Otro lunes. Revista Hispanoamericana de Cultura. Diciembre 2007. Antilde;o uno. Número tres

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Datos de la revista, mayo 2007, año 1, número 01
otrolunes.com >> Sumario >> En la misma orilla

Hombre perseguido por perros

Carlos A. Díaz Barrios
Relato

Página 3

silla para no estrujar la camisa, siempre hay que cerrar los ojos para empezar a dormir, isorito juega con las palabras, las pone en la mente como el que se pone un sombrero, las pone en la boca, pero no mueve la lengua para empujarlas, me doy cuenta que los ogros impresionan, pero todo al principio impresiona, hasta el amor al principio impresiona, isorito no siente que está sintiendo algo, es como si hubieran dos isoritos en el cuarto, uno delante del ogro, y el otro, detrás del ogro temblando, no son normales los ogros, son fatídicos como una puta mala, verdaderamente tendrá algo ese ogro adentro, una espina dorsal, unos ganglios, unas células, unos vellos, una dermis, una hipodermis, glándulas sudoríparas, vasos sanguíneos, pigmentos, saliva, pedos, poros, conductos, lágrimas, un riñón, una amígdala, un hígado, tendrá un corazón normal, o será hueco como un florero para que florezca el horror, un tragante sin fondo para robarnos la felicidad, lo sabré pronto, no tendré miedo, sólo ilusión, isorito esa misma noche vio dos nuevos perros, los vio traspasar el aire como dos flechas envenenadas, allí estaban los dos perros insertados en la brisa, desparramados por la brisa como una nueva brisa soplando sobre la brisa antigua, una superposición de planos, como las escamas de la coraza de un armadillo rabioso lamiendo una piña escamada, como una ciudad de piranessi, como una góndola donde duerme un águila disecada por un diestro y maléfico taxidermista navegando por un mar de yeso, isorito estaba tratando de quitarle la primera capa de fango al ogro, el ogro tenía infinitas capas de fango como un buen ogro de raza, dos perros, isorito buscó la transgresión de la palabra, el verso de la charada, la mariposa y el 15, la escofina para desbastar el fango, buscó el caminito que daba la vuelta y vio la reja del caminito cerrada, dos canes, dos lupercales formas, dos foo dog, en el palacio del cielo, la hembra con el perrito humeante bajo la zarpa, y el macho con la esfera cardenalicia cubierta de espuma bajo la zarpa, isorito busca la dualidad del pequeño detalle, el engranaje del misterio y su música sin música, dos perros como los que se le aparecieron a Calígula la noche de su asesinato, dos perros hermosos de presa con el lomo cubierto de avispas, qué habrá bajo el fango que cubre la piel del ogro, habrá un país imaginario, una noria sin agua, un pasillo sin edificio, un edificio sin edificio, isorito sigue desbastando ese paisaje lunar, ese fango lagrimoso, esa rabia congelada, esos islotes oscuros donde ladran los perros, dos perros, dos formas de un enigma, las dos garras de la esfinge en una noche de luna llena, los dos escarabajos sedientos en la tumba fatídica de tutankamen, fango, un fango que cuando llega al suelo salta de nuevo hacia el cuerpo del ogro, fango vivo y múltiple como los tentáculos de un pulpo, un fango reptante como serpientes sobrenaturales, isorito siente que está entrando en la explicación macabra del poder y su cara de palo, isorito no se da por vencido, sigue desbastando el fango, la única verdadera patria que conoce, tica mamalona, lo más terrible de la experiencia es que uno nunca encuentra la experiencia en la experiencia, mi experiencia amorosa en la habana la sostuve con arañita cienfuegos, prima lejana de otra desconocida arácnida, en resumidas, me faltó el aire en la habana, yo padecía de asma política, de ver sólo a un joven riendo, a un joven casi feliz, me daba el ahogo, la sudadera, el mareo, conocí al Che en casa de antonita, y empecé a volar como matías pérez por la verdadera revolución, todas las mañanas contemplaba mi cuervo revolucionario, cojones, escribí cuervo, pero lo enmendé, mi cuerpo de camaleón, perdona, últimamente tengo algún problema con los animales, por dónde iba, ah, celia, la pobrecita, tiene un sueño recurrente, el