La generación del fin del mundo

Poesía centroamericana comprometida

Guatemala

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Norma Chamalé

 

Racismo en clave de Fo

Reproducirás el racismo por los siglos de los siglos.
Tendrás en la mente el paradigma del indio caitudo
envuelto en manta cantel;
De la india despeinada,
sucia la cara y los hijos.
Reproducirás el racismo pintado de blanco de ojos azules
porque has vivido de la herencia robada por tus padres independientes a las hijas y los hijos mutilados.
Volverá tu boca a llamarlos indios mediocres,
volverá tu mano a golpear su vergüenza iletrada,
y vivirás feliz por los siglos de los siglos
como padre de la patria
empresario, finquero, minero,
invasor asesino, oligarca ladrón, militar presidente.

La militarización de la vida comunitaria fragmenta nuestra cotidianidad y nuestra cultura.

El soldado raso es maya.
Mirale la cara, con sus ojos razgados,
mirale los brazos tostados por el sol de mayo.

Hoy es bala de fusil del general ladino y asesino
Que le enseño a comerse a su hermana
A despedazar a su hermano y
A orar en castellano para que dios le perdone el pecado.

El 10 de mayo de 2013 es histórico para la justicia en Guatemala, se dictó sentencia contra el militar GENOCIDA Efraín Ríos Montt quien fue acusado por la masacre de más de 1600 Maya’ Ixil de la región norte del país durante la guerra.

 

Norma Liliana Chamalé Pa’ Atz’an. Maya’ Kaqchikel, nacida en la Ciudad de Guatemala, descendiente del pueblo kaqchikel de San Juan Sacatepéquez. Trabajadora Social en el sistema educativo oficial. Comunicadora popular en la vida, parte del colectivo Centro de Medios Independientes de Guatemala, CMI. Sus textos reivindican sus luchas personales y colectivas en defensa de la vida y los territorios y el enamoramiento que vive su ser. Ha participado en festivales y acciones políticas colectivas.

 

 

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Pedro Chavajay

 

El viaje

Prepararé mi viaje
desde otra ciudad
les dejaré escrita mi carta con sangre
trazaré mi destino en el mapa
me perderé en los lugares con sus paisajes
más insólitos
me uniré con mis antepasados
y seremos esos árboles históricos
juntos sabremos descifrar los códigos,
los glifos, los rituales,
haremos bailar esta humanidad
con la danza del sol y la tierra
con la danza del venado
volaremos los cielos sin ser pájaros
volveremos a las glorias de los nahuales
y los sacrificios abrirán las puertas
a otras dimensiones.

(Traduccion) AL Idioma Tz’utujul

 

El viaje

Xtinchomarsajeel k’a ja b’ar xkinb’ewi’
chipaan juun tinamiit chik
ntz’ib’aaj kaan k’a juun wuuj chi nukik’eel
ntz’ib’aaj kaan k’a ja b’ar xkinb’e wii’
xkintzaaj na k’a chipaan
ja tinamiit kela’ k’anat
ne’emb’ila’ na ja wati’t mama’
k’in noq okna nimataq chee’
nqotaqiij na k’a ja na’ooj
jar rutzib’aan kaan chi riij jar b’anikiil
noq xojona k’a chipaan ja uleew ri’
pa ru xojob’aal ja q’iij k’in jar uleew
k’in jar ruxojob’aal jar keej
noq xik’an na k’a pa kaaj
noqmalooj na k’a pa kikotemaal
rixiin jar nawaliil
k’in jar tojib’aal
nujaaq na k’aja juun rub’eyaal
chipaan julee’ chik kaaj uleew.

 

Pedro Chavajay. Poeta, gestor cultural y arista plástico Maya Tz’utujil, nacido en San Pedro, La Laguna. Egresado de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de Guatemala, con especialidad en grabado. Miembro del colectivo de Pintores Tz’unun Ya’ y del desaparecido colectivo de Poetas Folio 114. Ha publicado en revistas y antologías Guatemaltecas entre ellas Antología de Poesía Sololateca Nubes de Desolvido, (2006), Aldeas mis ojos, Centro Cultural de España (CCE) Guatemala (2007), Antología de Poesía Maya Guatemalteca Uk’u’x Kaj Uk’u’x Uleew, University of North de Carolina, (EE.UU 2010). Ha publicado los poemarios Mar Invisible (Folio 114, 2007) y recientemente Sin Mañana (vueltegato editores 2012), bilingüe (español – Tz’utujil).

