Otro lunes. Revista Hispanoamericana de Cultura. Septiembre 2008. Antilde;o dos. Número cuatro

Logotipo de La revista Otro lunes
Datos de la revista, abril 2009, año 3, número 07
otrolunes.com >> Sumario >> Otro Lunes Conversa

Memorias y Memorias: 18 preguntas para Edmundo Desnoes

 

por Jorge Camacho

Página 1

Edmundo Desnoes y Memorias del Subdesarrollo se han convertido en dos íconos fundamentales de la cultura cubana. Como se sabe, Desnoes publicó su novela en 1964 y con posterioridad, Tomás Gutiérrez Alea la llevó al cine (1968). Ambos escribieron el guión y desde entonces Memorias… no ha parado de cosechar éxitos. La película se ha exhibido en innumerables oportunidades y la novela se ha traducido a una docena de lenguas entre las que están el ruso, el portugués y el alemán. Hace solamente unas semanas, en una encuesta que se llevó a cabo entre realizadores y críticos de España y América Latina, Memorias… recibió la distinción de la mejor película iberoamericana de la historia1. Entre los finalistas estuvieron Los olvidados de Buñuel (1950) y  Todo sobre mi madre de Pedro Almodóvar (1999). La noticia de la encuesta llegó justo al celebrarse los cuarenta años del estreno de la película y cuarenta y cinco de publicarse el libro. Con motivo de ambos acontecimientos hemos preparado algunas preguntas para Edmundo Desnoes, quien nos habla de su colaboración con Titón, del viaje de Neruda a La Habana, y la política en Memorias…

 

Edmundo, Memorias…, tus memorias, siguen dando que hablar después de 40 años. Recientemente, la seleccionaron como la mejor película iberoamericana de todos los tiempos. ¿A qué atribuyes tanto éxito?

El reconocimiento, me parece, se debe al intenso momento histórico que refleja y, sobre todo, a la visión personal del narrador. Memorias del subdesarrollo tiene sus raíces en el triunfo de la revolución cubana y en la visión crítica del personaje. Es la síntesis de un momento eufórico y desgarrador, un momento en que todo se concentra en la colectividad y expulsa al individuo. Pero el individuo se expresa.

La película es la fusión sin costuras de una narración literaria y una recreación visual. Es síntesis de  novela y cine. Esa es la pareja que lanzó al mundo la criatura. La cinta es un milagro. Tiene ángel, tiene duende.

Desde luego, como dijo Henry James, todo problema artístico es un problema de ejecución. Yo tuve la suerte de topar con la forma más elocuente de expresar el océano a través de una gota de agua, y Titón se conmovió con la novela y logró darle cuerpo visual y contexto a la novela.

 

La crítica ha señalado además que ambos, tú y Titón, lograron armonizar perfectamente el texto original, el lenguaje literario y el lenguaje cinematográfico. ¿Cómo lograron hacerlo?

Aunque somos dos individuos muy diferentes, Titón tiene una mirada más objetiva, social; yo vivo en una constante confrontación entre mi subjetividad y el mundo que me rodea. Pero la intensidad abrazante de la revolución durante los primeros años nos unió, como nos unió el mismo origen pequeño burgués, una formación dentro de la vanguardia cultural, occidental, del siglo XX.

Trabajamos juntos en cada secuencia del guión. Escribí especialmente para la película la secuencia de la visita a la casa de Hemingway, la escena de la grabación subrepticia de la confrontación con la esposa, el final de la Crisis de Octubre y el discurso de Fidel; Titón concibió la visita de los CDR a Sergio y las secuencias sobre la historia de Cuba y la invasión de Playa Girón utilizando material documental, también es responsable de la inclusión de los fragmentos eróticos suprimidos por la censura de Batista. Titón compartió en alguna medida mi visión crítica y yo acepté la necesidad de acentuar el contexto político.

El momento álgido, la alta temperatura de esos días  permitió la amalgama de sujeto y objeto. “Todos somos uno”, declaró Fidel durante la crisis, pero nosotros nunca abandonamos la visión de creadores despiertos. La expresión artística, nuestra visión durante el cataclismo de la revolución nunca se aceptó a la sumisión ideológica. Fidel declaró: “Dentro de la revolución, todo; fuera de la revolución, nada” --yo pensaba y sentí “Dentro de la literatura y el cine, todo; fuera de la literatura y el cine, nada.”

 

Se ha debatido mucho también entre las similitudes y las diferencias del texto original, tus Memorias…, y el guión cinematográfico. En específico se ha hablado mucho el giro más hacia lo político que dio el texto en la pantalla. ¿Hubo tensiones en ese proceso? ¿Aceptaste de buena gana incluir imágenes más políticas en la versión cinematográfica?

