Los libros y los días
(XXIV)

Por Temístocles Roncero

En el universo del utilitarismo, en efecto, un martillo vale más que una sinfonía, un cuchillo más que una poesía, una llave inglesa más que un cuadro: porque es fácil hacerse cargo de la eficacia de un utensilio mientras que resulta cada vez más difícil entender para qué pueden servir la música, la literatura o el arte.

La utilidad de lo inútil. Nuccio Ordine.

todos-los-buenos-soldados-librario-otrolunes31Desde que en 2003 quedara finalista del premio Nadal con El gran silencio, primera entrega protagonizada por Roberto Esteban (otrora boxeador que a punto estuvo de alcanzar la fama, ahora reciclado en matón a sueldo) y que continúa en la emocionante Niños de tiza, he leído todo lo de David Torres que ha caído en mis manos. Mediante una escritura directa, concisa, que no rehúye el fogonazo poético, la greguería ramoniana, con resonancias de  Marsé y de la literatura clásica, Torres es uno de los más brillantes escritores del momento. El mar en ruinas, un prodigio de novela, atestigua todo cuanto digo. Ahora regresa con Todos los buenos soldados (Planeta), ambientada en la guerra de Sidi Ifni y protagonizada por el cómico Miguel Gila («¿Es el enemigo? ¿Ustedes podrían parar la guerra un momento?») que, sospechoso de haber cometido una serie de asesinatos, se verá convertido en una especie de Sherlock Holmes para hallar al verdadero culpable. Un elenco de personajes bien trazados (especial atención merece Adela: compleja, ambigua, misteriosa, centro verdadero sobre el que gira la trama) pululan por este thriller color verde legionario que una vez leída la primera página no podrás abandonar hasta el final.

dulce-objeto-de-amor-librario-otrolunes31Leo Dulce objeto de amor de Raúl Guerra Garrido, nouvelle reeditada por Reino de Cordelia. Siempre he pensado que Guerra Garrido (magnífico escritor, ahí están La carta, La soledad del ángel de la guarda, El otoño siempre hiere o Lectura insólita de El Capital) no ha tenido tanta suerte como debiera. Es uno de esos novelistas que, a pesar de los premios recibidos y de las buenas críticas, es casi invisible para el lector. Como tantos otros. Una pena. Dulce objeto narra una aventura amorosa entre una mujer joven y un hombre maduro que se inicia en el Palace de Madrid y se prolonga durante toda la noche. Escrita en segunda persona, las perspectivas de ambos se van alternando en un juego de seducción donde el tacto desempeña un papel importante. Y hasta aquí puedo leer. ¿La edición? Un regalo para los ojos (y para el tacto).

El_nino_que_robo_el_caballo_de_Atila_librario-otrolunes31Ainize Salaberri, reseñista en esta casa y directora y artífice de la revista Granite & Rainbow, que de vez en cuando tiene a bien acordarse de este viejo, me manda por correo un regalo muy especial: un ejemplar de El niño que robó el caballo de Atila, de Iván Repila, dedicado por el autor. La novela (publicada en la tristemente desaparecida Libros del silencio), que devoro según me llega, es una historia durísima pero no exenta de ternura, protagonizada por dos hermanos, el Grande y el Pequeño, que aparecen en el fondo de un pozo y que harán todo lo posible por salir de él. Cuento de terror, metafórico y absorbente, esta novela corta plantea una serie de lecturas muy interesantes. Gracias, querida Ainize. Y gracias a ti también, querido y desconocido Iván.

mi-planta-de-naranja-lima-librario-otrolunes31No exagero si digo que Mi planta de naranja lima (Libros del asteroide), de José Mauro de Vasconcelos, es uno de los libros más conmovedores que he leído. Publicado en Brasil en 1968, es todo un clásico en su país. Protagonizado por Zezé, un niño de cinco años que de mayor quiere ser poeta y llevar corbata de lazo, seremos testigos de su imaginación desbordante y sus continuas travesuras que traerán de cabeza a sus padres y a los vecinos de su humilde barrio. Zezé, cuando está triste, se refugia en Minguinho, un arbolito de naranja lima que será partícipe de todos sus secretos, y en el Portugués, el dueño del coche más bonito que Zezé haya visto. Llena de lirismo y de ternura, lo mejor que puedes hacer con esta novela autobiográfica es leerla de nuevo una vez que hayas terminado.

RetratoDeBarojaConAbrigo-librario-otrolunes31Jesús Marchamalo, periodista y autor entre otros títulos de La tienda de palabras y Donde se guardan los libros, nos regala Retrato de Baroja con abrigo, un entrañable homenaje que hará las delicias de cualquier lector. El opúsculo, bellamente editado por Nórdica, de prosa sencilla y elegante, es rico en anécdotas y peripecias protagonizadas por Baroja, que tenía un gato negro y al que Hemingway admiraba muchísimo, y viene acompañado por las preciosas ilustraciones de Antonio Santos que, a simple vista, parecen grabados. Retrato maestro, aguafuerte literario. Un libro   para tener cerca, para leer y releer en cualquier momento y dejarnos dibujada una melancólica sonrisa.