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Rosa Chávez

 

Nos quitan la cabeza y el corazón sigue latiendo

nos arrancan el pellejo y el corazón sigue latiendo
nos parten a la mitad y el corazón sigue latiendo
beben nuestra sangre y el corazón sigue latiendo
estamos criados para latir sin descanso.

Las piedras fuimos marcadas con hierro candente
quemados nuestros ojos
vimos con la  mirada volteada
agujeros negros
tragándonos en la infinidad
la muerte chineaba  nuestra desgracia
su  perro lamía nuestras heridas
escupiendo
nuestra conciencia lacerada
ya el sabor de la tierra no era el mismo
los frutos caían antes de madurar
a escondidas fuimos creciendo
gota a gota en lo profundo de las cuevas
así fue como nos envolvió el silencio
del gran comienzo.
Ri oj ab’aj xkoj qetal ruk’a k’atanalaj ch’ich’
xk’at ri qab’aq’wach
xojilon ruk’ ri tzolq’ominaq qawach
q’eq taq jul
kqab’iq’ qib’ ruk’ pa ri najil
ri kamikal kuyuq’uj qaj ri qak’axk’ol
ri utz’i’ kureq’ ri qaqolotajik
kuchub’aj ri k’otk’ob’naqalaj qak’u’x
ri uk’ok’al ri ulew man junam ta chik
ketzaq lo uwach taq che e ma’j k’u na
xaq chi owal xoj k’iyik
chi tz’uj chi tz’uj pa uk’u’x taq ri jul
jeri’ qapisik xub’an ri utz’ininem
ri nimalaj majb’alil.

 

Rosa Chávez. Nació en Guatemala, 1980. Poeta de origen Maya. Ha publicado los poemarios Casa Solitaria (Editorial Oscar de León, Guatemala 2005), Piedra Abaj’  (Editorial Cultura Guatemala, 2009) El corazón de la piedra (Editorial Monte Ávila Editores Latinoamericana, Venezuela 2010), Quitapenas (Editorial Catafixia,  Guatemala 2010). Su obra aparece en distintas revistas, obras de teatro, memorias y antologías de festivales de poesía en Latinoamérica, Europa y  Estados Unidos.

 

 

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Otoniel García

 

Sí hubo genocidio

A los coroneles que orinan los muros de la patria

 

No soy la señora que lleva la imagen en su güipil
de sus padres desaparecidos
no soy la niña que ve cómo desentierran los huesos
de quienes pudieron ser sus abuelos
no soy el agricultor que no laboró este día
para ir a reclamar justicia a un tribunal
no soy esa lágrima esfumada
ni la osamenta por desenterrar
ni la flor que se lleva a una tumba marcada como “xx”

No, mi general
no soy el caite que quedó perdido en una persecución
no soy el muro ahumado que presenció una masacre
no soy la milpa que crece sobre una tumba clandestina
no soy la ceiba que sirvió de paredón de fusilamiento
no soy la culata de un fusil manchado de sangre
no soy el cuchillo que perforó vientres inocentes
no soy el militar que hace las guerras
ni dicta falsas condenas
ni tiene conciencia
no soy el juez que deja libre al asesino
no soy ni hijo de militar
ni hijo de guerrillero
solo pido justicia y no venganza
soy el pueblo ixil que llora sangre
soy el pueblo que camina y lleva un cartel
con la cara del genocida
soy el pueblo hambriento
soy el niño que torturaron
soy la niña que violaron
soy la familia entera que calcinaron viva
soy Otto René Castillo ensangrentado
soy Juan Gerardi con una bala en la cabeza
sí, mi general
en esta tierra
sí hubo genocidio.

 

Otoniel García. Quetzaltenango, Guatemala 1983. Arquitecto, poeta, narrador y gestor cultural, ha participado en varios festivales y encuentros de poesía: México, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Guatemala.  Publicó el poemario Días de Luna con Metáfora Editores en 2012  y Como si no hubiera mañana, por la editorial Pirata Cartonera en El Salvador, 2012. Actualmente es el director del movimiento Acción Poética en su ciudad natal, es columnista en diarios locales y, forma parte de la organización del Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango con la Asociación Metáfora.

