Berlín no quiere salir de los labios

«Sí, la guerra viene arrollando sobre Berlín.
De pronto se le pasa a una por la mente que es primavera.
Sólo los pájaros desconfían de este abril.»

 

Una mujer en Berlín
Anónima
Anagrama, 2013

una-mujer-en-berlin-otrolunes29Casi un poema compuesto por distintas frases que aparecen en la página 19, la primera página de la historia. Casi un poema porque la guerra no acepta versos. No ahora, ni entonces. La guerra no admite lo que es bello porque duele y bastante dolor había ya en trincheras, refugios y campos de concentración. Bastante dolor en perder a tu bebé porque no te queda leche, porque tu cartilla de racionamiento está sellada, porque la panadería o la carnicería han saltado por los aires y con ellas los huesos de los otros. La guerra no admite poesía porque «sólo los ojos tienen vida» y no hay que llamar al mal tiempo. La guerra es, en sí, lo sabemos, la tormenta. Tras ella no hay calma, aunque sí pequeños ratos de recreo. Para ellos, los rusos, los enemigos, las violaciones, los saqueos, la matanza. Para ellas, las duras, las alemanas, la fuerza, la obligada supervivencia, la crueldad de su especie. ¿Qué queda en una guerra? Queda padecer la historia. Leer más…

Una novela singular (no una más) sobre la Revolución Francesa

Eros y la doncella
Mario Szichman
Editorial Verbum, 2013

 

eros-y-la-doncella-otrolunes29La diferencia entre un libro de historia y una obra literaria estriba en que, por más documentada que esté la obra literaria, en este caso una novela, la literatura de calidad trata de acercarnos al ambiente de pasiones que no pueden ni deben transmitir los fríos datos de la historia. Esto es lo que sucede con Eros y la doncella, de Mario Szichman, que, por más que se trate de una novela histórica que revela el seguimiento de una documentación, nos transmite ante todo el clima del período del Terror durante la Revolución Francesa, que alcanza un momento culminante con la muerte de Robespierre el día 27 de julio de 1794, fecha en que empieza y acaba la novela. Leer más…

Otra vez adiós: un retrato de las profundas contradicciones del siglo XX

Otra vez adiós
Carlos Alberto Montaner
Suma de Letras, 2012

 

otra-vez-adios-otrolunes29Otra vez adiós del escritor cubano Carlos Alberto Montaner (Santillana USA Publishing Company, Inc. 2012) es una re-visión histórica del significado del destierro físico o existencial a causa de la violencia institucionalizada de un grupo que usa su poder para someter y destruir la integridad de otros seres humanos, sus derechos, inclusive a la vida; de cómo la estructura política, social e ideológica creada para la opresión niega a los grupos opuestos a su proyecto la capacidad de ser autónomos y de tener el uso pleno de la libertad de ser y de expresión hasta hacerlos “invisibles”. Leer más…

Maravillosa literatura retorcida

Estrategias de supervivencia
Carlos Manzano
Libros de Certeza, 2013

 

estrategias-de-supervivencia-otrolunes29El aragonés Carlos Manzano con su libro de relatos Estrategias de supervivencia hace buena la máxima de Gracián de Lo bueno, si breve, dos veces bueno, porque sus 88 páginas, que reúnen relatos brevísimos, microrrelatos de apenas una página algunos, con otros más largos que nunca superan las diez, son una dosis de más que buena literatura.

Conocía literariamente a Carlos Manzano a raíz de una excelente novela anterior, Lo que fue de nosotros (2011), y en Estrategias de supervivencia, nombre de uno de los relatos que integran el volumen y da nombre al conjunto, no hace más que confirma su extraordinaria valía como escritor. Leer más…

Una novela casi salida de otra época

El anarquista que se llamaba como yo
Pablo Martín Sánchez
Aacantilado, 2012

 

el-anarquista-que-se-llamaba-como-yo-otrolunes29Sorprende comprobar tanto buen hacer en un autor relativamente joven (35 años) y más en la que es hasta ahora su primera novela, ya que con anterioridad solo había publicado un libro de relatos (Fricciones, EDA,  2011).