Nunca existieron fricciones ni diferencias, nos sentíamos creadores dentro del mismo vientre. Es cierto, uno era más político y el otro era más subjetivo. Esa fue la fórmula que permitió la salvación; por eso Memorias… está hoy sola en la cumbre.

 

En una de las fotografías que se muestra en la película aparece sorpresivamente la imagen de Titón. La crítica no ha reparado en esto que me parece interesante. Primero, por el mismo hecho de citarse dentro de la película, al estilo de otros directores como Hitchcock, cosa que hace en la misma película, al hacer de ‘director” de una supuesta película que sería como un “collage”. Esa fotografía, sin embargo, es eminentemente política, y tal vez una forma de distanciarse del mismo “Sergio”. ¿Tienes algún comentario sobre esto?

Es posible ese distanciamiento, pero yo creo que la incluyó más para defenderse de las posibles críticas cuando la película apareciera en pantalla. El haber sido arrestado le daba derecho a la crítica.

 

En varias obras de Titón hay un marcado homenaje a Luis Buñuel. Está en Los Sobrevivientes, con El Ángel exterminador. Está en La última cena, con Viridiana. ¿Dónde está el Buñuel de Memorias…, y qué crees que llevó a Titón a celebrarlo tanto?

Rendir homenaje a Buñuel era para nosotros rendir homenaje al demiurgo del cine nacido en español, arraigado en nuestra manera de ver la realidad. En Memorias… rendimos homenaje a Buñuel en la escena donde Sergio se cubre el rostro con una media de mujer y pone una piel sobre los hombros (Viridiana).

Tal vez Memorias… es superior a cualquiera de las obras individuales de Buñuel, pero Buñuel es el supremo monstruo creador que ahonda y revela nuestra identidad, nuestra raíz ibérica. 

 

A Titón también se le ha celebrado por hacer filmes que no estaban dentro (o no muy dentro) de la ideología más ortodoxa de la revolución. Dos ejemplos fueron Memorias… y Fresa y Chocolate. ¿Qué crees que le llevó a aceptar estos retos? ¿Por qué se lo permitían a él y no a otros? ¿Solamente él estaba interesado en hacer este tipo de cuestionamientos?

Yo creo que el espacio que logró Gutiérrez Alea para su obra se debe tanto a su temperamento creador, a su enorme integridad, como al respeto que Alfredo Guevara siempre sintió por Titón. Tuvieron diferencias pero se reconocían y respetaban. Durante los últimos años, es cierto, apenas se hablaban. Pero se complementaban.

Creo que la actitud crítica de Titón comenzó con Memorias…, tal vez la primera obra crítica publicada en la isla. Inclusive Padilla desencadena su espíritu crítico a partir de Memorias… y Punto de vista.  Encuentro que Fresa y chocolate repite la estructura narrativa de Memorias…; en lugar de un intelectual burgués, el personaje de Fresa y chocolate es un homosexual al margen de la sociedad como Sergio.

 

Me parece ver que en la filmografía de Titón no hay temas, ni ideas verdaderamente interesantes hasta que hace Memorias... Con Memorias… su filmografía parece ganar una dimensión universal, un más allá de los límites estrechos de la ortodoxia revolucionaria, incluso una percepción de los antagonismos, podríamos decir, poscoloniales, que se plantean en aquella escena famosa de la visita a la casa de Hemingway en la Vigía. ¿No?

Desde luego. Perdona la falta de modestia. Pero a mis años, como no tengo abuela, tengo a veces que reconocerme en algunos elogios.

 

En una reseña aparecida recientemente en La Jiribilla2, el articulista haciéndose eco del reconocimiento de Memorias… en la encuesta de NotiCine afirma que el protagonista del filme, Sergio, pertenecía a una clase que “sobraba” y que esa no era afortunadamente la actitud de Titón, el “artista revolucionario a quien le une a su personaje algo más que mero paternalismo creador-criatura.” ¿Crees que Titón miraba con “paternalismo [su] criatura”?

Creo que Titón no consideraba a Sergio con paternalismo, inclusive teníamos intención de colaborar en la segunda parte de mi novela, en una versión cinematográfica de Memorias… Titón compartía algunas ideas de Sergio pero no su marginalidad. Yo, parafraseando a Flaubert, diría “Sergio soy yo”, Titón no lo hubiera podido o querido decir. 

Eso me lleva a otro punto sobre la paternidad de Memorias… No creo que el éxito actual de la película hubiera sido posible sin la extraordinaria actuación de Sergio Corrieri. Siempre rechazó la conducta del personaje pero es su actuación más memorable y auténtica.

