Categoría: Titulares

Duchy Man Valderá

Duchy Man Valderá en palabras de la periodista Ana Maura Carbó, dejó de ser conocida sólo por quienes compraban libros de la editorial Gente Nueva donde ella era ilustradora gracias a que “recorre galerías de museos con sus cuadros y la crítica se hace eco de su trabajo que abarca además, el diseño de vestuario escenográfico”.

“Quienes conocen a esta joven de pelo largo, negro, ojos rasgados, hablar bajo y una sonrisa perenne, no imaginan que el camino  recorrido  tuvo lágrimas en abundancia. No fue aceptada en la Academia San Alejandro donde aspiraba aprender a pintar. Decidió estudiar y pintar por su cuenta. Un día le enseñó a un amigo lo que guardaba en una vieja gaveta. El visitante le sugirió que se presentara en una editorial. Decidió por Gente Nueva y no se equivocó de esa entrevista saldría contratada para ilustrar libros infantiles”.

“Sería el inicio de un camino de mucho estudio, investigaciones y austeridad porque no fue fácil. Con el salario que devengaría debía comprar todo lo necesario para ilustrar. Pero como su máxima es trabajar decidió además pintar con formato mayor y fue apoyándose en la literatura, las artes decorativas, la música, la moda y la publicidad”.

Hoy es, sin dudas, uno de los nombres mencionados con más recurrencia en Cuba cuando de arte joven se trata. Por esa razón, para que nuestros lectores conozcan al menos un botón de muestra de la obra de esta creadora, quisimos invitarla a OtroLunes.

 

Juan Pedro Aparicio

Juan Pedro Aparicio es una de las voces esenciales de la actual literatura escrita en España y uno de los más singulares representantes en lengua española de esa modalidad cuentística que algunos llaman microrrelatos, minificción y que él prefiere denominar “cuento cuántico”.

Es novelista que, en palabras de la ensayista, Asunción Castro Díez, “habitualmente se reconoce asociado a León y a lo leonés. Nada tiene de extraño esto, cuando una mayoría de sus obras transcurre en este territorio, o cuando ha dedicado varios ensayos y artículos a su tierra“, considerando erróneo, sin embargo, circunscribir su obra sólo a un espacio regional, a unas circunstancias territoriales y temáticas que lo colocarían al centro mismo del realismo, e incluso del costumbrismo, porque: “Aparicio no se limita a levantar acta documental de la sociedad de su tiempo, sino que partiendo de unas vivencias, un tiempo y un espacio concretos, crea unos personajes y unos conflictos imaginarios mediante los que indaga sobre las conflictivas relaciones del individuo con su medio. En sus novelas y cuentos hallamos un argumento que, si en buena parte reconocemos como realista, esto es, como cotejable con la realidad externa conocida, encontramos también otros ingredientes no menos relevantes, como el humor que extiende una mirada corrosiva y distorsionadora sobre el mundo narrado, la caricatura, lo grotesco, lo simbólico y mítico, lo fantástico y extraordinario. (…) pero lo que nos interesa es cómo el autor los combina para lograr el efecto o intención deseados, y cómo el resultado es un realidad ya distinta, no copia de la real, sino otra cosa que pertenece a lo imaginario o ficcional y donde el parecido con la realidad, o la lógica de las situaciones ya no son valores pertinentes para enjuiciar lo literario“.

A su singularidad como narrador, entre otros muchos estudiosos y colegas que aquí hemos reunido, también se refiere Álvaro del Amo cuando asegura que “De estilo clásico, entre un casticismo refinado y una elegancia anglosajona, su español es diáfano y grave, donde el sentido del humor se alterna con una preocupación con categoría filosófica”. Entretanto su amigo Luis Mateo Díez nos cuenta que: “Es una experiencia verdaderamente reveladora, leer los microrrelatos de Aparicio sintiendo hasta qué límite intensifican su universo, las manías y obsesiones de quien es dueño de una mirada inefable sobre la condición a la que pertenecemos y del paisaje moral que nos contiene”; y su también amigo José María Merino dice que “ha jugado en bastantes ocasiones con elementos distorsionadores del tiempo, a veces con eficaces connotaciones esperpénticas, interrelacionando en muchas ocasiones niveles temporales diferentes y mundos paralelos. Esa perspectiva de desdoblamiento temporal le permite relativizar la realidad y hacernos reflexionar sobre nuestra condición con una agudeza difícil de encontrar en la ficción que se escribe actualmente entre nosotros“.

Agradecemos especialmente al escritor Lorenzo Rodríguez Garrido la preparación de este Dossier sobre la obra de Juan Pedro Aparicio, que honra con su presencia las páginas de OtroLunes.

Descargue el dossier en pdf en:
Juan Pedro Aparicio – Dossier

Esa tan anhelada Atmósfera Literaria

Una nueva editorial cubana

Atmósfera Literaria va avanzando lentamente pero, como dirían por esos espacios de la sabiduría popular, “lento como el elefante, lento pero aplastante”. Y es que basta con echar una ojeada al catálogo que va presentando para darse cuenta de que apunta, por encima de otra cosa, a la promoción de la calidad: todos los autores que hasta ahora mismo ha publicado esta editorial “emergente” (para usar un término muy sonado en estos días) son de primerísima calidad en las letras cubanas.

