otrolunes.com >> Sumario >> Unos Escriben
Literatura, baile y béisbol en el (último) fin de siglo cubano
Roberto González Echevarría
Ensayo
Notas del artículo:
- 1. El terreno se llamaba Palmar de junco, es decir, que el terreno pertenecía a un tal Junco (la familia Junco se había establecido primero en San Agustín, Florida, y luego mudado a Matanzas). Pero como "del Junco" es más evocativo, el famoso terreno se ha conocido siempre por "Palmar del Junco". Dado que en la emblemática nacional la palma real es un elemento fundamental, es fácil ver por qué el nombre del terreno está lleno de resonancias patrióticas ("Yo soy un hombre sincero / de donde crece la palma, diría José Martí). Según testimonios de la época de ese juego inaugural no había palmas en el Palmar de Junco, sin embargo. Lo que sí parece cierto es que el juego en el famoso Palmar es el primero del que se escribió una crónica. Ésta, escrita por el literato Enrique Fontanils (quien se firma Henry), apareció en El Artista, un periódico satírico-teatral de La Habana, el 31 de diciembre de 1874.
- 2. Alejo Carpentier sostiene que la pieza fue una de cuatro compuestas por Failde en 1877 Helio Orovio, sin embargo, dice que "Las alturas de Simpson" se estrenó en 1879. Véase Alejo Carpentier, La música en Cuba (México: Fondo de Cultura Económica, 1972; primera edición, 1946), p. 23; y Helio Orovio, Diccionario de la música cubana. Biográfico y técnico (La Habana: Editorial Letras Cubanas, 1992; primera edición, 1981), p. 161. Zoila Lapique Becali escribe: “El 1 de enero de 1879, y en la ciudad de Matanzas, se produciría un hecho importantísimo para la música cubana. Un músico del lugar, Miguelito Failde, con su popular orquesta de baile, estrenaba en los salones del Club Matanzas –más tarde local del liceo– su danzón 'Las alturas de Simpson’.” Música colonial cubana, tomo i (1812-1902) (La Habana: Editorial Letras Cubanas, 1979), pp. 46-47.
- 3. Manuel Moreno Fraginals, El ingenio: complejo económico social cubano del azúcar (La Habana: Editorial Ciencias Sociales, 1978), vol. i, p. 47.
- 4. Véase el detallado libro de Laird W. Bergard, Cuban Rural SocietY in the Nineteenth Century. The Social and Economic Histoiy of Monoculture in Matanzas (Princeton: Princeton University Press, 1990).
- 5. La mejor historia del béisbol es la de Harold Seymour, Baseball. The Early Years (Nueva York: Oxford University Press, 1960).
- 6. Véanse Oscar Montero, "Translating Decadence: Julian del Casal's Reading of Huysmans and MoreaT, Revista de Estudios Hispánicos 26 (1992), pp. 369-389; y Jorge Olivares, "La recepción del decadentismo en Hispanoamérica", Hispanic Review 48 (1980), pp. 57-76.
- 7. Zoila Lapique Becali, op. cit, p. 47.
- 8. El toreo fue suprimido por decreto del gobernador militar Leonard Wood en 1900, durante la intervención que siguió a la Guerra Hispanoa-mericana, y quedó totalmente borrado del panorama deportivo cubano. Hoy nadie recuerda que La Habana tenía una concurrida plaza ni se interesa por los toros.
- 9. Wenceslao (Wen) Gálvez y Delmonte, El baseball en Cuba. Historia del Baseball en la Isla de Cuba, sin retratos de los principales jugadores y personas más caracterizadas —en el juego citado, ni de ninguna otra— (La Habana: Imprenta Mercantil de los Herederos de Santiago S. Spencer, 1889). Poco he podido descubrir sobre Gálvez, excepto que nació en Matanzas, estudió derecho en la Universidad de La Habana y pasó varios años en Tampa, Florida. Su hermano José María (1835-1906) fue jurista de fama en el siglo xix, y colaboró con Carlos Manuel de Céspedes en la causa independentista. También fue jugador de béisbol, pero para los ochenta, jubilado del juego activo, se convirtió en árbitro (umpire) respetado y solicitado.
- 10. Julián del Casal, "El Base Ball en Cuba", La Discusión, 28 de noviembre de 1889. Cito por la versión recogida en Julián del Casal, Prosas. Tomo ii (La Habana: Consejo Nacional de Cultura, 1963), p. 11.
- 11. Enrique José Varona, "El base ball en La Habana; Revista Cubana, tomo 4 (1887), pp. 84-88.
- 12. El malvado Gálvez no puede contenerse y llega a escribir: "Y para terminar, ¿no es muy varonil eso del bate y las pelotas?" (p. 23).