 

Hablando ahora del valor de lo literario versus lo político, si mal no recuerdo, el protagonista de Memorias…, Sergio, recita a cada rato versos de Neruda, -del primer Neruda-, y esto es interesante cuando sabemos que justamente el Premio Nobel entró en una enconada polémica política luego que algunos intelectuales cubanos, entre los que estabas tú, le enviaron una carta criticándolo. ¿Cuál es entonces esa relación entre el gran poeta chileno y Sergio?

Neruda es polisémico; es un hombre limitado por sus compromisos políticos pero un enorme poeta. Tal vez tenía razón en considerar al Che como un aventurero, siguiendo las orientaciones del Partido Comunista Chileno pero yo no me arrepiento de haber creído en el imposible sueño de socialismo continental, y por eso le escribimos a Neruda una carta denunciando su defensa del injusto orden establecido en América Latina. El Che, de haber triunfado en su empresa guerrillera, hubiera sido un doloroso fracaso al imponer su visión económica y social. No somos ángeles ni hormigas, somos ángeles que defecan y hormigas desobedientes.

El Neruda que cita Sergio, el de los Veinte poemas de amor y una canción desesperada, es la Biblia sentimental de nuestra primera juventud. Neruda escribió mucha diarrea poética, pero Residencia en la tierra es un libro imprescindible. Muchas de sus metáforas posteriores me circulan por la sangre; la definición de nuestra isla en el Canto general como “la cicatriz cubierta por la espuma,” siempre estará vigente, y su imagen de Martí como “una almendra pura” en el centro de la isla es el mejor retrato del hombre. Fui chofer de Neruda en La Habana vísperas de la invasión de Playa Girón y sé que sintió miedo; camino del aeropuerto me pidió que lo defendiera si lo acusaban de haberse marchado precipitadamente antes del ataque. Pero no sería lo que soy y siento sin su poesía. Soy amigo de Sócrates pero soy más amigo de la verdad que he vivido.

 

Hablemos ahora de algunas escenas de Memorias que me parecen de alguna forma emblemática de la película. Hay una escena en que el protagonista, Sergio, saca un pajarito de una jaula y lo lanza del balcón del apartamento donde vive. Mientras tanto está tarareando una canción que creo se hizo famosa en la revolución mexicana, Adelita. Una escena similar, aparece en La última cena. Allí el Conde tiene encerrado un pajarito que vendría a ser como los esclavos del ingenio. ¿Tiene esa escena en Memorias… algún trasfondo simbólico?

Lo que declama Sergio mientras deja caer al pajarito muerto desde el último poso del Focsa, es de Neruda; “Oh abandonado, como los muelles al alba, todo en ti fue naufragio.” Es la vida del narrador y, tal vez, una premonición de la futura agonía de la revolución.

 

Dices que se filmó en el Focsa, pero la fachada del edificio que sale en la película es del Naroca que está en L y G. ¿Se filmó en los dos lugares?

El apartamento de Sergio es también una mezcla, la entrada del edificio es el Naroca, donde yo vivía, y el departamento es en el último piso del Focsa, donde entonces vivía Alfredo. Inclusive el privilegiado apartamento del narrador fue visto por algunos como una burla, una crítica de Titón a la buena vida de Alfredo Guevara.

 

Otra escena, esta vez, en la que están discutiendo sobre el subdesarrollo, tú hablas del racismo en los EE.UU., mientras un negro que trabajaba en la misma conferencia, les trae una bandeja con un vaso de agua. ¿Qué significa esto? ¿Cómo entender que hablan contra el racismo y sus estereotipos en los EE.UU., mientras se hacen servir de un empleado negro?

Es un gesto irónico, pero deliberado; Eusebio, un empleado de la Casa de las Américas nos sirvió agua y café. Hay una constante diferencia entre las palabras y los hechos. La revolución no eliminó las diferencias sociales, aunque las combatió y redujo. También encaja en la escena; mientras los intelectuales discuten, el pueblo trabaja. No hay que olvidar que René Depestre, un mulato haitiano, formaba parte del panel.

 

En 1968 ya había muchos marginales en Cuba. Sergio era uno de ellos. ¿Quiénes más estaban marginados en la Cuba de finales de la década del 60? ¿Refleja la marginación de Sergio la de estos “otros” marginados?