Luis Felipe Galeano, escritor cubano y director general de Atmósfera Literaria.Por esa razón, como ya ha hecho con otras editoriales cubanas (Betania, El barco ebrio), Otrolunes abre esta breve ventana para que nuestros lectores se asomen y descubran este nuevo espacio de propuestas literarias que, según nos dice su director, el también escritor Luis Felipe Galeano quiere convertirse en un sitio referencial de nuestras letras:

Queremos dar a conocer y promocionar a escritores para que —como decía Vargas Llosa en su discurso ante la Academia Sueca— destaquen y abandonen “ese limbo de los escribidores sin suerte, sin editores, ni premios ni lectores cuyo talento acaso, triste consuelo, descubrirá algún día la posteridad”.

La editorial tiene como objetivo el seleccionar autores de habla hispana con proyección literaria, que bien comienzan su andadura literaria  o que ya han publicado algunos textos si bien no logran la difusión necesaria.

Por consiguiente, estamos buscando escritores de habla hispana capaces de producir textos potentes y valientes que ofrezcan temas nuevos con un aporte literario moderno y de altura. Buscamos propuestas interesantes con las que podamos involucrarnos en su promoción y distribución a nivel mundial tanto en libro impreso como electrónico.

En ese sentido, se han fijado unos exigentes estándares de calidad literaria que supongan un engrandecimiento del lenguaje y los valores humanos capaces de luchar contra la ignorancia y las intransigencias que nos empobrecen y con ello garantizar la publicación de textos de calidad que ayuden a engrandecer nuestra cultura hispana.

En una de nuestras conversaciones “emilianas” Luis Felipe Galeano me aclara también algo que me parece importante destacar:

Aparte de nuestro objetivo de relanzar las letras hispanas, en general muy olvidadas en los últimos años, como cubanos que somos queremos que la literatura nuestra se conozca. Estamos publicando a autores como Lorenzo Lunar o Teresa Dovalpage o Ana Cabrera Vivanco que ya tienen una trayectoria importante a sus espaldas y que nos están ayudando a que podamos publicar a gente nueva para que los lectores, sobre todo aquellos que están buscando nuevas propuestas y temas, sepan que existen nuevos talentos muy buenos y que hay gente que está apareciendo en el panorama literario que merece la pena promocionar. Pero no queremos quedarnos ahí. Entre los cubanos de dentro y de fuera existe un gran desconocimiento de las cosas que se están haciendo; qué temas están proponiendo en sus escritos; qué planteamientos. Nosotros creemos que estos escritores deben compartir las preocupaciones a ambos lados de las, llamémoslo así, ‘noventa millas’ que tan cerca nos parecen y que tan lejos nos resultan.

Y a la pregunta de cuáles novedades podemos esperar en los próximos meses, contesta, satisfecho:

Acabamos en estos momentos de sacar al mercado la novela Steinway & Sons del escritor cubano Arístides Vega Chapú cuya promoción comenzará ahora en septiembre y que se presenta como una bocanada de aire fresco en el ámbito literario actual. Y para finales de 2012 vamos a sacar la novela La isla de Príapo del escritor peruano Oswaldo de Rivero que trata sobre el advenimiento de una pandemia de disfunción eréctil en el mundo y las vicisitudes para vencerla.

En 2013 repetirán con nosotros varios autores como los cubanos Lorenzo Lunar (Proyecto en negro), Teresa Dovalpage (Orfeo en el Caribe) y Mario Brito (Fuegos fatuos) así como nuevos autores tanto cubanos como Marcial Gala (Monasterio) y Armando de Armas (Caballeros en el tiempo) como los españoles José María Ruilópez (Todo fue en La Habana) y Víctor Claudín y Oscar Plasencia con su novela Cosecha negra de la que también se espera su próxima aparición en cine. Y otros autores sobre los que estamos trabajando los acuerdos de cesión y de los que informaremos próximamente.

Los dejamos entonces con un breve recorrido por esta Atmósfera Literaria, que parece recordarnos a través de sus libros que aún existen esos espacios de culto cargados de esa anhelada, real y seductora atmósfera literaria, íntima, cómplice, que sólo ofrece la gran literatura y que, por desgracia, cada día sobrevive menos en el metalizado y turbio mundo editorial contemporáneo.

El mito del comunismo de Fidel Castro

Fidel Castro. Caricatura: TonioFidel Castro es un caso único en la historia de la humanidad: un líder político al que sus enemigos acusan de lo mismo que él se jacta de ser: comunista. A nadie en su sano juicio se le hubiera ocurrido acusar a Stalin de comunista, a Mussolini de fascista o a Hitler de nazi. Sin embargo, a pesar de que no existe ni un ápice de evidencia que pruebe que Fidel Castro ha sido comunista, los anticastristas del exilio, salvo raras excepciones, han estado acusando a Fidel Castro de serlo por más de medio siglo, y aun lo siguen haciendo. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Leer más…