sueño de mamarle la polla a Ho Chi Minh, ahhhAAAa, luego me confesó mojada en llanto, que ella era extraterrestre, que sueña con dinosaurios, uno no escoge el animal que quiere ser, el pueblo y el partido son los que lo escoge, me siento bien como un caballo, no creo poder involucionar para dinosaurio, los caballos también tienen su pasión, aunque yo esté muerto sigo pensando, haciendo tareas, Celia ha instalado en su habitación un oscilador, no un consolador, un oscilador ruso, el oscilador tiene encima una serie de bombillitos multicolores, cómo me gustan los bombillitos, me gustaría que me enterraran con un bombillo inmenso en la mano, bueno, soy un caballo, ese oscilador es para atraer a los santos, Celia es un poco superticiosa, puso un nuevo oscilador bajo la cama y en el retrete, las mujeres son extrañas, esgrimen la pasión de la casa como si fuera un bisté, uno nunca debe dejarse llevar por las apariencias, los revolucionarios no tenemos apariencias, no tenemos cara, yo también soy un extraterrestre, no me afeito la barba porque en la vejez me salió en la quijá, una trompa de tapir, con la punta del dedito me escondo la trompa, cada vez que tengo que hablar al pueblo, somos revolucionarios, marxistas, leninistas, masticamos vidrios en la primavera,la muerte es una hija de puta, no me deja pensar, volveré,
amé a una vaca,
isorito quedó aterrado, jodido, muy jodido, el ogro pensaba independientemente de estar muerto, era como esos mensajes que vienen viajando por el éter, como la luz que aunque está brillando puede estar muerta y te está secando las lágrimas, isorito no puede negar la influencia del ogro, hay como una presencia de burbujas en el aura de las cosas, un sentido inclinado, un grifo goteando aún las aguas del diluvio, una memoria permanente, un empujón consternado, isorito nunca ha aceptado por completo la horrenda explicación de estar vivo en este repuñetero vallecito de lágrimas, isorito es un embalsamador, un ladrón honrado del último aliento, un testigo sensible, isorito embalsama el recuerdo, la última cara, isorito es como un gurú con relámpagos en el bolsillo, pero no quiero confundir al lector con simonías espantosas, mi trabajo es embalsamar a un ogro, contar cómo se embalsama a un ogro, quitarle su fango, cortarle disimuladamente su trompa, voy a hablar contigo ogro, es igual que empastarse una muela, el dentista habla contigo, si es una linda muchacha, te pone las tetas cerca de los ojos, para taparte el horror de la fresa, voy a hablar a lo cortico contigo ogro, indudablemente uno siempre necesita una buena conversación con el que te jodió la vida, una buena conversación vale más que 50 cirugías, confieso que no me porté bien, que me escondía en el baño cuando pasaban y pasaban y pasaban y pasaban y pasaban los héroes con sus banderas apestosas, y la peste a grajo de los héroes me daba náuseas, fui un visionario despiadado, cuando no encontraba la felicidad quemaba la camisa con un cigarro, tengo todas mis camisas quemadas, fui un intrigante moral, no me gusta el pueblo, no lo entiendo, nunca le he visto la cara al pueblo, en cambio, sí el hocico a la muchedumbre, el futuro lo pusiste tan díficil que nadie lo alcanzó, no soy un burgués, ustedes fueron los que inventaron la palabra burgués, antes eran vecinos, gentes que pasaban por la calle, soy un guajirito, un tipo que se enamoró de la muerte porque no puedo vivir la vida, no estoy loco, a no ser, que la locura sea, la cordura desesperada, abrí miles de agujeros cuando caminaba por las calles, los abría en mi mente, que es peor que abrirlos en la realidad, cada vez que daba un paso dejaba un agujero a mi espalda, era un trabajo del carajo pensar en todo momento en agujeros, andar con un pico y una pala invisibles, con mi pico y mi pala invisibles hacía mi imaginaria faena, uno siempre quiere caminar por un túnel para escapar del túnel, tal vez por eso me hice embalsamador, para preguntarles a todos los muertos si hay alguna verdad, para preguntarles a los cuerpos si hay algún secreto, sólo sé embalsamar, no le quito al cuerpo ese derecho de besar la tierra, besarla con todos los