

Tengo la convicción de que Daniel Mordzinsky es un escritor que utiliza imágenes en vez de palabras. Por eso fotografía escritores. A veces, cuando los conoce bien, procura captar la anécdota, el verso, el diálogo que los habita en ese momento. Pero otras veces prefiere utilizar al escritor como personaje de una historia que él teje con la luz y las formas que la circunstancia ofrece a su cámara.
Daniel y yo nos conocimos en mayo de 2005, cuando nos bajamos del mismo avión de Air France que nos llevó al Salón del libro de la Guayana Francesa. Aún no me había leído cuando, un par de días después, hizo la foto que acompaña estas líneas. Estábamos en el centro de Cayena y al salir del museo municipal me pidió posar junto a dos jóvenes que al cruzar la calle nos miraron sinuosas.
No sé qué historia quiso contar Daniel con esta foto. Es algo que él nunca dice y así debe ser: un fotógrafo narrador arma historias polisémicas con las imágenes que su ojo inventor y su máquina fiel le roban e imponen a la esquiva y prolífica realidad.
(Cuba, 1954) Es escritor, crítico, profesor y periodista. Ha vivido en Cuba, Brasil, Dinamarca, Francia y Argentina, publicando una decena de libros para niños en esos países y en España. Algunas de sus obras han sido adaptadas a la televisión, la radio, el cómic y la fotonovela, al teatro y la narración oral, principalmente en su país de origen. Su obra crítica y ensayística ha aparecido en diarios y revistas de Europa y América. Su libro más reciente es la novela Mi tesoro te espera en Cuba (Editorial Edelvives, España, 2008).