Otro lunes. Revista Hispanoamericana de Cultura. Septiembre 2008. Antilde;o dos. Número cuatro

Logotipo de La revista Otro lunes
Datos de la revista, abril 2009, año 3, número 07
otrolunes.com >> Sumario >> En la misma orilla

Cuatro poemas

 

José Paulo Paes

Traducción del portugués de Idalia Morejón Arnaiz

 

Mundo Novo

Como estás vendo, não valeu a pena tanto esforço:
a urgência na construção da Arca
o rigor na escolha dos sobreviventes
a monotonia da vida a bordo desde os primeiros dias
a carestia aceita com resmungos nos últimos dias
os olhos cansados de buscar um sol continuamente adiado.

E no entanto sabias de antemão que seria assim. Sabias que a pomba iria trazer não um
 ramo de oliva mas de espinheiro.

Sabias e não disseste nada a nós, teus tripulantes, que ora vês lavrando com as mesmas
         enxadas de Caim e Abel a terra mal enxuta do Dilúvio.

Aliás, se nos dissesses, nós não te acreditaríamos.

Mundo Nuevo

Como ves, no valió la pena tanto esfuerzo:
la urgencia en la construcción del Arca
el rigor en escoger a los sobrevivientes
la monotonía de la vida a bordo desde los primeros días
la carestía aceptada a regañadientes en los últimos días
los ojos cansados de buscar un sol continuamente aplazado.

Y no obstante sabías de antemano que así sería. Sabías que la paloma no traería un ramo de
 olivo sino de espinas.

Sabías y no nos dijiste nada a nosotros, tus tripulantes, que ahora ves  labrando con las mismas
         azadas de Caín y Abel  la tierra apenas seca del Diluvio.

Además, si lo dijeras, no te creeríamos.


 

Sobre o fim da historia

A pólvora já tinha sido inventada, a Bastilha posta abaixo e o czar fuzilado quando eu nasci.
         Embora não me restasse mais nada por fazer, cultivei ciosamente a minha miopia para
         poder investir contra moinhos de vento.

Eles até que foram simpáticos comigo e os de minha geração. Fingiam de gigantes, davam
         berros horríveis só para nos animar a atacá-los.

Faz muito tempo que os sei meros moinhos. Por isso os derrubei e construí em seu lugar uma
         nova Bastilha. Vou ver se escondo agora a fórmula da pólvora e arranjo um outro czar
         para o trono.

Quero que meus filhos comecem bem a vida.

Sobre el fin de la historia

La pólvora ya había sido inventada, la Bastilla tomada y el zar fusilado cuando nací. Aunque
no me quedara nada por hacer, cultivé celosamente mi miopía para poder embestir
 contra molinos de viento.

Ellos, hasta que fueron simpáticos conmigo y los de mi generación. Fingían ser gigantes, daban
 gritos horribles sólo para que nos animáramos a atacarlos.

Desde hace tiempo sé que son meros molinos. Por eso los derribé y en su lugar construí una
         nueva Bastilla. Ahora voy a ver si escondo la fórmula de la pólvora y consigo a otro zar
 para el trono.

Quiero que mis hijos comiencen bien la vida.


 

Ceia

Pesca no fundo de ti mesmo o peixe mais luzente.
Raspa-lhe as escamas com cuidado: ainda sangram.
Põe-lhe uns grãos do sal que trouxeste das viagens
e umas gotas de todo o vinagre que tiveste de beber na vida.
Assa-o depois nas brasas que restem em meio a tanta cinza.

Serve-o aos teus convidados, mas com pão e vinho
do trigo que não segaste, da uva que não colheste
mas que de alguma forma foram pagos
em tempo ainda hábil
pelo teu muito suor e por um pouco do teu sangue.

Não te desculpes da modéstia da comida.
Ofereceste o que tinhas de melhor.
Podes agora dizer boa-noite, fechar a porta, apagar a luz
e ir dormir profundamente. Estamos quites
tu e eu, teu mais hipócrita leitor.

