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Hace mas de un año, en un acto público celebrado en Caracas, el Dr. Carlos Lage Dávila, uno de los vicepresidentes del Consejo de Estado Cubano, afirmó que Cuba era uno de los países más democráticos del mundo pues tenia dos presidentes: Fidel Castro y Hugo Chávez. A primera vista el aserto parecería un disparate1 pero muchos leyeron entre líneas un sutil anuncio de algo por venir. Después comenzaron a llegar noticias procedentes de la Isla: aparición de pegatinas y otros adminículos semejantes con las banderas de Cuba y Venezuela, o los retratos y nombres de ambos dictadores entrelazados. Carlos Alberto Montaner en Miami, anunció la intención de los cuitados de crear vínculos jurídicos entre los dos países más allá de meras alianzas, pactos o coligaciones a plazo fijo; es decir, anuncio la posible creación de una Confederación o Federación entre Venezuela y Cuba. Después se desdijo pero no del todo. Han continuado llegando noticias interesantes de ambas naciones. Numerosos estudiantes venezolanos (especialmente de Ciencias Médicas) han ido a Cuba para formarse, también militares, académicos y deportistas. Ya hacía buen rato que brigadas de médicos cubanos se habían instalado en los barrios marginales (ranchitos) venezolanos para brindar asistencia medica primaria a los vecinos y se aspiraba a crear clínicas y hospitales (planes Barrio 2 y Barrio 3) en las propias zonas para dar seguimiento a la labor de los médicos generales. Igualmente, académicos cubanos impartían clases y dirigían investigaciones en centros universitarios de la patria de Bolívar. Actualmente están en desarrollo planes de turismo popular a muy bajo precio para permitir al venezolano de a pie visitar el archipiélago cubano bajo la amable y "orientadora" mirada de funcionarios castristas expertos en turismo político.
Últimamente, Chávez decidió cambiar los bombillos de la luz eléctrica de toda Venezuela eliminando los incandescentes. Para ello le compró a Cuba millones de unidades (que valen alrededor de ocho dólares cada una) las cuales Cuba había importado de China. Para instalar esos bombillos llegaron a Venezuela nuevas brigadas de "técnicos" cubanos que en grupos de tres (un cubano y dos venezolanos) van casa por casa ofreciendo gratuitamente realizar el cambio. Los oponentes del régimen (los escuálidos) se niegan a efectuar esa operación, con lo cual quedan marcados como opositores.2
En medio de todo esto ocurrió el traspaso de poderes de Fidel Castro a su hermano Raúl y, por otra parte, en Venezuela se anunciaron planes para la elaboración de otra nueva Constitución donde no se habla de la fusión política con otra nación. Finalmente, un constitucionalista español de origen valenciano, enseñó a varios colegas en privado un anteproyecto constitucional donde sí se contempla una fusión de Estados a mediano plazo. Como es lógico no he podido hacerme con el texto, aunque he tenido contacto personal con colegas muy serios que me dicen conocerlo de ciencia propia. Todo ello me lanzó a plantearme el problema en un plano teórico, como una simple cogitación, aunque basada en las realidades sociales, políticas y económicas de ambos países, así como en sus respectivas historias.
Si se acepta hipotéticamente la idea, y de ser cierta la nueva, cabría preguntarse: ¿que tipo de unión de Estados se proponen llevar a cabo Castro y Chávez? Además, ¿qué posibilidades de éxito podrían asegurársele partiendo de las experiencias históricas en Latinoamérica, ámbito dentro del cual se ubican Cuba y Venezuela? La primera posibilidad es la de la anexión de un país al otro. Esto no parece plausible dado el grado de nacionalismo existente en ambos Estados. El nacionalismo es un factor político de primera magnitud, uno de los que lleva a los pueblos a la guerra. Si descartamos la anexión pura y dura, el Derecho Internacional y el Derecho Político ofrecen por lo menos otras dos opciones que trascienden la simple alianza o liga: La Confederación y el Estado Federal. Comienzo con la Confederación.3
La Confederación es la unión permanente de dos o más Estados para fines comunes, principalmente la seguridad exterior e interior. Esta dotada de una autoridad supranacional que tiene poder sobre los Estados miembros pero no sobre los ciudadanos o súbditos de los mismos. Así las decisiones del órgano confederal tienen que transformarse en leyes internas de los Estados confederados a través de leyes dictadas por los órganos legislativos de cada uno de sus miembros. Aparte de las características expresadas anteriormente, la doctrina jurídica, especialmente en los trabajos de Karl Schmid4, apunta otras características de la Confederación a saber:
Diferente a la Confederación es la Federación, o si se prefiere el Estado Federal, también llamado Unión o Republica Federal. Aquí varios territorios que han sido independientes anteriormente (EE.UU.) o no, (México) se unen y generan, o reconocen, la existencia de otra entidad soberana, a la que ceden o delegan partes de su soberanía y retienen las partes que no hayan sido cedidas o delegadas. En este tipo de unión, tanto a nivel del Estado Federal como en el ámbito de los Estados Federados, existe un gobierno con los tres poderes clásicos: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.6 Las leyes de la Federación afectan directamente a los ciudadanos o súbditos de los Estados Federados y la Constitución federal esta por encima de las constituciones de estos. Inclusive las leyes federales tienen un rango mayor que las constituciones estatales. Generalmente el Poder Legislativo federal es bicameral con una cámara alta o senado que representa a los Estados miembros y la cual tiene facultades especiales que no comparte con la cámara baja. Esta ultima es electa por representación proporcional a la población de cada uno de los Estados miembros; el senado tiene un numero fijo de integrantes, es decir, que son elegidos según el numero de Estados Federados y no según el numero de habitantes. Entre las facultades del senado están: la ratificación de los ministros o secretarios del gabinete, la ratificación del nombramiento de embajadores y ministros plenipotenciarios, de los jueces o magistrados de algunos tribunales, la ratificación de los tratados y convenciones internacionales, etc.
