La generación del fin del mundo

Poesía centroamericana comprometida

Nicaragua

henry-a-petrie

Henry A. Petrie

 

Palabras urbanas

(Marginalidad)

 

Estas son las palabras urbanas,
las marginales, las que temen y repelen,
surgidas de reductos, barriadas,
cantinas y puteríos, de las vendetas,
alcohólicas y amanecidas en agrio;

amantes del submundo, de la oscuridad;
perdidas y atrevidas, criaturas impías.

Gatos y murciélagos por las noches,
imágenes sigilosas tras luces de neón,
huecas rotondas,
rótulos lumínicos ahogados,
una dama del silencio y el beso prohibido
eructa mil roces y penetraciones.

Visión meridiana, luz de sol resentido,
de fantasmas atrapados en azuladas ojeras
y humanos atropellando sus mentes.

¡Putativos!
¡Putativos hijos!
¡Putativos hijos de sociedad!

Estas son las palabras que odian,
sin perfumes ni decorados,
a lo sumo una pared, la calle misma,
que viven en grafiti, diciendo al oído:

Si no irrumpís, te jodiste.

(Del poemario Urbanidad marginal).

 

Henry A. Petrie. Managua, 1961. Poeta y escritor. Secretario del Foro Nicaragüense de Cultura y Coordinador Nacional de su Programa Promoción de la Literatura Nicaragüense. Sus obras publicadas son las siguientes: Poesía: Señal para mito oscuro (Ediciones Pensar, 2012); Urbanidad marginal (Ediciones 400 Elefantes, 2007); Penacho de ilusiones (poesía, Editorial El Renacimiento, 1997); Alma navegante (poesía, Editorial San Rafael, 1995).

 

 

*****

gema-santamaria

Gema Santamaría

 

Carta escrita a los 30 años

Mi madre dice que nací en mitad de la guerra.
En la ciudad y en la montaña se abría fuego
con el arma más fuerte:
la de un pueblo que grita patria o muerte
con la garganta repleta y el corazón afilado.
-Ayer nacimos pequeños. Hoy seremos gigantes.-
El cielo reventaba. Los niños lo sabían desde hace ya tiempo:
ese tronar rabioso no era de fiesta,
era el seco temblor del miedo
el picante olor de la pólvora.
-Nicaragua libre, Nicaragua-
Nací en mitad de la sangre,
en los pasillos celestes de aquel hospital roto
heridos, heridos en la carne
heridos, nunca muertos en el pecho.
“Cristo ya nació,” cantaban en misa
Y el campo se teñía de flores rojas
y la ciudad se colgaba pintas rebeldes
pero hermanos y hermanos, la guerra no acaba,
ay, ay, esto apenas comienza.
-Y el invierno llovía cálido sobre Managua-
Mi madre le rezó a la santa italiana
la joven de la fe abierta en llagas,
mientras paría, mientras lloraba
afuera la guerra, afuera la guerra, santa.
-“La flor más linda,” te cantaban, Nicaragua-
Toda revolución se apaga.
30 años después y hermanos, hermanas,
se comen el  hambre, el hastío, la rabia.
-Mi madre dice que nací en mitad de la guerra,
Pero es que esa guerra, aún no se acaba.

 

Gema Santamaría. Managua, 1979. Vivió por varios años en Ciudad de México y desde 2008 vive en Nueva York, ciudad en la que realiza estudios de doctorado en Sociología e Historia en la New School for Social Research. Ha publicado tres poemarios: Piel de Poesía (Managua-México, 400 Elefantes-Opción, 2002), Antídoto para una mujer trágica (México, Mezcalero Brothers, 2007)  y Transversa (México, Proyecto Literal, 2009). Su trabajo ha aparecido también en diversas antologías, entre las que destacan  Mujeres de Sol y Luna/Poetas Nicaragüenses (Managua, 2007), Al Filo del Gozo: Antología de Poesía Erótica (Guadalajara, Editorial Viento al Hombro, 2008), El Tejedor en Nueva York (España-Nueva York, Lupi Editores, 2011), Barcos sobre el agua natal: Antología de poesía hispanoamericana para el siglo XXI. (México-España, Literal/Leteo, 2012). Su poesía ha sido publicada y traducida al inglés tanto en la antología de poesía latinoamericana Hallucinated Horse (Londres, 2012) como en el proyecto de traducción Palabras Errantes (www.palabraserrantes.com). Forma parte del Consejo Internacional de la Gaceta Literal de México y es integrante de la Asociación Nicaragüense de Escritoras (ANIDE).