Cena

Pesca en el fondo de ti mismo el pez más brillante.
Ráspale las escamas con cuidado: todavía sangran.
Ponle unos granos de la sal que has traído de los viajes
y unas gotas de todo el vinagre que has tenido que beber en la vida.
Ásalo después en las brasas que sobren en medio a tanta ceniza.

Sírvelo a tus comensales, pero con pan y vino
del trigo que no segaste, de la uva que no cosechaste
aunque de alguna forma fueron pagos
en tiempo útil todavía
por tu mucho sudor y un poco de tu sangre.

No te disculpes por la modestia de la comida.
Ofreciste lo mejor que tenías.
Ahora puedes decir buenas noches, cerrar la puerta, apagar la luz
y retirarte a dormir profundamente. Estamos en paz
tú y yo, tu más hipócrita lector.


 

Anamnese

Só souberam que o era após a Queda.

Como caíram de muito alto, mal lembravam de onde vinham.

Para que não se apagasse de todo a tenuíssima lembrança, pintaram-na primeiro na parede das cavernas.

Levaram-na mais tarde para os campos de cultivo e a colheita das vinhas.

Sobre ela assentaram as colunas do templo. Com ela acenderam a pira dos sacrifícios.

Mesmo por trás da grossa muralha dos castelos, algum pequeno horto lhe estava sempre consagrado.

Tampouco ficou esquecida nos jardins geométricos dos palácios e nos estranhos animais das tapeçarias.

Em meio à floresta das chaminés fabris e sobre a rede fluvial dos esgotos, subsistiu como grotesca nostalgia.

Dizem que foi sob os escombros até agora fumegantes da Utopia que a sua fragílima semente pereceu enfim.

Isso não muito depois de o gigantesco cogumelo de fogo, o mais sinistro arremedo da sua cornucópia, ter tornado supérfluo o próprio esforço de lembrar.

Anamnesis

Sólo supieron que lo era después de la Caída.

Como cayeron desde muy alto, mal recordaban de dónde venían.

Para que no se borrase del todo el levísimo recuerdo, la pintaron primero en las paredes de las cavernas.

Más tarde la llevaron a los campos de cultivo y a la cosecha de uvas.

Sobre ella fundaron las columnas del templo. Con ella encendieron la pira de los sacrificios.

Incluso, por detrás de la gruesa muralla de los castillos, algún pequeño huerto le era siempre consagrado.

En los jardines geométricos de los palacios y en los extraños animales de los tapices tampoco fue olvidada.

En medio del bosque de chimeneas fabriles y sobre la red fluvial de alcantarillas, subsistió como grotesca nostalgia.

Dicen que fue bajo los escombros todavía humeantes de la Utopía que su fragilísima simiente finalmente pereció.

Todo esto, no mucho después de que el gigantesco hongo de fuego, el más siniestro remedo de su cornucopia, hubiera tornado superfluo el propio esfuerzo de recordar.


José Paulo Paes

(Taquaritinga, 1926 - São Paulo, 1998). En vida, publicó más de diez libros de poesía, desde O aluno (1947) hasta De ontem para hoje (1996). En el año 2001, Alfredo Bossi presentó las Socráticas, cuaderno donde se recogen los poemas inéditos de Zé Paulo, como era llamado por sus amigos. Este hombre, que también escribió poesía para niños y jóvenes, dedicó mucho de su tiempo a la traducción; según sus palabras, porque no sabía leer en otra lengua. Ovidio, Aretino, Konstantinos Kavafis, William Carlos Williams y Georgios Seferis entre los poetas; de los prosadores, se interesó por Laurence Sterne, J. K. Huysmans y Nikos Kazantzakis.  “Mundo nuevo”, “Sobre el fin de la historia” y “Cena” pertenecen a Prosas seguidas de Odes mínimas (1992); “Anamnesis” fue extraído del cuaderno A eu mesmo (1995). Todos, a su vez, acaban de aparecer en Poesia completa, São Paulo, Companhia das Letras, 2008, con presentación de Rodrigo Naves.

