es uno de esos escritores que demuestran en su intensa vida intelectual lo que han confesado siempre a los periodistas: “escribir es una profesión de fe, un sacerdocio y hay quienes no podemos, ni sabemos hacer otra cosa en la vida”, me dijo en Sofia, Bulgaria, durante el Coloquio Vargas Llosa, celebrado en mayo de este 2013 como parte de las actividades por el otorgamiento de la categoría de Doctor Honoris Causa a su colega y amigo, el premio Nobel peruano Mario Vargas Llosa, de quien también confiesa haber aprendido a supeditar todo en la vida en aras del oficio.
Además de la aceptación crítica de sus obras en español, de la publicación de muchos de esos libros en diversos idiomas, y del hecho simple (simple atendiendo a que se trata de un asunto comercial) de que muchas de sus novelas sean consideradas bestsellers, una de las evidencias más claras del impacto que ha obtenido siguiendo ese credo sobre el arte de escribir es la fervorosa defensa que de él (y de su obra literaria y periodística) hacen sus amigos y la rabia ciega de los ataques contra él (y contra su obra literaria y periodística) por parte de sus enemigos. No sé por qué razón, la curiosa atmósfera de vida de Armas Marcelo me hace recordar la célebre frase de José Martí: “Triste es no tener amigos, pero más triste debe ser no tener enemigos, porque, el que enemigos no tenga, señal es que no tiene: ni talento que haga sombra, ni carácter que impresione, ni valor temido, ni honra de la que murmuren, ni bienes que se codicien, ni cosa buena que se envidie”. O incluso aquella réplica con la que Hemingway se defendió cuando le preguntaron qué sentía ante los ataques de otros grandes, medianos y mediocres colegas norteamericanos: “brindo feliz por saber que tengo grandes amigos y grandes enemigos”, dijo el autor de El viejo y el mar, “los medianos y mediocres no me importan en lo absoluto, aunque también me complace saber que a través de mí, de los ataques que me hacen, han tenido su minuto de gloria”.
Sea cual sea la perspectiva desde la cual se mire el quehacer intelectual y escritural de J.J. Armas Marcelo lo innegable es que ahí están sus análisis sobre la realidad literaria iberoamericana y universal a través de su blog Gran Angular, ahí están sus acertadas (y por qué no, controvertidas muchas veces) contribuciones periodísticas en la prensa de España y otros países del mundo, y ahí están sus libros, en los cuales se ha mostrado como un escritor “universal” (término acuñado en ciertas zonas de la crítica europea) asumiendo con igual naturalidad y dominio temas tan variados y complejos como la diáspora canaria en América, la Cuba “revolucionaria”, la España “democrática”, la pérdida de las colonias en el Caribe, la Guerra Civil Española, el franquismo y el antifranquismo, la nostalgia de los años 60, la odisea de la conquista de América y la búsqueda de El Dorado, o temas históricos tan apasionantes como un crimen histórico en Canarias o, en su más reciente novela, la vida de Francisco de Miranda.
OtroLunes, entonces, agradece a J.J. Armas Marcelo la posibilidad que nos dio de ponerlo en el centro de mira de este dossier literario, buceando brevísimamente en una parte de su vida y su obra.
Amir Valle
Director General
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- Algunas entrevistas importantes en internet
- “Mi novela es una tragedia griega”, por Victoriano Suárez Álamo, 2013
- Entrevista a J. J. Armas Marcelo, por Rubén Benítez Florido, 2013
- “Vargas Llosa es mosquetero ante el fantasma de su padre”, por Juan Carlos Soto y Efraín Rodríguez, 2012
- “Egos inflados: J. J. Armas Marcelo”, por Patrulla de Salvación, 2012
- J.J Armas Marcelo y la Cátedra Vargas Llosa, por Federico de Cárdenas, 2012
- J. J. Armas Marcelo entrevistado en los Cursos de El Escorial, 2011
- “Retrato de un escritor canario que estuvo siempre enamorado de Cuba”, por Patricia Kolesnikov, 2001
- “El poder la la palabra”, por Marta Iglesias – Revista Fusión, 2001
- “Toda la ciudad, por sus cuatro costados, se mira en el espejo del mar”, por Teresa Iturriaga Osa
- Obras del Autor
- Algunas opiniones seleccionadas de lectores y colegas
- La culpa del embargo de Cuba es del sátrapa de la barba, por Antonio Astorga
- Una aproximación singular al tema del descubrimiento, por El Hadji Amadou Ndoye
- J.J. Armas Marcelo publica nuevo libro: Mercedes Pinto, por Eugenio González Hoya
- Los demonios del invencionero: Juancho Armas Marcelo y América Latina, por Francisco Martínez Hoyos
- Vargas Llosa: el vicio de escribir, de J.J. Armas Marcelo, por Javier Munguía
- Juancho, el mirandista, Por Juan Carlos Chirinos
- La doble pasión siciliana de Juancho Armas Marcelo, por M. Lorenci
- J.J. Armas Marcelo: el buscador de oro, por Mónica Lavín
- Armas Marcelo, por Olga Álvarez de Armas
- Dos sobre Juancho Armas Marcelo, por Pedro Crenes Castro
- La tragedia de América o La noche que el Poder traicionó a la Libertad; por Pedro Novoa
- La orden del Tigre, por Ricardo Senabre
