El carpintero y otros poemas

Del libro de poesía Hábitat

Joaquín Gálvez

habitad-joaquín-galvez-otrolunes31Miami está pasando por un momento de efervescencia cultural, con un aumento considerable de eventos literarios y artísticos nunca antes vistos en su vida cultural.  Es cierto que en Miami, ciudad joven y sin la tradición de otras  metrópolis establecidas  de los Estados Unidos,  no abundan  prestigiosos  museos, teatros, galerías, salas de conciertos, etc., pero no por ello se le puede tildar de páramo cultural. El hecho de que exista una gran cantidad de artistas y escritores, que se las arreglan para conseguir un modesto espacio donde presentarse, echa por tierra ese estigma.  Miami todavía está evolucionando como verdadera ciudad que aspira a ser,  y el desarrollo de su vida cultural contribuirá a consolidarla como tal. La existencia y permanencia de los espacios alternativos,  junto a esos que ya  forman parte su cartelera habitual, como la feria internacional del libro, el festival de cine y  Art Basel, determinaran que esta ciudad se convierta en una plaza cultural.

Joaquín Gálvez.
De entrevista realizada por Armando de Armas

 

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Balada del Purgatorio

Mis dedos entre tus piernas, en aquel cine de La Habana,
son hoy una balada que me justifica.
La oveja negra escribe su evangelio;
el rebaño es una doctrina, un cielo de mansedumbre
contra el nacimiento de la próxima estrella.
Madre, la luz de tu óvulo tiene un alma
para hacer del barro una escritura,
y el cuerpo de una bala para atravesar el mundo.
Ah Judas y Pedro (Pedro y Judas)
son mis amigos, son mis enemigos.
Dios juega con nosotros a la gallinita ciega.
Dios, devuélveme esos ojos para que no cometa otro crimen.

Cultivo todos los días esta imperfección
como un árbol al que lo abandona la primavera.

Esta balada me justifica.

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El poeta convoca una rueda de prensa para anunciar su retiro

para Juan Cueto-Roig, escueto y majestuoso

Convoqué una rueda de prensa para anunciar mi retiro.
Yo, que tengo el alma tatuada con todas las epopeyas de la luna,
dejaré de ser el portavoz, por antonomasia, de la noche.
El desamparo de una estrella provocó un feedback en el micrófono.
El salón estaba repleto de miradas, que delataban:
“la noche solamente puede ser conquistada con versos”.
Una periodista sentada en primera fila, al entrecruzar sus piernas,
evocó un grabado erótico que yo siempre confundía con el firmamento.
De pronto, la luz entró, con su último rostro, por una persiana.
Y cuando ya estaba a punto de anunciar mi retiro,
me percaté que a la luna todavía le faltaban los aretes*.
Y escribí este poema, para anunciarles a todos que,
a partir de ahora, los poseerá eternamente.

*Basado en el bolero “Los aretes que le faltan a la luna”

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Lápida ante la demolición de un motel

Entre escombros yace una historia:
el amor y su semiótica clandestina.
Dos cuerpos que descubrieron otro cielo
cuando  habitaron un universo de cuatro paredes.

Puesto que el mundo es un mandamiento de piedra,
con sus fluidos conquistaron un territorio/
de transgresión lícita.
La vida no les cupo en una copa,
esa medida con que el  rebaño engaña a su sed.

Entre escombros yace la luz de un orgasmo,
la humedad que los hizo libres,
el paraíso de dos que no pudieron vivir
conforme a lo divino.

Suyo fue el reino en el cuarto de un motel.

 

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Cuento infantil para adultos

El nombre de un individuo que trajo al mundo
más desgracias que ningún otro en todos los tiempos.

Stefan Zweig

Fue un niño más en el planeta.
Y como a todo niño,
se le procuró ese paraíso que es el pecho de una madre.
Y un rabino lo tomó de la mano al cruzar una calle de Baviera.
Y hasta los cerveceros velaron por su sobriedad futura.
Y tuvo un maestro de cívica y ética,
pues todos creían que Darwin era apenas un animal de moda.
Y le cantaban una canción de cuna,
para que no entrara en su sueño el grito de Munch
y la sombra de la guerra.

Fue un niño por quien acudió el ángulo transparente de la vida.
Pero un día su sueño fue exterminar a otros niños.
Nadie se detuvo a pensar que todo ser es un acertijo,
que en la robusta fragilidad de la niñez se oculta un monstruo.

(Sólo entonces) no nos aterraba su nombre de niño.

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Bitácora de una calle

para Magali Alabau

Sentado en los contenes,
cobijándose contra un poste sin alumbrado,
con medio oído deambulando en la bitácora de un vecino.
Villas y castillas para el corazón de la primera novia.
Mirábamos por un hueco; un hueco era nuestro aliado…
Epígonos de una perversa tradición,
con qué santidad nos asomamos a la desnudez ajena.
Y en el precario asfalto un sueño encontraba
su único pedestal,
cuando el sudor era el oro de toda una jornada.
El último la peste…
Pero todos fuimos primeros en la versión de la noche:
We are the champions ― my friends…
No time for losers’ cause,
we are the champions of the world.
Cierto, desde este diván de la memoria
no son tontas aquellas canciones.

Sentado en los contenes,
cobijándose contra un poste sin alumbrado,
con media lengua viajando en la máquina de Wells,
se empeñaba en descifrar los signos de una geografía (desterrada).
De una esquina a la otra,
legamos la corona de algún escándalo,
el retrato de una lechuza que atravesó nuestros ojos
mientras se agazapaban en la luna.

Sentado en los contenes,
cobijándose contra un poste sin alumbrado,
con toda el alma violada por el apagón de un país.
La memoria de esta calle definió mi equipaje.
Crucé un mar
dejé trunco este poema.

Del Autor

Joaquín Gálvez
(La Habana, Cuba, 1965). Poeta, ensayista y periodista. Se licenció en Humanidades en la Universidad Barry y obtuvo una Maestría en Bibliotecología y Ciencias de la Información en la Universidad del Sur de la Florida. Cursó estudios de postgrado en Literatura Hispanoamericana en la Universidad Internacional de la Florida. Ha publicado los poemarios: Alguien canta en la resaca (Término Editorial, Cincinnati, 2000), El viaje de los elegidos (Betania, Madrid, 2005), Trilogía del paria (Editorial Silueta, Miami, 2007) y Hábitat (Neo Club Ediciones, Miami, 2013). Textos suyos aparecen recogidos en numerosas antologías y publicaciones en Estados Unidos, Europa y América Latina. Coordina el blog y la tertulia La Otra Esquina de las Palabras. Reside en los Estados Unidos desde 1989.