

Como estás vendo, não valeu a pena tanto esforço:
a urgência na construção da Arca
o rigor na escolha dos sobreviventes
a monotonia da vida a bordo desde os primeiros dias
a carestia aceita com resmungos nos últimos dias
os olhos cansados de buscar um sol continuamente adiado.
E no entanto sabias de antemão que seria assim. Sabias que a pomba iria trazer não um
ramo de oliva mas de espinheiro.
Sabias e não disseste nada a nós, teus tripulantes, que ora vês lavrando com as mesmas
enxadas de Caim e Abel a terra mal enxuta do Dilúvio.
Aliás, se nos dissesses, nós não te acreditaríamos.
Como ves, no valió la pena tanto esfuerzo:
la urgencia en la construcción del Arca
el rigor en escoger a los sobrevivientes
la monotonía de la vida a bordo desde los primeros días
la carestía aceptada a regañadientes en los últimos días
los ojos cansados de buscar un sol continuamente aplazado.
Y no obstante sabías de antemano que así sería. Sabías que la paloma no traería un ramo de
olivo sino de espinas.
Sabías y no nos dijiste nada a nosotros, tus tripulantes, que ahora ves labrando con las mismas
azadas de Caín y Abel la tierra apenas seca del Diluvio.
Además, si lo dijeras, no te creeríamos.
A pólvora já tinha sido inventada, a Bastilha posta abaixo e o czar fuzilado quando eu nasci.
Embora não me restasse mais nada por fazer, cultivei ciosamente a minha miopia para
poder investir contra moinhos de vento.
Eles até que foram simpáticos comigo e os de minha geração. Fingiam de gigantes, davam
berros horríveis só para nos animar a atacá-los.
Faz muito tempo que os sei meros moinhos. Por isso os derrubei e construí em seu lugar uma
nova Bastilha. Vou ver se escondo agora a fórmula da pólvora e arranjo um outro czar
para o trono.
Quero que meus filhos comecem bem a vida.
La pólvora ya había sido inventada, la Bastilla tomada y el zar fusilado cuando nací. Aunque
no me quedara nada por hacer, cultivé celosamente mi miopía para poder embestir
contra molinos de viento.
Ellos, hasta que fueron simpáticos conmigo y los de mi generación. Fingían ser gigantes, daban
gritos horribles sólo para que nos animáramos a atacarlos.
Desde hace tiempo sé que son meros molinos. Por eso los derribé y en su lugar construí una
nueva Bastilla. Ahora voy a ver si escondo la fórmula de la pólvora y consigo a otro zar
para el trono.
Quiero que mis hijos comiencen bien la vida.
Pesca no fundo de ti mesmo o peixe mais luzente.
Raspa-lhe as escamas com cuidado: ainda sangram.
Põe-lhe uns grãos do sal que trouxeste das viagens
e umas gotas de todo o vinagre que tiveste de beber na vida.
Assa-o depois nas brasas que restem em meio a tanta cinza.
Serve-o aos teus convidados, mas com pão e vinho
do trigo que não segaste, da uva que não colheste
mas que de alguma forma foram pagos
em tempo ainda hábil
pelo teu muito suor e por um pouco do teu sangue.
Não te desculpes da modéstia da comida.
Ofereceste o que tinhas de melhor.
Podes agora dizer boa-noite, fechar a porta, apagar a luz
e ir dormir profundamente. Estamos quites
tu e eu, teu mais hipócrita leitor.
Pesca en el fondo de ti mismo el pez más brillante.
Ráspale las escamas con cuidado: todavía sangran.
Ponle unos granos de la sal que has traído de los viajes
y unas gotas de todo el vinagre que has tenido que beber en la vida.
Ásalo después en las brasas que sobren en medio a tanta ceniza.
Sírvelo a tus comensales, pero con pan y vino
del trigo que no segaste, de la uva que no cosechaste
aunque de alguna forma fueron pagos
en tiempo útil todavía
por tu mucho sudor y un poco de tu sangre.
No te disculpes por la modestia de la comida.
Ofreciste lo mejor que tenías.
Ahora puedes decir buenas noches, cerrar la puerta, apagar la luz
y retirarte a dormir profundamente. Estamos en paz
tú y yo, tu más hipócrita lector.
Só souberam que o era após a Queda.
Como caíram de muito alto, mal lembravam de onde vinham.
Para que não se apagasse de todo a tenuíssima lembrança, pintaram-na primeiro na parede das cavernas.
Levaram-na mais tarde para os campos de cultivo e a colheita das vinhas.
Sobre ela assentaram as colunas do templo. Com ela acenderam a pira dos sacrifícios.
Mesmo por trás da grossa muralha dos castelos, algum pequeno horto lhe estava sempre consagrado.
Tampouco ficou esquecida nos jardins geométricos dos palácios e nos estranhos animais das tapeçarias.
Em meio à floresta das chaminés fabris e sobre a rede fluvial dos esgotos, subsistiu como grotesca nostalgia.
Dizem que foi sob os escombros até agora fumegantes da Utopia que a sua fragílima semente pereceu enfim.
Isso não muito depois de o gigantesco cogumelo de fogo, o mais sinistro arremedo da sua cornucópia, ter tornado supérfluo o próprio esforço de lembrar.
Sólo supieron que lo era después de la Caída.
Como cayeron desde muy alto, mal recordaban de dónde venían.
Para que no se borrase del todo el levísimo recuerdo, la pintaron primero en las paredes de las cavernas.
Más tarde la llevaron a los campos de cultivo y a la cosecha de uvas.
Sobre ella fundaron las columnas del templo. Con ella encendieron la pira de los sacrificios.
Incluso, por detrás de la gruesa muralla de los castillos, algún pequeño huerto le era siempre consagrado.
En los jardines geométricos de los palacios y en los extraños animales de los tapices tampoco fue olvidada.
En medio del bosque de chimeneas fabriles y sobre la red fluvial de alcantarillas, subsistió como grotesca nostalgia.
Dicen que fue bajo los escombros todavía humeantes de la Utopía que su fragilísima simiente finalmente pereció.
Todo esto, no mucho después de que el gigantesco hongo de fuego, el más siniestro remedo de su cornucopia, hubiera tornado superfluo el propio esfuerzo de recordar.
(Taquaritinga, 1926 - São Paulo, 1998). En vida, publicó más de diez libros de poesía, desde O aluno (1947) hasta De ontem para hoje (1996). En el año 2001, Alfredo Bossi presentó las Socráticas, cuaderno donde se recogen los poemas inéditos de Zé Paulo, como era llamado por sus amigos. Este hombre, que también escribió poesía para niños y jóvenes, dedicó mucho de su tiempo a la traducción; según sus palabras, porque no sabía leer en otra lengua. Ovidio, Aretino, Konstantinos Kavafis, William Carlos Williams y Georgios Seferis entre los poetas; de los prosadores, se interesó por Laurence Sterne, J. K. Huysmans y Nikos Kazantzakis. “Mundo nuevo”, “Sobre el fin de la historia” y “Cena” pertenecen a Prosas seguidas de Odes mínimas (1992); “Anamnesis” fue extraído del cuaderno A eu mesmo (1995). Todos, a su vez, acaban de aparecer en Poesia completa, São Paulo, Companhia das Letras, 2008, con presentación de Rodrigo Naves.