

Orlando Jiménez Leal es un excelente cineasta y una gran persona. Siempre fue muy generoso con sus amigos -y hasta con sus enemigos-. Ahora vive retirado en Madrid y no le veo nunca, lo cual es una lástima, pues extraño su sentido del humor y su memoria enciclopédica. En una época fuimos muy cercanos, cuando trabajábamos en Nueva York en su productora de comerciales de televisión. Fue en esa época que le hice una maratónica entrevista en la que Orlando explica los entretelones del caso PM — entrevista que fue publicada por Heberto Padilla en dos números consecutivos de Linden Lane Magazine. Orlando es el talento y la sensibilidad detrás de PM, como es también el colaborador esencial de Néstor Almendros en Conducta Impropia y el elegante realizador de El super en una época en que León Ichaso, el co-director, apenas comenzaba a hacer cine. Sus documentales 8-A y La otra Cuba son dos clásicos del cine cubano del exilio.
Tomada de la entrevista “Cine cubano: una entrevista”, publicada en: http://eichikawa.com/2007/05/cine-cubano-una-entrevista.html
(La Habana, 1939) Hizo estudios de ingeniería. Fue crítico de cine y formó parte de la generación de cineastas que creó el ICAIC. Varias de sus películas cubanas ganaron premios en festivales internacionales. En 1968 abandonó Cuba y se instaló en París, donde dirigió documentales para la televisión francesa. Allí realizó A la dérive, un mediometraje que marcó su regreso al cine de ficción. En España, donde residió diez años, dirigió el corto Espera, que representó a ese país en el Festival de Valores Humanos de Valladolid, y también el largometraje Power Game, una coproducción hispano-británica. En Estados Unidos realizó Campo minado, un documental sobre el regreso de la democracia a los países del cono sur de Suramérica. En 1991 publicó Ni tiempo para pedir auxilio, novela autobiográfica. Reside en Miami, donde trabaja en Radio Martí.