

Conozco a Fernando Vicente muy poco, apenas intercambiamos un par de palabras amables en alguna inauguración. Sin embargo me cae muy bien, no sólo por la sensación que me llevo de esos pocos minutos que se dan cada tanto sino también por lo que amigos en común cuentan de él. Lo que sí conozco bastante es su trabajo, ya sea lo que aparece en periódicos, revistas, portadas de libros o alguna exposición en la que intenta mover otro brazo diferente. Me encanta cómo pinta, su pincelada decidida y sencilla…, su color me gusta más aún. El movimiento y la sensualidad de sus figuras. Su sencillez, esa que hace que me crea que lo hace en un par de minutos, de un tirón, sin levantar ni el lápiz ni el pincel del papel. Espero, Fernando, encontrarte por ahí y volver a conversar un rato.
(Argentina, 1970) Reside desde hace más de diez años en España. Los dos primeros vivió en Sitges, donde realizó algunos trabajos para publicidad e ilustró el cuento infantil La cueva del Bandolero (Edebé) y El anciano de los siete lagos en Argentina (Grupo Cindo Editores). Desde pequeño ha sentido un amor incondicional hacia la Historieta. Su primer álbum Hard Story, con guión de Horacio Altuna, fue publicado por Norma Editorial. Colaboró con el diario El País durante el verano de 2001 ilustrando una página del suplemento Tentaciones con el cómic “Las gaviotas son felices”. Desde hace años también se dedica a la publicidad realizando ilustraciones y storyboards. Durante el año 2004, junto a Carlos Jorge, preparó un proyecto de álbum, Le Vagabond, que se publicó en Francia y luego en España bajo el título Mendigo. En 2005, Sins entido editó Lanza en Astillero, un libro sobre el Quijote en el que colaboró junto a otros tantos dibujantes y guionistas de varios países. Otra vez con Horacio Altuna, publicó Hate Jazz, editado por Sins Entido. En el 2008 obtuvo el Premio de Novela Gráfica Fnac y Sins Entido con su obra Fueye.