 

 

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Wingston González

retrato con madona, santos y granero encontrás

cámara en mano, abrazás la sal del universo
la reproducís, la reescribís, deconstruir
el sonido del agua cuando un cuerpo desespera

ñandús corren por tundra asombrosa
destrucción de pechos, presencias fijas, preguntas
cosas obvias, lugar exacto, sentido, palabra limpia
en brizna de paja, exaltada, una voz pregunta
porqué un ñandú correría por tundra si apenas
sé qué es tundra, si apenas, he imaginado ñandú, apenas
su imagen incompleta, su rasgo de plaga, ese
retrato que rompe este poema, la pequeña hermenéutica
de la plenitud difícil de los besos, de las fotografías
en la pared de tu cuarto, tus recuerdos
plenos de resonancias muertas, qué
qué significa ser pleno
si hay que romperlo todo, qué significa el verdor
tras puerta y nube de cigarrillos a dos centímetros del techo
dibujando un cuerpo, secando piel que suda
sombra del nosferatu, jóvenes británicos
pub fantasma del Yorkshire, arrabal maldito
posibilidad monstruosa, asomada
en el frontispicio de un cine que abandonamos
a fantasmas que nunca vieron estos pueblos, dentro
del vientre de una batalla contra imagen hundida
en sofás baratos, tv technicolor, de lado a la herencia
la miseria de pariente extranjero cuya calavera asoma
por el cierre de los pantalones mientras el agua golpea
tus recuerdos, dispersos, el tiempo atípico
el leve simulacro de traducción que suena en las palabras
que escribo para ti, animal intraducible
cuando en O brother where art thou brilla arrodillado
ese mismo muchacho, dentro de la canción
de tres sepultureros negros cavando lluvia muy lejos
lejos
del lugar en que le encuentrás, redundante, innecesario
bar alegre y oscura piedad, insolación adolescente irritable
le tiras
lazo, llamada telefónica, pantalla plasma
a él que no es valiente, que no es bravo, que jamás
amasa coraje para pierde
el control que queda de la vida; maceta al océano
o hipopótamo que habla de amor cara a un ataúd
ya no sé, la vida, ya no sé dónde alzar
el niño mugriento que a las dos de la tarde
despierta un domingo y piensa
en el fondo ofendido de esta ciudad, en esta marcha
que exhibe el espectro imantado
de mi cabello agua, cabello luz, cabello placidez municipal
factura incendiaria que baila como el mar
como una tabla de felicidad en un pueblo
que no habla bien
de la felicidad

 

Wingston González. Nació en Livingston, Guatemala, 1986. Ha publicado los libros de poesía Los magos del crepúsculo [y blues otra vez] (Guatemala: Editorial Cultura, 2005), Remembranzas del recuerdo (San Marcos, Guatemala: edición de autor, 2008), CafeínaMC (segunda parte, la fiesta y sus habitantes, Guatemala: Catafixia Editorial, 2010; primera parte, la anunciación de la fiesta, Buenos Aires: Folía Editores, 2011), san juan – la esperanza (México DF: Literal, 2013) y Miss muñecas vudu (San José, Costa Rica: Germinal 2013). También ha escrito un libreto para teatro: Autopsia de un resplandor. Invitado centroamericano al Festival de poesía itinerante de poesía latinoamerina en Berlín, Latinale 2013.

 

 

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Francisco Granados

 

Hija de puta

La soledad es una puta,
una hija de puta que se acuesta conmigo
Una puta que se acuesta con otros,
que no se acuesta conmigo en los días lluviosos
Una puta que  deja los platos sucios
Que le echa llave a la puerta de mi casa para que no entren los fantasmas
La soledad está en el asiento del copiloto,
la atraviesa el sol
La atraviesan mis manos
y las pajas en la oscuridad donde explota el placer
Es el video porno que veo solo
Es cada pájaro en mano y otros cien volando
Es cada lágrima y cada vómito
Es el semen en mis manos,
Es cada trago amargo,
Es cada que mirada que termina en el suelo,
Cada erección espontánea,
un dolor cursi y adictivo que deja quemaduras de cigarro
Un dolor que te deja odiando,
Es una eterna borrachera,
Un paso tambaleante buscando las llaves
una tierra desierta donde no hay gigantes ni contra quien luchar.

Francisco Granados. Nació en 1992. Estudiante de psicología, además de escribir también hace música. Actualmente radica en Quetzaltenango Guatemala.

 

 

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Daniel Matul

 

El juzgado

“Esto era un rey que tenía
un palacio de diamantes”
Rubén Darío

 

Vengo de un país
donde los jornaleros
entran a la urna
electoral descalzos
y se pierden entre
las cifras del desempleo
y los informes de la desesperanza.
Entran calladamente
a los juzgados
de la democracia
para reclamar el último cheque.
En la manga
donde se secan
el sudor
y los rencores
he dejado caer
mi frente,
así como el juez
ha dejado caer
su indiferencia.

