A José Alberto generalmente los intelectuales cubanos no lo soportan, dicen que por pesado, y los comprendo, porque ha de pesar más de 200 libras, pero es un gran amigo, excelente persona, extraordinario escritor.
Lo conocí, no en un lugar de la Mancha, ni en casa de María Antonia, sino en Buenaventura en la provincia cubana de Holguín, y eso ha de ser una cábala, un inicio de novela o de vida. Leer más…


