OtroLunes. Revista Hispanoamericana de Cultura. Agosto 2009. Antilde;o tres. Número nueve

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Datos de la revista, agosto 2009, año 3, número 09
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Berlín es un cuento

Esther Andradi
Alción Editora, Argentina, 2008

Historia  y paradoja de una Novelista

por Luis Pulido Ritter

Portada del libro Berlin es un cuento

Leer la novela de Esther Andradi Berlín es un cuento (2007: Alción Editora, Argentina)  es recorrer la historia moderna de una ciudad como Berlín, pero no la historia oficial o marginal, la historia del centro o de la periferia, pero sí la historia de una  Novelista o de una incipiente escritora, Bety, que se ha propuesto escribir una novela porque tiene la certeza de poder contar una historia, es decir, el cuento – que es terreno de la fábula – se convierte en historia de unos personajes que viven "en" y "fuera" de la historia de una ciudad que está a punto de abrir un nuevo capítulo histórico: la caída del muro de Berlín. La voz narradora en la novela, que se descubre con y a través de Bety, una argentina que llega a Berlín enamorada de Jan, un alemán que había conocido en Perú, se pregunta ¿Desde dónde contaría ella la historia?

 Solo esta pregunta sobre el lugar de la enunciación proyecta, entonces, la conquista del lugar propio en un mundo que está cambiando vertiginosamente. Pero no es un lugar único, centralizado, pues la Novelista nos revela múltiples lugares, fragmentados, no solo espaciales, sino también humanos que se entrecruzan en su memoria de exilio, de destierro (por haber llegado primeramente al Perú por la dictadura militar): Argentina, Perú, Berlín. Lugares que, como dice la Novelista, están vinculados por un corredor invisible que conecta esa aparente caos de situaciones, diálogos y personajes que aparecen y desaparecen. El amor de Bety hacia Jan, un amor que no termina realizándose, es la ventana por la cual descubrimos también el Berlín de los años ochenta, exactamente el Berlín Occidental, la ciudad dividida en varias zonas de ocupación (francesa, norteamericana, inglesa), la ciudad "rebelde", "inconformista", "alternativa", "caótica", donde los jóvenes alemanes se refugiaban para escapar del servicio militar/civil alemán y llevar una vida más allá del provincialismo alemán .       Efectivamente, paradoja de la historia, precisamente la ocupación de los países occidentales que se criticaban por ser pretendidamente libres y democráticos sobre Berlín Occidental, una ciudad especializada en vivir del subsidio estatal, permitía a esta juventud soñar su utopía rebelde, ser anarquistas y revolucionarios. Además,  por la perfecta lucidez de  la Novelista, respiramos también la atmósfera asfixiante y estrecha de una generación que había creído descubrir en la comunidad de vivienda un estilo de vida que no fuera convencional. Porque si de convencionalismos se trata, la novela Berlín es un cuento no pierde esfuerzos para revelar el convencionalismo mochilero de esa generación de europeos jóvenes que veían en América Latina el terreno propio para cumplir sus pequeños sueños de rebeldía con unos personajes que, como Jan, era hasta incapaz de parar la olla, aparte de que para el amor era un verdadero mutilado de primera categoría, de Sigrid, la enfermera,  que había disfrutado tener éxito en los mercados populares de Lima y hasta de Charlie que, a pesar de su capacidad solidaria infinita, se había abandonado a las caricias de una mujer thailandesa que apenas podía hablar el alemán, es decir, condenada al autoritarismo conyugal y patriarcal.

A diferencia de la generación del sesenta y ocho que había creído que con tan solo decir al poder hay que destruirlo, el poderse desmoronaría frente a sus pies, y de esta generación de alternativos, de caóticos y de muchachas tejiendo que se alimentaban a punta de comida de pájaros – cereales y productos biológicos – por creer que lo recién era más saludable y original, la voz de la Novelista no imprime ningún programa, un proyecto, aparte de escribir una novela, que es la voz de un momento histórico acercándose a su final. Tras la caída del muro de Berlín, la Novelista en el último capítulo cierra los ojos y se acuerda para  entregarnos una novela propia, contada desde el lugar de la memoria narradora, único lugar dónde ella podría contar la historia que cruza países y continentes.