 

 

*****

laureano-valle

Laureano Valle

 

Retorno a mi casa (fragmento)

Soy uno más entre los 1.800.000 habitantes que vivimos en esta Managua.
Sobre una falla geológica
que cubre los cuatro puntos cardinales,
a la orilla de una lago pestilente a mierda
que contrasta con un Momotombo y Momotombito azul.

Somos una concentración de barrios y colonias
maltrechas y hacinadas como el barrio Santa Ana.
O como el Jorge Dimitrov,
donde la policía ni siquiera intenta asomarse
y tiene su propio cartelito que dice:

BARRIOS DE TAMALES DESARRAPADOS
Y RESIDENCIALES DE TAMALES… CON CORBATA.

Hay barrios con nombres de héroes auténticos y colonias con nombre de delincuentes

Su corazón está en buenas manos.
(7 años de experiencia)
Ra-flá…
Se empeña
se alquila
se vende
el alma
el  cuerpo
la conciencia

Se rentan motocicletas para accidentarse o morirse diariamente
en un choque ondulatorio
por las calles y avenidas de Managua…
Por la antigua avenida Roosevelt.

Y en las zonas más oscuras
cerca de las rotondas
abundan las putas…
A las que Dios agarrará de sus manos.
Los travestis vuelan como murciélagos de lentejuela
en el cielo oscuro…
Todo se ha perdido
y se encuentran semanas después
en los causes, ya en estado de descomposición.

 

Laureano Valle. Managua, 1992. Ha publicado artículos periodísticos y literarios en suplementos y revistas de México, Chile, Argentina y su país natal. Actualmente estudia último año de Comunicación Social en la Universidad Centroamericana. Dirige el sitio www.huellalibre.com. En 2013, su poemario Poemas para leerse en una Managua congestionada fue galardonado con el primer único en el Concurso Nacional de Poesía Joven – Leonel Rugama del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC).

 

 

*****

alexander-zosa-cano

Alexander Zosa Cano

 

I. Tierra

La tierra de Santo Domingo es: la mujer del güirisero; el Capirote oloroso;
los llanos achicados por las palas mecánicas de la B2gold;
son los hombres que bajan al vientre en búsqueda de su alimento
— tierra de mi infancia–
es un suspiro anegado; son imágenes grabadas en cinta magnéticas
que en mi mente guardo.

Es la tierra donde corrí de niño
con barriletes de colores izados en el limpio azul del cielo,
(guardada en mí mohecida mente);
Tierra del movimiento oro.
Tierra colorada que gira frenética, evoluciona
y resucita: es mi tierra.

Evoquemos en la tierra,
cantemos con los mineros o con los dioses del fuego,
quememos las guitarras de madera en protesta,
juntemos nuestras voces, saltemos de alegría o luto
pues del día que termina: resurgirá uno nuevo,
para seguir danzando en la tierra
que nos vio crecer.

 

Alexander Zosa Cano. Nació en la ciudad minera de Santo Domingo—Chontales. Maestro de Educación Primaria y Secundaria. En el año 2009 obtiene el III lugar en el Concurso Literario Nacional “Creando cuentos para la niñez en las Escuelas Normales”, las obras fueron copiladas en el libro El loro de la tía filomena y otros cuentos  auspiciado por Funarte, Libros para niños, Ministerio de Educación y Save the Children. Actualmente colaboradora como ensayista en la Revista de Temas Nicaragüenses editada en  Deerwood Dr., Harvey, USA ; en el Boletín de Investigación e Innovación Educativa de la Facultad Regional Multidisciplinaria de Chontales UNAN-FAREM-CHONTALES; en la Revista Éxito  de Juigalpa.