

Las primeras imágenes que recuerdo de Fernando son una serie de músicos de Jazz.
En esa época todavía vivía en Mallorca, esas ilustraciones que llegaban de la que para mí era todavía una lejana urbe, venían cargadas de fuerza y exotismo.
De esa época quedan en mi retina, esos músicos de amplias hombreras, esos hombres a punto de perder el bus de Javier de Juan y los inquietantes personajes de Ana Juan perdidos en bares y tabernas. Recuerdo cuánto me impactaron y la sensación de que ahí pasaba algo... y que me lo estaba perdiendo, era la época de la revista Madriz, proyecto dirigido por Felipe Hernández Cava.
Con el tiempo me trasladé a esa ciudad mitificada y empecé a conocer a esos autores que tanto admiraba y me impresionó sobre todo su sencillez y cercanía. Los creadores de esas imágenes icónicas eran de carne y hueso.
Si no recuerdo mal cuando conocí a Fernando estábamos en una conferencia de Javier Mariscal. Creo que en ese momento estaba trabajando en una de las agencias más importantes de Madrid, poco después compartiría agencia con Manolo Valmorisco, otro amigo entrañable. Entre los amigos comentábamos... “fíjate Fernando, lo han fichado los de las agencias...” como si de un Maradona se tratara.
Al conocerle más y durante nuestra colaboración en su periodo publicitario, había algo en su mirada de rehén, de tener un sueño añorado y no cumplido. Pocos años después, Fernando daba el paso por fin para dedicarse por completo a su actividad como ilustrador y pintor, y parecía que aquellos años de contención fueran ahora las espuelas que le impulsaban en un proyecto imparable que invadió las revistas, las portadas de los libros, los artículos de prensa, las galerías con sus imágenes.
Al situarte frente a la obra de Fernando ves que estas frente a un gran ilustrador, con una enorme producción y un trayectoria consolidada, coherente a un proyecto.
Sus imágenes tienen unas particulares características que las hacen inconfundibles.
Son imágenes virtuosas, en el sentido de alguien que maneja la técnica con gran soltura y precisión, que sabe que puede explorar territorios desconocidos desde la seguridad de un oficio impecable.
Son imágenes elegantes, que tal vez sea un calificativo que canse a Fernando por lo repetido. La obra de Fernando huye de lo vulgar. Siempre mantiene esa pátina glamurosa que ya se apreciaba en esos músicos con hombreras.
Son imágenes valientes porque pudiendo establecerse en un estilo ya consolidado, las somete constantemente a nuevos retos. Collages, caricaturas, imágenes conceptuales, nada escapa a la curiosidad infinita de Fernando, dejando tras de sí una obra que aún estando en constante evolución, nunca pierde su esencia.
(Palma de Mallorca, 1963) Comparte su trabajo como diseñador gráfico, especialmente enfocado al ámbito cultural y editorial, con su labor como artista plástico. Su estudio “Carrió/Sánchez/Lacasta” (www.carriosanchezlacasta.com), creado en 1994, está especializado en diseño editorial y diseño gráfico aplicado a imagen de marca y comunicación corporativa, exposiciones y actividades culturales. Entre sus últimos proyectos destacan las imágenes para el anuario de la Fundación Autor y la agenda de la SGAE, la imagen del Premio Maria Moliner para la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, desarrollo de escaparates y stands para Camper. Sus imágenes ilustran la Biblioteca Mario Vargas Llosa de la editorial Alfaguara y numerosas portadas de la editorial Taurus entre otras. Así mismo ha impartido charlas y talleres en diferentes instituciones. El pasado año presento su primera incursión con ilustrador infantil con el cuento “Una niña” en colaboración con el escritor Grassa Toro, editado por la editorial Sinsentido. En su currículo no faltan importantes premios tales como el AEPD de diseño 2002 por la colección Clásicos Universales, Santillana Educación. Premios Daniel Gil 2003 y 2005. Nominación en los Premios Laus 2004. Bronce en los Premios Laus 2006 en la categoría de ilustración. Graphis Poster Annual 2007 Gold Award por el cartel para la exposición Diseñadores para un libro. Graphis Design Annual 2008 Gold Award por el diseño del CD Swan Dive, Siesta.