En América Latina hay tres naciones indubitablemente organizadas como Estados Federales: Argentina, Brasil y México. Se discute si Venezuela lo está realmente. Esto último resulta muy interesante a los efectos de este trabajo como se vera después. En realidad donde mejor funciona el federalismo es en Brasil. ¿Por qué? Porque en la Argentina la desproporción entre la ciudad de Buenos Aires y su provincia, donde vive aproximadamente la tercera parte de los habitantes de la nación y el resto del país, desvirtúa la esencia igualitaria del sistema federal. En México es posible que esté ya funcionando el federalismo. Sin embargo, hasta hace poco tiempo (un poco más de seis años) el control que ejercía el Partido Revolucionario Institucional (PRI) convertía al federalismo mexicano en un sistema unitario disfrazado. Un sexenio es muy poco tiempo para poder pasar un juicio definitivo. En Brasil, donde el federalismo comenzó larvadamente en tiempos del Imperio de los Braganza; fue establecido oficialmente en 1891, y ha funcionado bastante bien, pues no hay ni un partido cuasi-único ni un Estado Federado preponderante. San Pablo, Minas Gerais, Río de Janeiro y el Noreste, equilibran la balanza política.
El profesor Jacques Lambert de la Universidad de Lyon, afirma que el federalismo venezolano es muy débil, casi inexistente.7 Curiosamente en todos los documentos oficiales de esa nación aparece, tras la fecha ordinaria, una leyenda que reza: "Años tal y mas cual", que equivalen a los años de independencia y de federalismo, respectivamente. Por otra parte, durante algunos años el país se llamo oficialmente Estados Unidos de Venezuela. Sin embargo, hasta hace poco el Presidente de la Republica designaba libremente a los gobernadores de los Estados, aunque existían legislaturas electas en cada uno de ellos. Con la presencia hoy en día de un partido de gobierno que amenaza con convertirse en un partido único, el federalismo venezolano podría asemejarse al federalismo soviético o al mexicano del Siglo XX. Esto constituye un antecedente interesante. Ahora paso a lo practico. ¿Pensaran en serio Castro y Chávez crear un sistema de gobierno que englobe a Cuba y Venezuela? Quizás pretendan establecer una Confederación primero y una Federación después. Me inclino por la idea confederal, pues el federalismo es más difícil de articular políticamente, sobre todo dados los antecedentes político-jurídicos de Cuba y Venezuela, como se vera a continuación.
Antes de seguir adelante debemos plantearnos: ¿Hay antecedentes de federalismo en Cuba? Más que federalismo en Cuba ha habido históricamente un cierto localismo. Ello fue una de las causas del fracaso de la Guerra de los Diez Años.8 Hubo inclusive un proyecto de Constitución que teóricamente organizaba la República en Armas como un Estado Federal. De hecho nunca funcionó.9 Se habló también de federalismo en la Constituyente de 1901. La idea fue desechada.10 El federalismo prácticamente no se incluyó en la plataforma política de los diversos partidos entre 1902 y 1959 y, desde luego, no figuro jamás en la de los partidos más importantes. Sin embargo, recuerdo perfectamente que en los primeros días, de la Revolución de 1959 aparecieron en Santiago de Cuba unos pasquines que decían "Oriente Federal", esto es, que reclamaban una especie de autonomía para esa región de Cuba. Fidel Castro de inmediato atacó la idea y no tengo noticias de que haya vuelto a hablarse del asunto. Cuba es pues y siempre ha sido un país unitario como lo demuestran sus Constituciones, tanto los proyectos de las mismas como las que efectivamente han regido desde principios del Siglo XX.11
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...en Cuba no es difícil tener la leche cortá, siempre hay alguien o algo que te corta la leche, te jode el día, te empinga. En ese sentido mi padre era como un síntoma nacional de la enfermedad del país: el pobre hombre siempre estaba cabrón, cabreao...
Imagen de portada:
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Lorenzo Mena