 

Daniel Matul. Nació en Quetzaltenango, Guatemala, 1971. Actualmente vive en Costa Rica. Su obra poética ha merecido varios reconocimientos. En 1995 obtuvo el Primer Lugar en el Certamen de Poesía “Omar Dengo” de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional (Costa Rica). En 1997 obtuvo el Premio Iberoamericano de Poesía, Editorial Ópera Prima, España. Posteriormente, en el año 2005, obtiene el Segundo Lugar en el Certamen Internacional de Poesía “María del Villar”, Navarra, España. Y en el año 2009, obtuvo el Premio Único de Poesía de los Juegos Florales Hispanoamericanos de la Ciudad de Quetzaltenango, Guatemala. Ha publicado Efectos Secundarios (Editorial de la Universidad de Costa Rica, 2007); Noche de Ronda (Metáfora Editores, 2012) y Cuatro Caminos (Metáfora Editores, 2012).

 

 

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Julio Serrano

Central América (fragmento)

III

La memoria es una travesía
caminaremos el mar
caminaremos la selva
caminaremos el desierto
piedra sobre piedra
para recordarnos
correremos en dirección opuesta
para tensar el corazón
para sacarle las palabras al pecho.
Desde estas ventanas de autobús
nos irás recordando poco a poco
poco a poco te iremos recordando.
Es de noche
como las noches infranqueables donde solo había fuego
aparece en el asfalto iluminado por las luces del pullman
una familia sentada alrededor de la hoguera.
Las ventanas atestiguan dentro del bus
una danza de ojos vidriosos que sueñan
recuerdan el desierto sin saberlo
siguiendo las estaciones
recolectando alimentos.
Recuerdan el fuego
y la innombrable llama que les ardía por dentro.
Alguien despierta en medio de la noche
hay luna y la arena es azul
polvo de estrella
alguien despierta recio pronuncia para sí
¡Siempre hemos perseguido a la comida
porque siempre hemos tenido hambre!
y las ventanas atestiguan
hacia dentro
hacia afuera
esta insaciable búsqueda de abrigo
para no llegar con manos vacías
al lecho de la muerte.
Alguien despierta en medio del amanecer
soñaba que hacía burbujas de jabón en un parque
pero ya no lo sueña más.
Es el día
y el desierto se descascara como una serpiente seca
cada piedra un árbol
cada escama una pluma.
Las ventanas atestiguan ahora
a una niña y su memoria
magma adormecido de la tierra
atravesando el tiempo en erupción

Militares. Policías. Gente apresurada triste y con miedo. Trajes de muchos colores. Tejidos y textiles en todos lados. Mujeres hombres y niños vendiendo comida y refrescos a través de las ventanas en las paradas de bus. Gente y casas pobres. El color de los cultivos. Campesinos a lo lejos arando trabajando la tierra. Montañas. Grandes extensiones de tierra tierra ociosa. Más campesinos. Canastos. Animales dentro de canastos. Perros callejeros. Niñas y niños pequeñitos con mecapal a la frente cargando enormes atados de leña sacos con verduras. Tristeza. Gente enojada. Mujeres embarazadas cargando bebés a la espalda o caminando junto a ellos. Mujeres adolescentes aseñoradas envejecidas. Mujeres con delantales. Muchos cables eléctricos muchos nidos sobre cables eléctricos. Más gente apresurada corriendo. Ayudantes de bus gritando. Basura. Niños llenos de mocos. Niños llorando enojados y hermosos. Muchachos jugando a las patadas en las calles. Borrachos. La ciudad cantinas changarros. Anuncios de Coca Cola anuncios de cerveza anuncios de lugares turísticos anuncios gigantes con mujeres semidesnudas que no son como nosotras. Pacas. Buses a gran velocidad todo en estrépito. Caos dolor.

La niña abre todas las ventanas del bus
y no grita
respira.

 

Julio Serrano. Nació en Quetzaltenango, Guatemala en 1983. Escritor y realizador audiovisual. Estudió Literatura hispanoamericana en la Universidad de San Carlos en Guatemala. Autor de los libros Las palabras y los días (2006), TRANS 2.0 (2009) Fractal (2011), Actos de magia (2012) y Central América (2013). Becario de la Fundación Carolina y de la Residencia Para Artistas de Iberoamérica FONCA-AECID. Forma parte del Colectivo Cuatro Caminos, con quienes produce diversos proyectos audiovisuales. Publica periódicamente ensayo, crónica y reseña sobre cine y literatura en revistas de Centroamérica. Obtuvo mención de honor en el 2º Premio Alhambra de Poesía Americana 2013.