 

 

Google Custom Search
Tamaño de letra:

Este Lunes

De lo que el viento no se llevó (Reinaldo Arenas en mis recuerdos)

Pedro Oscar Godínez

Grandes maestros del neopolicial contemporaneo

Alex Martín Escribà y Javier Sánchez Zapatero

Cuba no cambia, pero México sí

Alejandro González Acosta

La literatura infantil Iberoamericana: notas para un viaje de descubrimiento

Joel Franz Rosell

Apuntes sobre el Caló y los Gitanos en España

Coral Ramírez

High Tech crimes / Lowlife dreams: Contrapunteo de la ciencia ficción y de la novela policial en Cuba y México

Luis Pérez-Simón

La razón de la mentira poética

Manuel Gayol

Breve acercamiento al cine cubano de la Revolución (1959-2000)

Alfredo Antonio Fernández

Otro lunes Conversa

Con Edmundo Desnoes

Memorias y Memorias: 18 preguntas para Edmundo Desnoes

Con Jorge Franco Ramos

La violencia es un tema inevitable

Con Antonio Benítez Rojo

Las islas de Antonio. Carta y entrevista con Benítez Rojo

Con Luis Pulido Ritter

Un mundo que se ha quedado sin Biblia y sin código civil o penal

Con Luis Leante

Entrevista grabada en exclusiva para Otrolunes

Punto de mira

Las migraciones culturales entre América Latina y Europa

Las migraciones en Cuba

Leonel Antonio de la Cuesta

Encuesta

Félix Luis Viera

Doménico Chiappé

Jorge Eduardo Benavides

Fernando Iwasaki

Raúl Argemí

Cuarto de visita

“La generación literaria de los testigos y los sobrevivientes”

Entrevista al escritor singalés Bashana Abeywardane

Amir Valle

El Kabaraya

Relato

Poemas

Unos escriben

Orlando González Esteva

Otros miran

Fernando Vicente

En la misma orilla

Canción de muerte en Moralzarzal

Relato

José  Luis Muñoz

La Catedral

Fragmento de novela

Mois Benarroch

Poemas

Pedro Oscar Godínez

Cuentos cortos

Armando Romero

Cuatro poemas

José Paulo Paes

Afganistán. Una balada de Theodor Fontane

Ricardo Bada

Poemas

Rafael Álvarez R.

Acrósticos

Isabel Martín Herranz

Recycle

Notas sobre (hacia) el boom III: nueva y vieja nueva novela

Emir Rodríguez Monegal

Medio siglo de Lunes de Revolución

Luis de la Paz

De lunes a lunes

Gana nuestro columnista Francisco Balbuena el Premio de Novela Río de Manzanares

Próximos títulos de la editorial Iduna

José Luis Muñoz estrena nueva novela: El Corazón de Yacaré

Biblioteca de Otrolunes

Otras voces Hispanas

A CARGO DE LUIS RAFAEL

Fina García-Marruz, oculta y significativa

Mario Mendoza. La violencia como rebelión

Gastón Baquero retorna a Cuba

Antonio Soler. Una España mirada desde la intimidad

Librario

A CARGO DE RECAREDO VEREDAS

Con olor a naftalina

Juana Vázquez

Cuatro veces fuego

Lara Moreno

Aunque seamos malditas

Eugenia Rico

El manuscrito de piedra

Luis García Jambrina

La mujer calva

Cristina Cerrada

La jauría y la niebla

Martín Casariego

 

A CARGO DE Lorenzo Rodríguez

Los libros y los días

 

A CARGO DE AMIR VALLE

¿De qué mundo vienes?

Luis Pulido Ritter

Mi tesoro te espera en Cuba

Joel Franz Rosell

 

Skype MeT!
Otro lunes. Revista Digital. Tlf: +34 644 469 467. info@otrolunes.com