

Hay días
de amasar recuerdos,
de envolverlos con
sus colores viejos y
esconderlos del viento.
Otros
escarban en las vísceras
y comen sin piedad
cuanto de vivo
encuentran a su paso,
como animales
nos arrastran sin piedad
entre los pedregales
del desconcierto.
En algunos casos
repiten una y otra vez
el asesinato de
nuestra infancia, vacían
las cuencas de los ojos
y rastrean crueles
la última sonrisa que guardamos.
¡Qué pena!
I
mendigando
un océano
con cinco dedos
sin horizontes
limosna mirada
frío soledad
tiempo ausencia
espacios del hambre
masticando frío
rutinas de la miseria
II
pobreza
el torrente compone
con sus volúmenes rotos
un nuevo artificio
de gritos
el final escaso
descompone los azules
seguir desnudo
seguir cayendo
seguir vacío
…-la palabra-
yo te deseo
insomne
escurridiza
yo te quiero
descalza
fría
yo te tomo
anárquica
prostituida
yo te sueño
sin fronteras
libre
y proscrita
insomne
despierta en el sueño
sin noche en la mirada
todos los amaneceres
todas las claridades
en tu horizonte
depredadora de parpados
altar de noctámbulos
buzón de náufragos
vigilante de crepúsculos
todas las eternidades
en tus pupilas
escurridiza
levitando
las palabras
en tus ojos
maga del descuelgue
entre vuelos de ceniza
agua desbordada
sin lugares de encuentro
humo……nada
descalza
olvidada
sobre la acera
ruina del abandono
sola
cantora de miserias
corazón del infortunio
el rigor de tus huellas
gritando piel
gritando noche
fría
con las miradas
de hielo
en todos los estanques
deteniendo el vuelo
helado
con acentos
cantores de miseria
oliendo a invierno
anárquica
a tu paso
denunciando miserias
arder en
todos los fuegos
mar sin nombre
reventando los límites
arrancando
con tu libertad
todas las esquinas
del amo
prostituida
todos los deseos
llamando a tu puerta
dintel de escarnios
con nombre de abandono
todo el universo
sobre tus pechos
tomada repudiada
a trozos escupida
y siempre sola
sin fronteras
libre
palabra en el vacío
sin arquitectura
un presentimiento
una idea
transparente y viva
eco interminable
sin conocer
forma
ni palpar colores
estar y no estar
siempre de paso
sin patrón ni techo
y proscrita
en la clandestinidad
de todo lo
políticamente correcto
armada hasta los dientes
de palabras-metralla
brusca violenta
aplastando con tu voz
los cuatro poderes
(Alzira, Valencia, 1939), obrero de Artes gráficas, ha vivido exiliado en Francia. Su primer poemario nace después de cumplir los 60 años. Ha publicado en castellano El rumor del patio (Germanía, 2003), El grito del oasis (Ateneo Obrero de Gijón, 2007), Efectos secundarios (Canto escuro, 2008), en edición bilingüe, en castellano y portugués y Corre, corre, niño de arena (Baile del Sol, 2009). En valenciano, se han editado sus poemarios El soroll del pati (Germanía, 2006), Angoixa (Germanía, 2006) y Corre corre xiquet d’arena (Germanía, 2006).