Otro lunes. Revista Hispanoamericana de Cultura. Septiembre 2008. Antilde;o dos. Número cuatro

Logotipo de La revista Otro lunes
Datos de la revista, abril 2009, año 3, número 07
otrolunes.com >> Sumario >> En la misma orilla

Poemas

 

Rafael Álvarez R.

 

Acto de fe I

Mirror on mirror mirrored
   is all the show

W. B. Yeats

 

Como sujeto converso
exhibo zonas que perturban a los otros.
Oreo y legitimo el escozor
anegado en la corteza de los robles
donde moran las grafías    que soportan
mi esqueleto
por el mar emputecido.

Soy el hombre que reniega de banquetes.
Padezco la fiebre del exilio
por mi desobediencia.
No guardo pliegues en mi ropa
ni merodeo los cenáculos desgastándome
las vísceras.
Dejo el antifaz a los altos instructores, 
a quienes gustan adobar las palinodias.
Dejo el antifaz y su burdo mecanismo
que descree de la tácita liturgia de los palos;
los mismos palos
que golpearon a Fayad,
la Tsvietáieva, César Vallejo,
                             al mulo
de un vecino sedentario
que aún pernocta           en Trocadero.

Soy el buen tipo converso.
Provisto el cáliz turbulento de la herencia
ensayo filosofías
que me evaden y redimen.
Sufro
        burlo
río
        gimo
aguardando que cauterice mis estigmas
la cizaña de las lenguas enemigas.

El festejo

En esa rama que la tarde festeja
ha muerto un pájaro.
                           Emilio de Armas

 

Desde las cuencas de sus ojos
las hormigas
cortejan hacia la gruta
las membranas del totí.
Otras tantas se escabullen por el pico
sosteniendo siete veces
la fracción que desgajaron.

Sobre aquel que fue delicia del naranjo
la luz soba los nervios muertos.
Desde la copa de un árbol
que nadie ve
el pájaro
contempla
el ardid a que su carne llama.

Entre las dunas…

A ciencia hoxe en día explica
dun xeito positivo
a influencia das mareas
no  corazón dos homes.
Aínda así, o adeus é un extrano suceso.

Eva Veiga

 

Yo quisiera perpetuar las formas mansas de tu rostro
cuando duermes a mi lado,
que la tibia saciedad sea el reino en que reposes
bendecido por la paz que te reservo.
Cada poro, íntimo y eterno, como Amarna
en la memoria de sus días,
y tus despensas rebozantes
como espigas de un ensueño faraónico.

Te contemplo
(no deseo entorpecer las visiones que combino
para luego recordarte)
y en silencio lanzo súplicas al mar:
trence el tiempo el amor
a nuestras vidas,
como el aire a la osamenta de estas costas.

Del canto que no cesa

As viuvas d´os vivos e
as viuvas d´os mortos.

Rosalía de Castro

 

Veo gotear los meses
sobre platos que he aceitado con oliva para ti.
Entre cestas que trenzamos
las vieiras despiden fresquísimos aromas
recientes de un lecho de tiernas aguas
que nunca serán las mismas
como tampoco mis labios,
cuarteados      (una vez más)
por el designio de la estación.

Nuestro hórreo se abastece, aun en ruinas.
Cierno el millo y lo almaceno
junto a otras provisiones.
Mas no busquen los panales ni el castaño,
sólo existen en el deseo de mi mente:
que colmen  sus  espacios
bendecidos por el hombre que reclamo
de esos remotos confines           -otra parte-
donde la gente decía que estaba la verdadera vida.

Han sido apuntalados los contornoscon las mismas señas con que he de reconocerte:
la melodía de una vieja canción,
los poemas compartidos, la reticencia.
Son tiempos que corrompen
y tengo miedo.
No de la guerra-invierno, ni de venderme
como carne de trabajo,
sino de que no regreses,
de no poder habitar la casa
y atizarme     viva
a la pira amada de tu memoria.

Willendorf, la historia oculta

Tú me hubiste de preñar como varón
y yo te habría dado hijos.
Tallarías mi dolor sobre la roca,
lamería tus costados con el halo veleidoso
con que se adora a las estrellas
y habríamos vivido prehistóricamente.