poros, con todas las manos, con todas las muelas, si aún nos quedan muelas después de masticar la vida, es mi oficio salvaguardar la postrera apariencia, la dignidad abandonada, mi oficio es el mejor, preservar el color del que estaba enamorado, la frente iluminada como si fuera besada, las cejas intactas, la boca firme, casi hablando, el mentón oscureciendo la nueva corbata que se irá bajo tierra, una noche, una noche sin más noches, en que todo el mundo comprende que las mejores deudas no se pagan, que existen coartadas perfectas, asesinos libres, ladrones absueltos, una noche en que todo el mundo quiere que no llueva para no enfangarse los zapatos en el entierro, los amigos contando cuentos donde tú eres el contado, las amantes tratando de recordar los buenos polvos pasados, la tumba abierta, la mujer del velo, los guantes largos y negros dejando caer los terrones que nunca te dan en la cara, los embajadores, los cipayos, los amigos comunes, los heraldos negros, pero quiero que sepas, quiero que te lo metas en la cabeza, que los ogros no tienen entierros, la vida depura las sorpresas, ese es el problema, te voy hacer una momia que de cerca se te parece, y de lejos parece una puta con tanto colorete, cuando lo desconocido te trae el café a la cama, la verdad hay que saberla aunque no sea importante, oh, dios, han pasado por la ventana tres perros nuevos, les veo sus lomos eléctricos, sus collarines deslumbrados, sus patas con charcos de nieblas, los tres dientes del ocelote cuando se pone viejo, los tres párpados del caimán cuando empolla los huevos, tres perros negros con los ojos azules pasando cerca de tu boca muerta, tres perros con los ojos azules mirando tu lengua podrida, tres perros con los ojos azules mirando tu barba quemada, tres rabias asombradas por un círculo sin borde y sin círculo por la herida infinita de la corazonada, por el repello del cielo cuando se pierde la tarde y alguien prende un cigarro por las arenas del patio, tú tan poderoso, y ahora te tengo que lavar la cara, defenderte de tres perros que te miran la cara, pero lo malo es que tú no estás muerto, te haces el muerto para matarnos la felicidad, tengo un cigarro encendido al borde de mi camisa, los ogros no mueren, se vuelven peores cuando despiertan, pero te embalsamaré vivo, abriré tus costillas y te escupiré dentro, te usaré de cenicero, tres jodidos perros esperando, isorito no se ha dado cuenta hasta dónde puede llegar un ogro, un ogro es ser casi blindado, una piedra con ropa, isorito no se ha dado cuenta de que la mano del ogro se está levantando como una película de miedo, los guardianes son invisibles, pero saben manejar como nadie las ametralladoras, isorito empieza a levantar tiras de pellejo, corta una sombra, pone un poco de luz donde había espacio, sutura una vena, deja un largo tajo cruzando la barriga del ogro, para inundar las víceras, para taponear los órganos, isorito, isorito le da manguera al ogro como un puerco navideño, cambiar la sangre, cambiar las pezuñas, cortarle los pequeños cuernos de nacimiento para que por alguna vez no se parezca al diablo, traer el formol, la pinza roma, el alicate para los tendoncillos, para la médula despierta, quién lo hará mejor que él, quién conservará esa estampa de nubes en ese cielo negro, ya ha olvidado isorito sus lamentaciones, ya se le olvidó el sufrimiento por rajar cartílagos, isorito quiere hacer dentro del ogro un cuarto donde uno se puede sentar a oír música, claro que es una metáfora, el encuentro de dos fémures con la varilla sostenedora, hay que rellenarlo, isorito saca del clóset sus camisas quemadas, dos o tres corbatas, una gorra de pelotero, un cinto que le falta la hebilla,isorito está improvisando está poniendo un traje nuevo sobre el traje usado, el ogro le recuerda la cola de una lagartija, la lagartija se escapa y la cola se sigue moviendo para confundir al gato, isorito se da cuenta de que lo que está haciendo es como descubrir américa, nunca antes nadie había navegado por las aguas de un ogro, nunca antes nadie había contado un cuento donde sobraban las palabras, ahora le quita el seguro a las rueditas de la