- 13. Pienso en “La bailarina española", de Martí, y en la “Salomé”, de Casal. De Casal utilizo la edición de Esperanza Figueroa, Julián del Casal. Poesías completas y pequeños poemas en prosa en orden cronológico (Miami: Ediciones Universal, 1993).
- 14. John M. Merriman, The Margins of City Life. Explorations of the French Urban Frontier, 1815-1851 (Nueva York: Oxford University Press, 1991).
- 15. Joan Corominas, Breve diccionario etimológico de la lengua castellana, 3a. ed. (Madrid: Grados, 1987).
- 16. Cathy L. Jrade, Modernism, Modernity, and the Development of Svanish American Literatura, Austin: University of Texas Press, 1998.
- 17. "La recepción del decadentismo en Hispanoamérica", op. cít, p. 59.
- 18. Gustavo Pérez Firmat, The Cuban Condition. Translation and Identity in Modern Cuban Literature (Cambridge: Cambridge University Press, 1989).
Otra Opinión
El gobierno no pudo preveer el impacto social y político que CAFTA causaria entre los costarricenses [...] Y si bien los grupos que apoyan el tratado son económicamente muy fuertes y tienen amplio acceso a los medios de comunicación, quienes se oponen han encontrado su nicho principalmente en Internet.
Fui testigo directo, entonces, de la primera metamorfosis que sucedía ante mis ojos: vi a unas cuantas (y muy feas) orugas convertirse en mariposas, lo cual sucedía siguiendo el ciclo natural, quizás con las únicas diferencias de que no se les llamaba “orugas” (se les decía “gusanos"...
Millán supo que tenía cáncer al pulmón y se largó a escribir. “Ahora me preocupo sólo de mí, me olvido de los otros. Me interno en el ensimismamiento porque veo con alarma que el barquero aborda su nave”...
En el pasado los vecinos de un país eran determinados sólo por la geografía. Hoy, experiencias comunes, aspiraciones, valores y la solidaridad determinan quienes son nuestros vecinos, tanto o más que la geografía. Ningún ejemplo de esto puede ser más dramático que Cuba y Polonia.
Hay nombres que no sorprenden a nadie (Neruda), autores sorpresivos (Tim Burton), y autores sobre cuyos méritos literarios los críticos todavía no se ponen de acuerdo (Isabel Allende, Hernán Rivera Letelier)
En una época donde la imagen del hombre sustituye al hombre mismo y donde los shows mediáticos elevaban a la categoría de notorios a cientos de imbéciles, la porfía de McCarthy por disolverse tras sus libros parece incomprensible.
Por
Elidio la torre
lagares
...más que emails y confabulación, lo grandioso de la novela de López Nieves –traducida al islandés y próximamente al francés- es menos obvio, y es que la misma se estructura como artefacto literario tomando una forma muy frívola y poco literaria: la del hipertexto.
Sin la independencia de la boca sobre el cerebro es difícil imaginar que un ser humano pueda articular tanta estupidez, a no ser que sea un extraño caso clínico de los Expedientes X. Sólo cabe preguntarnos si también cuando duerme esa boca no deja de cometer palabras.

Este Lunes
Joaquín Badajoz
Rafael E. Saumell
Víctor Batista
Amir Valle
Iván de la Nuez
Luis Yáñez-Barnuevo
Leonel Antonio de la Cuesta
Osvaldo Antonio Ramírez
Julio Pino Miyar
Fernando Velázquez Medina
Ladislao Aguado
Manuel Gayol Mecías
Odette Alonso
Otro lunes Conversa
Con Gabriel García Márquez
Con Alessandra Riccio
Con Reynaldo González
Punto de mira
Manuel Díaz Martínez
Luis Yáñez-barnuevo
Jorge Luis Arzola
alejandro Armengol
Pío E. Serrano
Cuarto de visita
Entrevista al escritor Eduardo Antonio Parra
Yanet Aguilar Sosa
Opiniones sobre E. A. Parra por:
Unos escriben
Otros miran
Algunos escuchan
Los lunes me llamaba Nicanor
Walfrido Dorta Sánchez
Gastón Baquero
En la misma orilla
Relato
Carlos A. Díaz Barrios
Relato
Francisco Alejandro Méndez
Novela
Antonio Álvaro Gil
Poemario
Odette Alonso
Poemario
Jorge Luis Arcos
Recycle
De lunes a lunes
Antología de relatos
Librario
Leonel Antonio de la Cuesta
Luis G. Ruisánchez
Joel Franz Rosell
Carlos E. Díaz Barrios
José Lorenzo Fuentes