Veredas es un notable cuentista y un genial microrrelatista, lo que quiere decir que está especialmente dotado para el fogonazo y la sugerencia. Ello implica jugar con la elipsis sin renunciar a la precisión. Menciono estas aptitudes de Veredas porque Nadar en agua helada, conjunto de poemas en prosa que se leen, o que yo he leído, con gusto y admiración, y también como si cada poema fuera un cuarto vacío con vistas que le agradarían a un gótico, conserva estas actitudes trasladándolas al territorio poético. No nos movemos aquí en la concreción de las microhistorias a las que Veredas nos tiene acostumbrados, sino, y no podía ser de otra manera tratándose de poesía, en un territorio abstracto donde lo que prima es la descripción evocadora y la inmersión en la conciencia de la paradoja. Parece que Veredas quiera señalarnos que no hay otro punto de partida más que aquel que lleva a desmentir una y otra vez cualquier interpretación previsible y unilateral…
Elvira Navarro Leer más…
Categoría: En la misma orilla
Escribas
Libro rico e inclasificable de biografías imaginarias de diosas y personajes que a través de la historia han sido escribas y que comienzan a fundar cuando vislumbran “el silencio abismal”, cuyo influjo precede y patrocina las vivencias y reflexiones personales: testimonio cósmico o ensayo lírico sobre el misterio de la voz poética en sus múltiples avatares en el tiempo. De lo mítico a lo personal, se acrisola la voz en este libro donde encuentro patios familiares e islas peregrinas de hermosas resonancias. Hay una gran erudición tras la seductora narración que siempre desemboca en iluminaciones atemporales: se ilumina el enigma sin romper el misterio con que se vive.
Juana Rosa Pita Leer más…
Marcos me abandona a mi suerte
A penas llegamos Marcos me abandona a mi suerte. Aparece la Lupe y yo vigilo a Marcos, no fuera que regresara y me agarrara besando a su mujer. Nos recostamos a la reja. La Lupe parece que arrastra la vida.
Le brindo mis oídos porque sé que no tiene muchos, que con los suyos no le basta. Ella necesita otros dos oídos para que sepan cuánto puede odiar.
Su venganza sea. Leer más…
El Sr. Hispa waltermitea
Hace tiempo que en casa adoptamos un nuevo verbo, waltermitear,
en homenaje al cuento de James Thurber
(“No estarás waltermiteando”, nos decimos,
“deja de waltermitear”,
o, “¿waltermiteamos un poco?”),
y ahora se estrena la película.
Bajo estas líneas, una foto del autor
y la portada de su libro en edición de Acantilado.
El Sr. Hispa se encontraba aquella mañana realizando sus habituales mandados personales –esto es, en la calle, en el entorno del piso que ya solo compartía con su esposa—, cuando se encontró con Salvador, un viejo conocido que, por lo que recordaba de antiguos encuentros, provenía de un pueblo serrano, trabajaba en la Agencia Tributaria y tomaba clases de piano con su hijo de 9, para ayudarle y eso. Y como quiera que se saludaron e intercambiaron algunas palabras detenidos en la acera justo delante del quiosco de prensa, salió el tema escandaloso del Ministro y las dimisiones de algunos inspectores de Hacienda que, en aquellos días aciagos de crisis y recortes, habían trascendido a los medios de comunicación, convirtiéndose en el objeto de toda clase de debates públicos, de esos que, a pesar del alboroto, prometían aterrizar sus conclusiones en nada. Leer más…
Naufragios
¿Cuál es el origen, sinopsis e historia de la andadura literaria de tu novela Naufragios?