Pero alcanzas la edad de la cordura
y no sirves a Altamira ni a Lascaux.
Unto mi cerviz de apetencias desconocidas
y la froto con el jergón
que alguna vez sometió tu cuerpo.
He de abortar cada gesto
al leño que desquicia el fuego,
a esos hijos imposibles,
en la espesa noche donde faltan hienas
y lobos merodeando la caverna.

Apócrifa (de Maurice a Durham)

E. M. Forster

A José Félix León.

 

Cuán penoso saber que te apartas de tus antiguas devociones, que tienes otra vulgar amante, que te empeñas en “iniciarla” –como un Teognis moderno- y le hablas al dormir del Caballo e Ilión, del oîkos y el descenso al Hades, del cabo de Leucas o del poeta de Paros; Electra, Medea, Antígona: leyendas que no podrá recordar cuando amanezcan sin habla, marchitos los geranios del asombro, y el deseo.

     Triste saber que estás lejos de tus queridos, que vives en un cuchitril inmundo donde al techo lo devoran el comején y la lluvia, que todas las tuberías huelen a criaderos y tú y ella adolecen de una enfermedad inmoral.
     ¡Como has envejecido con sólo veinticinco años!
     A dónde van, quién asila, nuestras pasadas declaraciones.

[Clive Durham había sido contagiado por la tantas veces referida en las aulas del Cambridge College, ironía trágica]

Declaración

A partir de un poema de Osvaldo Sánchez
antologado en Usted es la culpable.

 

Como Karin y María,
enemigos
desde una visceral incomprensión,
mi hermana y yo
no nos soportamos.

Cada encuentro, sitio
para el odio y la blasfemia
                                          golpes
                       manotazo
la impotencia 
de, aun cuando quisiera silenciarla,
no pedirle (no le pido) la cabeza
su cabeza
que tantas depresiones le produjo
a nuestra madre
en su descarrilada juventud.

Censura
el modo en que me autoindefino
(tanto, como el hecho de auto-in-definirme),
el gesto,
             las inflexiones,
                                    todos mis significantes.

Ella fue de quien vaciara los bolsillos
en su escote
mientras yo era asfixiado
por el yugo indócil de la resignación.
Nunca la recriminamos.
Los 90
trajeron consigo
el hambre           la decadencia moral.
No la recriminé aunque
el pan se hizo acompañar de la vergüenza.

Hoy
nuestra madre
pide
nos reconciliemos, la armonía
ausente en los cortejos de familia,
alivio en su vejez.

Abocada al llanto
nuestra madre
ruega
trencemos la cuerda del perdón.
Pero no somos Karin ni María.
No somos personajes de Ingmar Bergman.
Nos negamos la despedida 
y el quebranto por su exilio
a un país de escarcha
y lengua incomprensible.
Nos negamos la hermandad
más allá del desarraigo.

Acto de fe II

Acodado en el borde de una azotea imaginaria,
donde he venido a contemplar
cómo la luz entumece los objetos
que el hombre poco antes manoseó,
me descubro cortejando el sinsentido.

A pesar de la osadía que poseo
y el buen síntoma que para los míos representa;
a pesar de esta irreductible y torpe fe en la utopía,
propia de una edad aún no mancillada
por lo que algunos llaman       ambición
       y otros peripecia;
a pesar de sentirme consecuente
más allá del lapso ambiguo que requieren las ideas
para transmutarse en la palabra;
a pesar de saberme convencido 
de que la literatura de mi país
-su rumbo híbrido-
no puede seguirse mercadeando
entre el saladito y el alcohol
que amenizan el pacto de grupúsculos malsanos,
de poetas que se dicen aromáticos
y  falsean la crónica social o el descalabro
para luego tributar como laxantes 
de ciertos precavidos hombrecillos...
A pesar de todo
          me pregunto
acaso
qué otra alternativa puede cobijarme
            cobijarnos
sino la irreversible (de)posición de la escritura.


Rafael Álvarez R.