La revolución redujo las diferencias sociales, pero no las eliminó. Tal vez ese es un error del comunismo histórico; las diferencias sociales son un mecanismo de diversidad creadora. La revolución produjo un estancamiento de la diversidad social. Yo, ahora, entiendo que nadie debe quedar desamparado, a la intemperie, pero la diversidad de hechos y palabras es un elemento creador y dinámico dentro de la sociedad. Yo soy elitista aunque creo en la justicia social. Pero volviendo a tu pregunta. Los marginados eran, en esos años, la minoría, los homosexuales y los que creían en soluciones menos drásticas.

Peor que los marginales eran los prepotentes, los militares que debido al éxito en la lucha contra la dictadura asumieron un papel preponderante en la ideología. Miles de millones de dólares que se desperdiciaron en apoyar a las guerrillas en América Latina e intervenir militarmente en África. La revolución debió haber concentrado sus recursos en la isla y en la búsqueda de soluciones que se alejaran del fracasado modelo soviético. Eso acabó marginando a la juventud y a la mayoría de los cubanos.

Anterior 1 | 2 Siguiente
Google Custom Search
Tamaño de letra:

Este Lunes

De lo que el viento no se llevó (Reinaldo Arenas en mis recuerdos)

Pedro Oscar Godínez

Grandes maestros del neopolicial contemporaneo

Alex Martín Escribà y Javier Sánchez Zapatero

Cuba no cambia, pero México sí

Alejandro González Acosta

La literatura infantil Iberoamericana: notas para un viaje de descubrimiento

Joel Franz Rosell

Apuntes sobre el Caló y los Gitanos en España

Coral Ramírez

High Tech crimes / Lowlife dreams: Contrapunteo de la ciencia ficción y de la novela policial en Cuba y México

Luis Pérez-Simón

La razón de la mentira poética

Manuel Gayol

Breve acercamiento al cine cubano de la Revolución (1959-2000)

Alfredo Antonio Fernández

Otro lunes Conversa

Con Edmundo Desnoes

Memorias y Memorias: 18 preguntas para Edmundo Desnoes

Con Jorge Franco Ramos

La violencia es un tema inevitable

Con Antonio Benítez Rojo

Las islas de Antonio. Carta y entrevista con Benítez Rojo

Con Luis Pulido Ritter

Un mundo que se ha quedado sin Biblia y sin código civil o penal

Con Luis Leante

Entrevista grabada en exclusiva para Otrolunes

Punto de mira

Las migraciones culturales entre América Latina y Europa

Las migraciones en Cuba

Leonel Antonio de la Cuesta

Encuesta

Félix Luis Viera

Doménico Chiappé

Jorge Eduardo Benavides

Fernando Iwasaki

Raúl Argemí

Cuarto de visita

“La generación literaria de los testigos y los sobrevivientes”

Entrevista al escritor singalés Bashana Abeywardane

Amir Valle

El Kabaraya

Relato

Poemas

Unos escriben

Orlando González Esteva

Otros miran

Fernando Vicente

En la misma orilla

Canción de muerte en Moralzarzal

Relato

José  Luis Muñoz

La Catedral

Fragmento de novela

Mois Benarroch

Poemas

Pedro Oscar Godínez

Cuentos cortos

Armando Romero

Cuatro poemas

José Paulo Paes

Afganistán. Una balada de Theodor Fontane

Ricardo Bada

Poemas

Rafael Álvarez R.

Acrósticos

Isabel Martín Herranz

Recycle

Notas sobre (hacia) el boom III: nueva y vieja nueva novela

Emir Rodríguez Monegal

Medio siglo de Lunes de Revolución

Luis de la Paz

De lunes a lunes

Gana nuestro columnista Francisco Balbuena el Premio de Novela Río de Manzanares

Próximos títulos de la editorial Iduna

José Luis Muñoz estrena nueva novela: El Corazón de Yacaré

Biblioteca de Otrolunes

Otras voces Hispanas

A CARGO DE LUIS RAFAEL

Fina García-Marruz, oculta y significativa

Mario Mendoza. La violencia como rebelión

Gastón Baquero retorna a Cuba

Antonio Soler. Una España mirada desde la intimidad

Librario

A CARGO DE RECAREDO VEREDAS

Con olor a naftalina

Juana Vázquez

Cuatro veces fuego

Lara Moreno

Aunque seamos malditas

Eugenia Rico

El manuscrito de piedra

Luis García Jambrina

La mujer calva

Cristina Cerrada

La jauría y la niebla

Martín Casariego

 

A CARGO DE Lorenzo Rodríguez

Los libros y los días

 

A CARGO DE AMIR VALLE

¿De qué mundo vienes?

Luis Pulido Ritter

Mi tesoro te espera en Cuba

Joel Franz Rosell

 

Skype MeT!
Otro lunes. Revista Digital. Tlf: +34 644 469 467. info@otrolunes.com