Otro lunes. Revista Hispanoamericana de Cultura. Septiembre 2008. Antilde;o dos. Número cuatro

Logotipo de La revista Otro lunes
Datos de la revista, abril 2009, año 3, número 07
otrolunes.com >> Sumario >> Unos Escriben

El diccionario

 

De Elogio del garabato, 1994

En el principio fue la Línea,
y la Línea dio a luz el Garabato,
y el Garabato se rompió en mil formas,
y esas formas aún pueblan la Tierra,

La palabra garabato enriquece el diccionario con numerosas acepciones. Se le identifica con un instrumento de hierro torci­do, especie de garfio, que sirve para colgar o asir algunas cosas; instrumento tan útil para atrapar y atraer los gajos cargados de frutas como para pescar langostas. De un garabato pudo columpiarse, con la remota majestad de un ídolo, la ciega cabeza de vaca que Jorge Luis Borges admiró en una carnicería de Bue­nos Aires; otro, lascivo, estuvo a punto de arrancarle la falda a Miss Breen, la setentona dama de ojos azules, seis pies de esta­tura y aspecto de teniente retirado que arribó con Elizabeth Bishop al puerto de Santos.

Una versión silvestre de este instrumento es la rama desnuda, con punta en forma de horqueta invertida, que el campesino utiliza para agarrar y echar a un lado eí plantón de yerba que degüella el machete. Este garabato adquiere categoría de ins­trumento musical a manos del negro congo, que lo incorpora a rituales de magia para percutir acompasadamente el suelo y cautivar personas y espíritus. Fernando Ortiz ha recordado con entusiasmo las filigranas rítmicas desplegadas por una orques­ta de siete músicos expertos en el manejo de estos garabatos.

Otra acepción sitúa al vocablo como sinónimo de garbo, de manera que una dama con garabato es una dama con aptitudes suficientes para atraer, para llevar tras sí los galanes, como escribiera Covarrubias. En el segundo acto de La Dorotea, Ce­lia consuela a la protagonista quejosa de su aspecto de conva­leciente destacando la garabatosa suavidad de su mirada. La sabiduría popular no ha dudado en contradecir esta acepción llamando "garabato" a la persona encorvada o contrahecha. Ha­brá que convenir con Víctor Hugo en que la columna vertebral tiene sus propios ensueños. Sabemos por varios autores, dice Plinio, que la espina dorsal del hombre engendra una serpien­te. Excepto el espíritu, nada más susceptible de convertirse en garabato que el esqueleto humano.

El diccionario mismo da fe de otras contradicciones, llamando garabatos una suerte de frenillo para perros feroces, compues­to de alambres y correas, y a un instrumento dentudo, suerte de rastro de hierro, idóneo para amontonar el estiércol. Gara­bato: bozal para perros, dientes para la inmundicia.

Sin embargo, no son estas acepciones las que resultan más su­gestivas, sino aquella que también aparece bajo el vocablo ga­rrapato, e incluso escarabajo, y que se refiere, en sentido figu­rado, a cualquier rasgo caprichoso hecho con el lápiz o con la pluma. Esa línea torcida, ese dibujo incomprensible, perfilado un poco a tientas, está estrechamente vinculado al acto creador en lo que éste tiene de abandono, de experimento, de víspera.

El garabato gráfico está siempre a punto de decir algo que de pronto decide no decir. Es una contraseña, un guiño, un secreteo de alguien que pugna por manifestarse y todo lo deja entre­dicho. Ignoramos a qué viene el debate entre su indudable ne­cesidad de comunicación y su reserva repentina, pero ese deba­te lo convierte en el precursor por excelencia del arte contem­poráneo, cuya pasión, como la del garabato, ha sido despojarse de toda proposición demasiado categórica, cultivando el len­guaje de las insinuaciones y regresando al reino de la reticencia expresiva.

