

Roberto Fernández Retamar (La Habana, 1930) destaca como un pensador imprescindible para comprender el devenir hispanoamericano. Desde sus libros La poesía contemporánea en Cuba (1927-1953), publicado en 1954; e Idea de la estilística (1958), evidenció la originalidad y agudeza de sus reflexiones. Muy pronto advertiría José Lezama Lima la excepcionalidad del joven intelectual, que colabora en Orígenes y se interesa por enriquecer la tradición de nuestra literatura. “Roberto Fernández Retamar —escribió Lezama— es uno de los más significativos poetas de su generación [...]. Es muy cubano, curtido por el árbol que golpea el árbol universal del conocimiento. Se esboza en él una alegría que marcha acompañada del destino opulento del cubano, del cubano mejor, que es universalmente sencillo."
“Caliban, apuntes sobre la cultura en nuestra América”, publicado originalmente en la revista Casa de las Américas, No. 68, septiembre-octubre de 1971, es un texto fundador que sobresale dentro del ensayismo hispanoamericano y se inserta en una tradición de estudios sobre la “descolonización” de Hispanoamérica, cuyo más notable antecedente ideológico puede ser advertido en la obra de José Martí y de los cuales participan, entre otros, el uruguayo José Enrique Rodó, los mexicanos Alfonso Reyes y Octavio Paz, los cubanos Cintio Vitier y José Lezama Lima.
Con el “personaje conceptual” Caliban, Retamar traza una efectiva metáfora sobre el hombre americano, que debe expresarse en el lenguaje de sus conquistadores y producir una cultura autóctona. Explica que “Caliban” es el anagrama de “caníbal”, empleado por William Shakespeare en varias de sus obras, y que proviene también de la palabra “caribe”, nombre con que conocieron los colonizadores europeos a los más rebeldes habitantes de las Antillas. En la pieza “La Tempestad”, de Shakespeare, “el deforme personaje Caliban, a quien Próspero robara su isla, esclavizara y enseñara el lenguaje, lo increpa: «Me enseñaron su lengua, y de ello obtuve/ el saber maldecir. ¡La roja plaga/ caiga en ustedes, por esa enseñanza! ».”
Los acercamientos sucesivos de Retamar a la metáfora de Caliban hacen de este trabajo publicado en Casa de las Américas —traducido a varias lenguas y reeditado profusamente— un texto de obligada referencia y vigente mientras exista debate entre naciones colonizadoras y naciones colonizadas. Resalta Hernán Loyola: “Caliban es considerado a justo título, y más allá de sus connotaciones militantes, como un hito fundamental (…) en la reflexión actual sobre el estado de la cultura en el espacio latinoamericano”. Su valor ideológico y literario, su discurso en defensa de la identidad hispanoamericana y tercermundista, hace de este ensayo un paradigma sobre la búsqueda de la Modernidad —robada, negada, añorada, aplazada— de Nuestra América.