Pablo Martín Sánchez nace en 1977 cerca de Reus (Tarragona). Y a poco que indaguemos en su vida nos damos cuenta de que siempre ha estado ligado al mundo editorial (pese a que también hiciera sus incursiones como atleta o actor). De hecho, ha trabajado como lector, corrector, traductor y librero. Y su formación es totalmente literaria: Graduado superior en Arte Dramático, doctor en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada y con un Master en su haber en Humanidades. Además, fue fundador de la revista Verbigracia, redactor en la revista digital La Siega y colaborador habitual en la revista Rinconete (del Centro Virtual Cervantes). Y como anécdota pasó un año completo de su vida en París, siguiendo los pasos de su admirado escritor Georges Perec. Por todo ello, podemos considerar a Pablo Martín Sánchez un joven de formación humanista, con un amplio bagaje cultural a sus espaldas, lo que explica que esta novela, de corte histórico, publicada por primera vez en noviembre del año pasado (o sea en noviembre de 2012), en Acantilado, vaya ya por su tercera edición. Leer más…

La irreverencia y el humor como juego

Club La Sorbona
Luis Artigue
Alianza editorial, 2013

 

Club-La-Sorbona-otrolunes29Lo he dicho varias veces, pero lo repito: el género humorístico, tanto en cine, teatro o literatura, es uno de los más complejos y delicados que existen, porque hacer reír a un espectador o lector requiere una conexión directa entre el emisor y el receptor que difícilmente se produce, y en eso del humor lo que hace gracia un día puede no hacerlo al día siguiente, o le que hace gracia a algunos puede no hacerlo a otros. Si la apreciación de las artes, y en especial la literatura, es tremendamente subjetiva, la del humor lo es más todavía. Leer más…

En la playa de Arena negra

Arena negra
Juan Carlos Méndez Güedez
Casa de Cartón, 2013

 

arena-negra-otrolunes-29En su última novela, Juan Carlos Méndez Guédez (Venezuela, 1967) nos invita a pasear por la playa. Pero no es esta invitación un veraneo, ni esta novela suya una novela de verano. Es una novela de tardes amplias, de otoños reflexivos, de esquivas paradas de Metro. “Arena negra” (Casa de Cartón, 2013) es un paseo largo por el alma, por la escritura y por la nostalgia.

Una novela de letras, unos capítulos que juegan con las vocales y con el abecedario para traer la memoria de un padre, una vida en una isla y su exilio, un viaje hacia el Dorado. Leer más…

Campo de saltamontes

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ricardo-sumalavia-columna-otrolunes29La semana pasada visité a unos amigos que viven en el campo. En el caso de esta región es sumamente fácil abandonar los edificios, las calles y todo el ruido de la ciudad y, a sólo veinte minutos o menos, encontrarse en medio de árboles, montañas y extensos terrenos de cultivo. Hay gente, mucha gente, que en los últimos años ha optado por comprarse una casa en el campo e ir en su automóvil a su trabajo, en cualquier conglomerado urbano que lo rodee. Claro, también están los que, negándose a las facilidades de esos veinte minutos de distancia, o se quedan en la ciudad o en medio de los árboles.

A mí, aunque me guste el campo, no puedo negar que soy un hombre de ciudad. Y es por ello que las raras veces que me alejo de casa y me dirijo a las montañas vea todo de un modo nuevo para mí y me maraville de lo que es cotidiano para esta gente. Leer más…

Zafi en Montparnasse, debajo de un abedul

De la misma manera que le sucedía en algunos sueños, Zafi arrastraba ahora su maleta por una calle adoquinada de París. No obstante, esta vez juró que era real, y se pellizcó  para darse cuenta del dolor. Aún así, sentía además algo extraño en su interior, algo tan contradictorio como una paradoja. Y era el hecho de que si se alegraba de estar en París, tampoco podía evitar una fuerte sensación de incertidumbre… Pero esto le pasaba a todo el que sale de la Isla, pensó. Leer más…

Fuera de Cuba – Memoria de un viaje

Prefacio

 

Al  bajar del avión en La Habana, iba sintiendo un cosquilleo de ansiedad.  Habían pasado más de treinta años desde mi anterior visita a Cuba, y para entonces, ya no era yo la ferviente revolucionaria que había sido en mi juventud.  Mi primer viaje fue en 1971, cuando me uní a la Brigada Venceremos para cortar caña para Fidel. Aquella aventura me anuló y me dejó tambaleante de desilusión. Me aparté de la política radical, reestructuré mi vida y dejé que los tonos de gris matizaran mi pensamiento político. Y ahora regresaba para ver cómo la isla había cambiado y cómo sería mi reacción adulta ante este hecho. ¿Cómo iba yo a saber que por culpa de un encuentro casual con un extraño, mi vida estaba a punto cambiar, drástica e irrevocablemente? ¿Qué me atraía de Cuba en esta ocasión? ¿El clima tropical, la música, la atmósfera sensual? ¿O era el propio pueblo cubano, tan lleno de buen humor frente a la adversidad, amigable con los americanos, apuesto, ingenioso? ¡Y con no pocos desesperados por largarse! Leer más…