Como su homólogo de hierro o sus remedos musicales y agrí­colas, el garabato gráfico parece empeñado en asir algo, sólo que en este caso no se trata de un gajo cargado de frutas, una langosta, un haz de hierba o un espíritu, sino de algo que está al fondo del silencio y que no atina a enunciarse cabalmente. Su aparición en la página recuerda la hendija por donde el creador, garrapateando, intentó arrancarle un fragmento a la otredad.

Google Custom Search
Tamaño de letra:

Este Lunes

De lo que el viento no se llevó (Reinaldo Arenas en mis recuerdos)

Pedro Oscar Godínez

Grandes maestros del neopolicial contemporaneo

Alex Martín Escribà y Javier Sánchez Zapatero

Cuba no cambia, pero México sí

Alejandro González Acosta

La literatura infantil Iberoamericana: notas para un viaje de descubrimiento

Joel Franz Rosell

Apuntes sobre el Caló y los Gitanos en España

Coral Ramírez

High Tech crimes / Lowlife dreams: Contrapunteo de la ciencia ficción y de la novela policial en Cuba y México

Luis Pérez-Simón

La razón de la mentira poética

Manuel Gayol

Breve acercamiento al cine cubano de la Revolución (1959-2000)

Alfredo Antonio Fernández

Otro lunes Conversa

Con Edmundo Desnoes

Memorias y Memorias: 18 preguntas para Edmundo Desnoes

Con Jorge Franco Ramos

La violencia es un tema inevitable

Con Antonio Benítez Rojo

Las islas de Antonio. Carta y entrevista con Benítez Rojo

Con Luis Pulido Ritter

Un mundo que se ha quedado sin Biblia y sin código civil o penal

Con Luis Leante

Entrevista grabada en exclusiva para Otrolunes

Punto de mira

Las migraciones culturales entre América Latina y Europa

Las migraciones en Cuba

Leonel Antonio de la Cuesta

Encuesta

Félix Luis Viera

Doménico Chiappé

Jorge Eduardo Benavides

Fernando Iwasaki

Raúl Argemí

Cuarto de visita

“La generación literaria de los testigos y los sobrevivientes”

Entrevista al escritor singalés Bashana Abeywardane

Amir Valle

El Kabaraya

Relato

Poemas

Unos escriben

Orlando González Esteva

Otros miran

Fernando Vicente

En la misma orilla

Canción de muerte en Moralzarzal

Relato

José  Luis Muñoz

La Catedral

Fragmento de novela

Mois Benarroch

Poemas

Pedro Oscar Godínez

Cuentos cortos

Armando Romero

Cuatro poemas

José Paulo Paes

Afganistán. Una balada de Theodor Fontane

Ricardo Bada

Poemas

Rafael Álvarez R.

Acrósticos

Isabel Martín Herranz

Recycle

Notas sobre (hacia) el boom III: nueva y vieja nueva novela

Emir Rodríguez Monegal

Medio siglo de Lunes de Revolución

Luis de la Paz

De lunes a lunes

Gana nuestro columnista Francisco Balbuena el Premio de Novela Río de Manzanares

Próximos títulos de la editorial Iduna

José Luis Muñoz estrena nueva novela: El Corazón de Yacaré

Biblioteca de Otrolunes

Otras voces Hispanas

A CARGO DE LUIS RAFAEL

Fina García-Marruz, oculta y significativa

Mario Mendoza. La violencia como rebelión

Gastón Baquero retorna a Cuba

Antonio Soler. Una España mirada desde la intimidad

Librario

A CARGO DE RECAREDO VEREDAS

Con olor a naftalina

Juana Vázquez

Cuatro veces fuego

Lara Moreno

Aunque seamos malditas

Eugenia Rico

El manuscrito de piedra

Luis García Jambrina

La mujer calva

Cristina Cerrada

La jauría y la niebla

Martín Casariego

 

A CARGO DE Lorenzo Rodríguez

Los libros y los días

 

A CARGO DE AMIR VALLE

¿De qué mundo vienes?

Luis Pulido Ritter

Mi tesoro te espera en Cuba

Joel Franz Rosell

 

Skype MeT!
Otro lunes. Revista Digital. Tlf: +34 644 469 467. info@otrolunes.com