

La revista Otro lunes llega tarde esta vez, pero llega. Los esfuerzos del equipo editorial por mantenerla como una publicación independiente, que contribuya al análisis de las problemáticas socioculturales de Hispanoamérica, han hecho posible la salida de este nuevo número.
Su periodicidad ha sufrido las inclemencias de la financiación y, una vez más, nos hemos encontrado frente a la misma disyuntiva de cualquier empresa autofinanciada: echar el cierre o perseverar en nombre del propósito que nos anima. Hemos optado por la segunda opción y esta nueva salida lo confirma.
Una vez decidido que no echábamos el cierre y que el trabajo de Otro lunes debía seguir haciéndose, a pesar de los esfuerzos económicos necesarios para llevarla adelante, su equipo de dirección debió asumir un grupo de modificaciones, tanto editoriales, como en nuestra concepción social. Así, acaba de nacer la Asociación «Otro lunes», entidad que acoge esta publicación, la editorial «OL ediciones» y la promotora «Islastour».
Estas modificaciones obedecen a una necesidad de conseguir un espacio de libertad económica que garantice nuestra permanencia como publicación. Creemos que una línea editorial independiente, va asociada a una financiación también independiente. Podemos fracasar. Todos los días nacen y mueren propósitos. El mercado tiene sus propias leyes, al igual las tienen la porfía y la perseverancia.
Por ello, invitamos a particulares y empresas a participar de la gestión de las estructuras de la Asociación «Otro lunes», así como a los escritores e intelectuales a servirse de nuestras instancias de promoción y desarrollo editorial. Agradecemos a éstos últimos el apoyo y la confianza que nos dan con sus colaboraciones, gracias a las cuales podemos ofrecer este número.
Por
Uriel
Quesada
Con el tiempo y la experiencia he desarrollado cierta habilidad para percibir el momento en que asuntos de género se intersecan con formas de poder, especialmente si en ese cruce saltan chispas de discriminación u homofobia.
Por
Amir
Valle
Me mira y me dice que su padre murió creyendo que los tiempos de Hitler fueron mejores. Un disparate, piensa ella, y yo me digo, sin comentárselo, que es mucho más que un disparate, casi como una blasfemia, o un crimen. Su padre, confiesa, es uno de esos muchos alemanes y personas de otras partes del mundo que pretenden desconocer el holocausto nazi.
Por
Alejandra
Costamagna
La compañía catalana del Teatro Lliure acaba de estrenar en Chile 2666, basada en la monumental novela póstuma de Roberto Bolaño. ¿Qué hacer con las 1125 páginas del libro? ¿Cómo resumir las cientos de microhistorias contenidas en las cinco partes de la novela? ¿Cómo trasmitir la perfección que a ratos alcanzan los fragmentos [...]
Por
Elidio la torre
lagares
Esta novela celebra la muerte y los muertos —y un cadáver es un cadáver es un cadáver— como una inevitabilidad de la vida. Aquí todo caduca: los sueños, la realidad, el amor, el sexo, la vida y los actos.
Por
Edmundo
Paz Soldán
La filósofa Hélène Cixious intentó capturar la esencia de Lispector a través de comparaciones: "Si Kafka fuera una mujer; si Rilke fuera una escritora brasileña judía nacida en Ucrania; si Rimbaud hubiera sido una madre, y hubiera llegado a cumplir cincuenta años, si Heidegger hubiera sido capaz de dejar de ser alemán… En este ambiente escribe Lispector".
Por
Ladislao
Aguado
Mi país no existe. Existe, eso sí, una isla llamada Cuba y avecindada en las aguas poco clementes del Mar Caribe. Por lo demás, cualquier trámite no pasa de ser un asunto más entre la geografía y yo.
Por
León
de la Hoz
Sí, el mundo está de cabeza y en tiempos de crisis —¡santa palabra!— los gobiernos, ya sean de izquierda o derecha, amparan su incapacidad en lo políticamente correcto y demagógico que es "lo social". Sin ir más lejos y salvando las distancias Franco lo hizo en España. En Cuba eso es un dogma y también todo está de cabeza, sólo que desde hace tiempo...