Sinceramente, no sé qué habría sido de mi vida como lector sin la existencia de Anagrama. Paso a recomendarte los tres últimos libros que he disfrutado de su catálogo:

canada-librario-otrolunes31Canadá de Richard Ford. De Ford había leído un notable libro de cuentos, Rock Springs, y El periodista deportivo,  primera parte de una trilogía protagonizada por Frank Bascombe. Sin embargo, la deslumbrante Canadá ha superado con creces todas mis expectativas. Dividida en dos partes y una breve coda, con uno de los comienzos más poderosos que yo recuerde, la historia está contada por Dell Parsons, un sexagenario profesor de literatura que nos cuenta su vida desde que era adolescente y sus padres atracaron un banco. Todos los conflictos del ser humano salen a flote en esta voz que emparenta con lo mejor de la literatura norteamericana: desde el Huckeberry Finn hasta el Holden Caulfield de El guardián entre el centeno. Obra maestra.

14-librario-otrolunes3114 de Jean Echenoz. Cuatro amigos franceses terminan en el frente durante la Primera Guerra Mundial. Narración condensada (cuatro años en apenas noventa páginas) y llena de ritmo, intensa, con magníficas descripciones, escenas y ambientes que se asemejan a una película de Renoir, una suerte de triángulo amoroso, narrador omnisciente, saltos en el tiempo (hacia la mitad de la novela hay una prolepsis que enlaza con el final), elementos que hacen de 14 una estupenda y recomendable novela.

operacion-dulce-librario-otrolunes31Operación Dulce de Ian McEwan. Creo que hay pocos libros de McEwan que no haya leído y tengo la certeza de que cuanto menor es la extensión mejor le sale lo que escribe. Chesil Beach, por ejemplo. La que ahora nos ocupa (400 páginas) transcurre en 1972, en plena guerra fría, y está narrada en primera persona por una espía del M15 que es contratada para, bajo el subterfugio de ayudar a novelistas prometedores, generar propaganda anticomunista.  Interesante  argumento  para  una entretenida y bien armada narración

El-canto-del-cuco-librario-otrolunes31Espasa publica el que seguramente fuera uno de los libros más deseados por las editoriales españolas: El canto del cuco, de J. K. Rowling con el seudónimo de Robert Galbraith. De la novela lo más destacable son sus protagonistas: el antihéroe Cormoran Strike, ex militar cojo, ahora detective particular; o eso intenta, porque a su oficina (y casa también desde el momento en que su novia pasa a ser su ex novia) sólo acuden sus acreedores. En definitiva, su vida es un cúmulo de desastres… hasta que aparece Robin, su nueva secretaria temporal. Ella acaba de mudarse a Londres con su prometido y, cuando descubre que va a trabajar con un detective privado, reacciona con el entusiasmo propio de cualquier lector. También Strike se entusiasma cuando comprueba lo eficiente y aguda que es a través del insólito caso en el que se ven inmersos: la víctima, una modelo millonaria que aparentemente se ha suicidado; el cliente, un antiguo conocido con el suficiente dinero para solucionar sin el menor problema todas sus deudas. El tiempo corre, eso está claro, y a través de pesquisas e interrogatorios en la tradición más clásica de la literatura policiaca británica (sí, al modo de Agatha Christie), adoleciendo de un ritmo lento y de un final tal vez previsible, Strike no sólo resolverá un caso, sino que sentará las bases para una serie prometedora.

Del-color-de-la-leche-librario-otrolunes31Del color de la leche (Sexto Piso) es de la británica Nell Leyshon, aunque a mí me ha recordado especialmente a la voz norteamericana de Emily Dickinson. La historia se desarrolla en la Inglaterra rural de 1830 y está protagonizada por Mary, una adolescente de quince años (casi dieciséis, como ella insiste), coja y de pelo como el color de la leche, ingeniosa pero analfabeta, que lleva desde siempre trabajando con sus hermanas en la granja del padre, un hombre adusto, en ocasiones violento, eternamente frustrado por no haber tenido hijos. De entre todos los que habitan la granja, el abuelo es la única persona de la que a Mary le duele separarse cuando la envían a la vicaría para que trabaje y viva allí. A través de un estilo sencillo y siempre en minúsculas, la novela discurre con el cambio de estaciones y arrastra a una Mary centrada y resuelta a vivir («sabía que tenía sueños, pero no sabía qué era lo que soñaba») hasta la constatación de la mísera condición humana. Por citar a Dickinson: «Cuando viene, el paisaje escucha, / las sombras contienen el aliento. / Cuando se va, es como la distancia / en la mirada de la muerte». No dejen de leerla.

Ya es hora de tomarme las pastillas.

 

Febrero, 2014.