(La Habana, 1983) Se licenció en Letras en julio de 2006. Ejerce la crítica literaria y de ballet, también la traducción. Sus textos han sido publicados en La Porte des Poetes, La Gaceta de Cuba, La Letra del Escriba, Upsalón, Cuba en el Ballet, La Siempreviva, y en las revistas digitales La Habana Elegante (www.habanaelegante.com), Del Palenque y para (www.delpalenqueypara.blogspot.com), Esquife (www.esquife.cult.cu), Oficina del Historiador (ww.ohch.cu), Danza hoy (www.danzahoy.com). Fue premiado con el Ateneo de Teoría y Crítica Literaria en los géneros reseña (2005) y artículo (2006). Se ganó el pan como editor, en Ediciones Boloña. Hasta enero de 2009 fue becario del Centro Ramón Piñeiro para la Investigación en Humanidades, Santiago de Compostela.

 

 

Google Custom Search
Tamaño de letra:

Este Lunes

De lo que el viento no se llevó (Reinaldo Arenas en mis recuerdos)

Pedro Oscar Godínez

Grandes maestros del neopolicial contemporaneo

Alex Martín Escribà y Javier Sánchez Zapatero

Cuba no cambia, pero México sí

Alejandro González Acosta

La literatura infantil Iberoamericana: notas para un viaje de descubrimiento

Joel Franz Rosell

Apuntes sobre el Caló y los Gitanos en España

Coral Ramírez

High Tech crimes / Lowlife dreams: Contrapunteo de la ciencia ficción y de la novela policial en Cuba y México

Luis Pérez-Simón

La razón de la mentira poética

Manuel Gayol

Breve acercamiento al cine cubano de la Revolución (1959-2000)

Alfredo Antonio Fernández

Otro lunes Conversa

Con Edmundo Desnoes

Memorias y Memorias: 18 preguntas para Edmundo Desnoes

Con Jorge Franco Ramos

La violencia es un tema inevitable

Con Antonio Benítez Rojo

Las islas de Antonio. Carta y entrevista con Benítez Rojo

Con Luis Pulido Ritter

Un mundo que se ha quedado sin Biblia y sin código civil o penal

Con Luis Leante

Entrevista grabada en exclusiva para Otrolunes

Punto de mira

Las migraciones culturales entre América Latina y Europa

Las migraciones en Cuba

Leonel Antonio de la Cuesta

Encuesta

Félix Luis Viera

Doménico Chiappé

Jorge Eduardo Benavides

Fernando Iwasaki

Raúl Argemí

Cuarto de visita

“La generación literaria de los testigos y los sobrevivientes”

Entrevista al escritor singalés Bashana Abeywardane

Amir Valle

El Kabaraya

Relato

Poemas

Unos escriben

Orlando González Esteva

Otros miran

Fernando Vicente

En la misma orilla

Canción de muerte en Moralzarzal

Relato

José  Luis Muñoz

La Catedral

Fragmento de novela

Mois Benarroch

Poemas

Pedro Oscar Godínez

Cuentos cortos

Armando Romero

Cuatro poemas

José Paulo Paes

Afganistán. Una balada de Theodor Fontane

Ricardo Bada

Poemas

Rafael Álvarez R.

Acrósticos

Isabel Martín Herranz

Recycle

Notas sobre (hacia) el boom III: nueva y vieja nueva novela

Emir Rodríguez Monegal

Medio siglo de Lunes de Revolución

Luis de la Paz

De lunes a lunes

Gana nuestro columnista Francisco Balbuena el Premio de Novela Río de Manzanares

Próximos títulos de la editorial Iduna

José Luis Muñoz estrena nueva novela: El Corazón de Yacaré

Biblioteca de Otrolunes

Otras voces Hispanas

A CARGO DE LUIS RAFAEL

Fina García-Marruz, oculta y significativa

Mario Mendoza. La violencia como rebelión

Gastón Baquero retorna a Cuba

Antonio Soler. Una España mirada desde la intimidad

Librario

A CARGO DE RECAREDO VEREDAS

Con olor a naftalina

Juana Vázquez

Cuatro veces fuego

Lara Moreno

Aunque seamos malditas

Eugenia Rico

El manuscrito de piedra

Luis García Jambrina

La mujer calva

Cristina Cerrada

La jauría y la niebla

Martín Casariego

 

A CARGO DE Lorenzo Rodríguez

Los libros y los días

 

A CARGO DE AMIR VALLE

¿De qué mundo vienes?

Luis Pulido Ritter

Mi tesoro te espera en Cuba

Joel Franz Rosell

 

Skype MeT!
Otro lunes. Revista Digital. Tlf: +34 644 469 467. info@otrolunes.com