Podría hablar mucho sobre esta novela, que fue (espero no se tome por una muestra de vanidad) mi primer éxito literario en España. La primera versión del texto la tuve lista en algún momento del año 2000. Recuerdo que durante los días del Salón del Libro Latinoamericano de Gijón (en los tiempos en que aún solían invitarme) se la enseñé a un escritor cubano de la Isla que había venido al evento y, cuando hubo leído las primeras páginas me dijo: “Coño, Tony, qué bueno está esto”. Como es un escritor a quien respeto mucho, me sentí muy estimulado con mi texto. Leer más…
La insaciabilidad
Estoy borracho, absolutamente borracho, total y definitivamente borracho. Voy tambaleante de pared a pared. Me dirijo al baño con la intención de orinar. Llego con enormes dificultades. Estoy a punto de caer sobre el retrete. Al orinar comienzo a irme de espaldas empinándome sobre los talones. El líquido sale después de largos minutos. Acabo de escribir el cuento que por tantas semanas he relegado. Todo lo preparé con minuciosidad, sabiendo que tenía que escribir un texto extraordinario. Se trata de Perry McClue, un hombre que sueña con ser todos los hombres, con correr todas las aventuras, con seducir y ser seducido por mujeres espléndidas, hombres, efebos, doncellas; que recorre todo el mundo y en todas partes lo espera la maravilla, lo desmesurado, lo particular; que disfruta gozosamente de los dones de la tierra, y sin embargo termina en una paradójica, incomprensible e insoportable soledad. Leer más…
Balada del purgatorio y otros poemas
Miami está pasando por un momento de efervescencia cultural, con un aumento considerable de eventos literarios y artísticos nunca antes vistos en su vida cultural. Es cierto que en Miami, ciudad joven y sin la tradición de otras metrópolis establecidas de los Estados Unidos, no abundan prestigiosos museos, teatros, galerías, salas de conciertos, etc., pero no por ello se le puede tildar de páramo cultural. El hecho de que exista una gran cantidad de artistas y escritores, que se las arreglan para conseguir un modesto espacio donde presentarse, echa por tierra ese estigma. Miami todavía está evolucionando como verdadera ciudad que aspira a ser, y el desarrollo de su vida cultural contribuirá a consolidarla como tal. La existencia y permanencia de los espacios alternativos, junto a esos que ya forman parte su cartelera habitual, como la feria internacional del libro, el festival de cine y Art Basel, determinaran que esta ciudad se convierta en una plaza cultural.
Joaquín Gálvez.
De entrevista realizada por Armando de Armas
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Balada del Purgatorio
Mis dedos entre tus piernas, en aquel cine de La Habana,
son hoy una balada que me justifica. Leer más…
La sangre del Tequila (XV)
Esta aventura, querido lectores, ha llegado al final.
Quienes han seguido estas entregas capítulo a capítulo notarán que, obviamente, la novela no termina aquí, pero ha sido esa la estrategia que hemos acordado con nuestro querido amigo Félix Luis Viera. Quisimos, y lo hemos hecho hasta ahora, rescatar aquella tradición de épocas pasadas en la que escritores que hoy consideramos “universales” convertían a miles de lectores en perseguidores cautivos de sus novelas por entregas.
La novela, como nos ha hecho saber Félix Luis en un mensaje reciente, ya ha sido terminado y en estos momentos anda a la búsqueda de un editor. Aunque algunos dirán que hacemos trampa, quienes quieran conocer cómo termina esta apasionante historia, tendrá que esperar a la publicación de La sangre del Tequila.
Nos queda la satisfacción de saber que hemos despertado el interés en esta obra, y que así como miles de lectores clickearon en cada número de la revista sobre estos capítulos de su novela, como demuestran nuestras estadísticas de lectura, también serán muchos los que busquen la obra impresa.
Con tristeza despedimos a Félix Luis Viera. Pero nos sentimos muy contentos, y elogiados, de que un narrador de su excelencia y prestigio haya confiado durante tanto tiempo en nosotros, ofreciéndonos, como se dice mucho en español, “recién acabaditos de sacar del horno” los capítulos de su novela, a modo de primicia
Gracias, querido Félix Luis Viera. Y buena suerte con la edición próxima de La sangre del Tequila.
Redacción de OtroLunes Leer más…





