción ante el contrario (léase enemigo en términos castrenses, y castristas), que la derrota, el vencimiento y la aniquilación.

Esta verticalidad en el mando, asociada a la resignación o el disimulo de quien cumple la orden y, además, a cinco décadas de miseria, escasez y niveles de vida comparable al de las naciones más pobres del planeta; han provocado un apetitito de bienestar en la población que, económicamente, puede ser muy provechoso como motor impulsor. Pero, en el ámbito político, conduce a la malversación, el favoritismo y el abuso de poder. Sucesos estos, por demás, cotidianos en la historia de la nación cubana, desde sus orígenes hasta hoy. Argumentar lo contrario es mentirnos y vender la ilusión de algo que nunca sucederá.

Y no se trata de los políticos que tomen el control del país. Tampoco de aquellos que se responsabilicen (no dudo que a riesgo de sus vidas), de la estructuración de nuevos partidos, capaces multiplicar las opciones de gobierno, afiliación e ideología de la sociedad. Tampoco, en últimas, es responsabilidad del ciudadano individual su posesión; sí, su transformación. Como en Fuenteovejuna, la culpa es colectiva, está en la idea nacional sobre el poder. En la asociación de éste con el lucro, por ejemplo.

Ahora bien, ¿cuánto tiempo y cuántas generaciones costará transformar nuestra histórica mentalidad totalitaria, en otra, donde la presidencia se entienda como un servicio público y no como un medio de saqueo e impunidad, las leyes cumplan con su carácter omnímodo, y las instituciones recobren su significado de representación social? No me atrevo a ofrecer un aproximado. Tal vez, ni siquiera llegue a suceder alguna vez.

La crisis económica de los noventa terminó por acentuar estos condicionantes. En medio de un país asolado por la inoperancia empresarial y administrativa, y privado, tras la desaparición del campo socialista, de los millonarios subsidios soviéticos que permitían su sobrevivencia; la visión de la alta dirigencia como clase intocada por la adversidad se subrayó. La salvación, una vez más, se alcanzaba por dos caminos. El dinero o el poder. El primero generó el auge del mercado negro, la prostitución, el tráfico de drogas, y la delincuencia como suceso colectivo. El segundo, un fragmento social interesado en el inmovilismo político y la sustentación de los mecanismos de gobierno existentes. Como consecuencia, poseemos un país tan zozobrante como un enorme salvavidas, donde once millones de habitantes procuran subsistir de una mañana en otra, de un semana a la siguiente, y si la suerte no ayuda y hay que permanecer en él, de un año a otro.

Entonces, ¿no hay solución?

Creo que ésta dependerá de la incorporación a la escena política cubana, de partidos con claros postulados democráticos, que fomenten, no la llegada de su figura central al poder (objetivo lógico), sino, además, el aprendizaje social de la convivencia en la divergencia. Sin dudas, un largo y tortuoso camino.

Otra Opinión

Visiones

Por
Uriel
Quesada

El poder de lo virtual

El gobierno no pudo preveer el impacto social y político que CAFTA causaria entre los costarricenses [...] Y si bien los grupos que apoyan el tratado son económicamente muy fuertes y tienen amplio acceso a los medios de comunicación, quienes se oponen han encontrado su nicho principalmente en Internet.

Palabras de revés

Por
Amir
Valle

Algunas teorías sobre la metamorfosis

Fui testigo directo, entonces, de la primera metamorfosis que sucedía ante mis ojos: vi a unas cuantas (y muy feas) orugas convertirse en mariposas, lo cual sucedía siguiendo el ciclo natural, quizás con las únicas diferencias de que no se les llamaba “orugas” (se les decía “gusanos"...

Sin embargo

Por
Alejandra
Costamagna

Gonzalo Millán: Palabras sublunares

Millán supo que tenía cáncer al pulmón y se largó a escribir. “Ahora me preocupo sólo de mí, me olvido de los otros. Me interno en el ensimismamiento porque veo con alarma que el barquero aborda su nave”...

Carga de caballería

Por
Armando
de Armas

Acuerdo por la
democracia en Cuba

En el pasado los vecinos de un país eran determinados sólo por la geografía. Hoy, experiencias comunes, aspiraciones, valores y la solidaridad determinan quienes son nuestros vecinos, tanto o más que la geografía. Ningún ejemplo de esto puede ser más dramático que Cuba y Polonia.