Luis Pulido Ritter

(Ciudad de Panamá,  1961)  Es licenciado en Sociología por la Universidad de Panamá y doctor en Sociología y Filosofía por la Universidad Libre de Berlín. Ha sido docente de sociología y culturas latinoa­mericanas en la Universidad de Panamá, en la Universidad Libre de Berlín, la Uni­versidad de Potsdam y, actualmente, labora en la Universidad Europea de Viadrina Frankfurt/Oder. Ha sido becario del DAAD (Asociación Alemana de Intercambio Aca­démico), del Senacyt (Senado Nacional de Ciencia e Investigación). Es investigador asociado del CELA (Centro de Estudios latinoamericanos Justo Arosemena), Pana­má, y es miembro del consejo científico de la Revista Intercambio del CIICLA (Centro de Investigación en Identidad y Culturas Latinoamericanas), Costa Rica. Pertenece al grupo literario panameño Letras de Fuego. Con su trabajo de doctorado Los dioses del Caribe abandonan el museo (Panamá: 1997)  estudió comparativamente la literatura cubana y haitiana entre los años veinte y treinta del siglo XX. Aparte de sus ensayos aca­démicos, sus obras literarias incluyen poe­sía con Matamoscas (Berlín: 1997) y las novelas Recuerdo Panamá (Madrid: 1998, Panamá: 2005), Sueño Americano (Barcelona: 1999) y ¿De qué mundo vienes? (Panamá, 2009).  Cuentos suyos han sido incluídos en an­tologías y traducidos en Panamá, Berlín, Buenos Aires y Londres. Obtuvo el Premio Ricardo Miró en la sección ensayo (2007) con la obra Filosofía de la Nación Romántica (1930-1960). Reside en Berlín.

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Sumario

Este Lunes

El revolucionario del siglo XXI

Jorge Eduardo Benavides

El cine cubano sale de viaje

Alfredo Antonio Fernández

El tango y Gardel en la obra de Gabriel García Márquez

Luciano Londoño

La imago

Manuel Gayol Mecías

La palabra del silencio. Notas sobre la escritura de los límites

Arturo González Dorado

«Mariconerías» de Estado: Mariela Castro, los homosexuales y la política cubana

Frances Negrón-Muntaner

Gastón Baquero: un recuerdo familiar

Remigio Ricardo Pavón

1967 y la infancia peligrosa

Patricia Suárez

Unos escriben

Sergio Ramírez

Otros miran

Daniel Mordzinski

OtroLunes conversa

con Antonio Álvarez Gil

“No escribo contra nada ni contra nadie”

con Jorge Majfud

“Calataid es el ejemplo descarnado del patriotismo…”

con Mariela Varona

“Soy una mujer que no acepta la realidad”

con Javier Sáez de Ibarra

“No sé si tengo un estilo, pero sí una intención”

con Ramón Cote Baraibar

“La memoria es como otro brazo, como otra pierna”

con Jon Lee Anderson

“No quiero, simplemente informar y/o entretener...”

con Ana María Shua y Teresa Andruetto

Escribir para comprender

Punto de mira

Cuba per se. Cartas de la diáspora

La isla y su cultura observada desde el exilio

Botón de muestra

Abilio Estévez, Carlos Victoria, Carlos Espinosa Domínguez, José Kozer, Eduardo Manet, Manuel Díaz Martínez, Nivaria Tejera, Pío Serrano, Uva De Aragón y Zoé Valdés

Cuarto de visita

Con la escritora hindú Sujata Bhatt

En la misma orilla

Hombre de negro

Carlos Manuel Torres Guerrero

El muchacho inglés

José Luis Muñoz

Brindis (Fragmento)

León Viera

Expreso Habana-Amstelven

Yoss

La marmita, de Poesía

La marmita. De poesía y poetas

Alberto García-Teresa

Poemas

Antonio Martínez I Ferrer

Poemas

Juana Vázquez Marín

Tres poemas inéditos

Dolan Mor

Kora, de Rogelio Guedea (reseña)

Ernesto García López

Noches de blanco papel, de Roger Wolfe (reseña)

Arturo Parrondo

De tu olor y mis miedos, de Mara Romero (reseña)

Alberto García-Teresa

Otras voces hispanas

A cargo de Luis Rafael

Guillermo Cabrera Infante. Un clásico de la literatura hispanoamericana

Rita Indiana Hernández y la alucinación de la modernidad

Roberto Fernández Retamar y su Caliban

Espido Freire y la rebeldía contra el silencio

Recycle

Cartas de Mijail Bulgakov a I. V Stalin

La generación extraviada

Ángel Santiesteban

De lunes a lunes

Premios de la XXII Semana Negra de Gijón, 2009

Premio Novelpol al prolífico escritor argentino Carlos Salem

La Academia Norteamericana de la Lengua España convoca al Premio 2010 de Novela

Biblioteca de OtroLunes

Librario

A cargo de Recaredo Veredas

Berlín es un cuento

Esther Andradi

El vendedor de pasados

José Eduardo Agualusa

Mirar el agua

Javier Sáez de Ibarra

Espejo de tres cuerpos

Odette Alonso Yodú

El canalla sentimental

Jaime Bayly

Heinz Luning and Nazi Espionage in Latin America: Hitler’s Man in Havana

Thomas D. Schoonover

Poeficcionario. Antología

Edgar Allan Poe

Elementos de Teoría Constitucional. Una propuesta para Cuba

Ricardo Manuel Rojas

Cristo del alma

Alfredo Pérez Alencar

Stradivarius Rex

Román Piña

El jardín de ajenjo

Francisco Balbuena

Ensayos

Natalia Ginzburg

Qué bueno baila usted

Faisel Iglesias

Ojos de agua

Domingo Villar

A cargo de Lorenzo Rodríguez

Los libros y los días

 

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