mesa, empuja la mesa con el ogro traqueteando, lo empuja por toda la sala como si fuera un carrito de helado, como si fuera una guagua con muchos pasajeros, ahora saca del clóset un bate, y le empieza a batear la cabeza, lo arrastra por el suelo y le da brincos encima, lo pone de lado, y le da más batazos, lo cuelga de un perchero y le cae a piñazos, le escupe la cara, isorito, isorito ha enloquecido, brama como un toro, a isorito le importa un carajo la cajita llena de mierda del futuro, le importa un bledo santísimo el miedo y su camiseta, sólo le importa que está en la mejor fiesta dándole batazos a un ogro, no es fidel, no es mao, no es el tío ho, no es lenin, es un ogro como barba azul, isorito se está vengando del miedo y su escalera sin peldaños, se está dando placer con el silencio del ogro, no más discursos, no más gestos, sólo un silencio maravilloso, sólo un silencio brillante como una mujer desnuda, isorito ha enloquecido, da batazos a diestra y siniestra, isorito siente que está volando y volando en un maravilloso avión supersónico azul por el aire de la sala, se ha montado en un helicóptero con las aspas de oro, con una alfombra de felpa y una aeromoza desnuda con un sombrero de plumas, isorito siente que nació para la vida y no para la puta muerte, se siente redimido, nadando desnudo por las aguas del Jordán persiguiendo una sirena, isorito no sabe qué hacer, porque lo que uno hace casi siempre nos obligan, isorito rompe los pomos de los preservativos, derrama los ácidos, aúlla, abre la puerta, y empiezan a entrar los perros, miles de perros, lebreles, galgos, mastines, perros y más perros, isorito se siente como en una noche de verano, siente que todo lo que quiso, todo lo que perdió, se lo traen en bandejas, está dentro de la verdadera revolución, rodeado de trompetas y gentes que bailan, los perros bailan y se acoplan en una orgía cavernaria, quién pensó que la felicidad es una historia contada por un mudo, quién pensó que la muerte es más importante que la vida, todo se hace de nuevo, somos vengados por gentes que uno no conoce, gentes que un día vendrán a la cama y nos darán un apretón de manos, isorito va a embalsamar al ogro, lo va a embalsamar aunque le cueste la vida, es una deuda que tiene para el futuro, quiere que lo vean los que vivirán en el futuro, lo embalsamará como una obra maestra, como un dibujo de donatello, como una pintura de luca signorelli, como un boceto de verrochio, todos ellos embalsamaron a la belleza, estudiaron los cuerpos muertos para darle vida a los vivos, ya isorito ha sacado los nuevos instrumentos de los estuches como si fueran violines para el gran concierto, ha destapado las soluciones como si fueran perfumes, ha espantado los perros, que esperen en el patio, allí está isorito, dedicado y fúnebre, absorto en la obra, allí está dando puntadas, pegando las formas, esgrimiendo el escarpelo, labrando la carne, no se ha dado cuenta de que han entrado los guardianes, no se ha dado cuenta de que han pasado sesenta días, minutos tras minutos, los guardianes entraron recelosos, han visto una llamarada y dentro de la llamarada está isorito trabajando, han sentido la grandeza, o por lo menos su fantasma, isorito ha hecho un trabajo maravilloso, le ha dado una suavidad al cuerpo como si estuviera durmiendo una siesta, ha quitado los duros escorzos de la muerte y ha dejando que entre un aire limpio de una simpleza total, ha puesto la piel del color de la vida, limando manchas, poniendo aceites donde los feroces colmillos del tiempo clavaron sus rabias, ha dejado una sombra que se sustenta en nada como una ventana abierta para ver una estrella, y ha desplazado lo gris por una luminosidad de música, el ogro está perfecto, con su muselina verde olivo, con su gorra de plato, parece que está durmiendo, dicen, los guardianes, pero por qué isorito no le ha destapado la cara, sobre el rostro del ogro un paño de olán fino parece repetir la nieve, entonces, isorito levanta el tenue pañuelo, el ogro no tiene cara, perdón, tiene la cara de Betty Boop.

Afuera ladran los perros.

Cae el telón.

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