Carta desde el norte

Por
Edmundo
Paz Soldán

Un maletín literario para los niños

Hay nombres que no sorprenden a nadie (Neruda), autores sorpresivos (Tim Burton), y autores sobre cuyos méritos literarios los críticos todavía no se ponen de acuerdo (Isabel Allende, Hernán Rivera Letelier)

Paperback writer

Por
Ladislao
Aguado

A propósito de Cormac McCarthy

En una época donde la imagen del hombre sustituye al hombre mismo y donde los shows mediáticos elevaban a la categoría de notorios a cientos de imbéciles, la porfía de McCarthy por disolverse tras sus libros parece incomprensible.

Resistencias

Por
Elidio la torre
lagares

El corazón de Voltaire de Luis López Nieves

...más que emails y confabulación, lo grandioso de la novela de López Nieves –traducida al islandés y próximamente al francés- es menos obvio, y es que la misma se estructura como artefacto literario tomando una forma muy frívola y poco literaria: la del hipertexto.

leche cortá

Por
León
de la Hoz

Hugo Chávez y su boca

Sin la independencia de la boca sobre el cerebro es difícil imaginar que un ser humano pueda articular tanta estupidez, a no ser que sea un extraño caso clínico de los Expedientes X. Sólo cabe preguntarnos si también cuando duerme esa boca no deja de cometer palabras.

Volver arriba
Google Custom Search
Tamaño de letra:

Imagen de portada:

"El día de la independencia" (detalle)

Alexis Esquivel

Sumario

Este Lunes

Las generaciones castradas

Joaquín Badajoz

El comandante sí tiene quien lo herede

Rafael E. Saumell

El maestro y su contradiscípulo

Víctor Batista

Esa isla de cubanía llamada Carlos Victoria

Amir Valle

La foto fantasma

Iván de la Nuez

¿Qué vendrá después de Castro?

Luis Yáñez-Barnuevo

Valoración integral de Narciso López

Leonel Antonio de la Cuesta

Narrativa cubana. ¿Hacia dónde vamos?

Osvaldo Antonio Ramírez

El ideal de la Filosofía

Julio Pino Miyar

El "cine literario" en Cuba

Fernando Velázquez Medina

Noticias sobre el día después. Tercera parte: el poder

Ladislao Aguado

Fidel ha muerto

Manuel Gayol Mecías

Nosotros, los de entonces

Odette Alonso

Otro lunes Conversa

Con Gabriel García Márquez

Un concepto obrero de la inspiración

Con Alessandra Riccio

La perseverancia de una comunista italiana

Con Reynaldo González

Reynaldo González entrevisto

Punto de mira

Un análisis de la transición cubana

Manuel Díaz Martínez

Luis Yáñez-Barnuevo

Jorge Luis Arzola

Alejandro Armengol

Pío E. Serrano

Cuarto de visita

"Lo que escribo lo debo a mis abuelas"

Entrevista al escritor Eduardo Antonio Parra

Yanet Aguilar Sosa

En el eje de la narrativa de violencia

Opiniones sobre E. A. Parra por:

Ángel Ravizé

Fernando Iwasaki

Georgina Muñoz

René Rosas

Unos escriben

Roberto González Echevarría

Otros miran

Alexis Esquivel

Algunos escuchan

Cortázar y el jazz

Los lunes me llamaba Nicanor

Dispersiones en torno a Gastón Baquero

Walfrido Dorta Sánchez

Poemas inéditos

Gastón Baquero

En la misma orilla

Hombre perseguido por perros

Relato

Carlos A. Díaz Barrios

Yusef sale al trabajo

Relato

Francisco Alejandro Méndez

Concierto para una violinista muerta

Novela

Antonio Álvaro Gil

Las voces de la lluvia

Poemario

Odette Alonso

Los tesoros del escriba

Poemario

Jorge Luis Arcos

Recycle

60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

De lunes a lunes

Antonio Álvarez: Premio de Novela Ciudad de Irún 2007

El ciclo del Nobel

El nuevo libro de Alejandra Costamagna

Dios es chileno

Antología de relatos

20 años con Betania

ABCD, el mejor suplemento cultural

IV Congreso Internacional sobre creación y exilio

Biblioteca de Otro lunes

Librario

Constituciones cubanas

Leonel Antonio de la Cuesta

La memoria olvidada

Luis G. Ruisánchez

La canción del castillo de arena

Joel Franz Rosell

Saigón souvenir

Carlos E. Díaz Barrios

Hierba nocturna

José Lorenzo Fuentes

Skype MeT!
Otro lunes. Revista Digital. Tlf: +34 644 469 467. info@otrolunes.com