

Siempre he creído que Daniel Mordzinski tiene, entre su cabeza argentina y su sonrisa de compañero de celda, un par de ojos que lo ven absolutamente todo. Ve lo que los demás no ven, es decir esos extraños hilos de aire por los cuales, como escribió Faulkner, corren el humo del tabaco, los sentimientos y las ideas. Son conductos invisibles y por ellos transcurren también cosas como el afecto, la generosidad o la belleza de un momento inolvidable construido a veces con silencio, a veces con palabras y casi siempre con amistad, que es una de las artes mayores en los tiempos que corren.
Colombia, 1965. Escritor y Diplomático. Realizó estudios de literatura en la Universidad Javeriana de Bogotá y en la Universidad Complutense de Madrid, donde obtuvo el título de licenciado en Filología Hispánica. Entre 1990 y 1997 residió en París, donde cursó un doctorado sobre literatura cubana en la Universidad de la Sorbona. Trabajó como periodista en el Servicio América Latina de Radio Francia Internacional y como corresponsal de El Tiempo de Bogotá. Vivió en Roma y fue corresponsal de France Presse. Entre sus libros destacan: la novela policiaca Perder es cuestión de método (Mondadori), La vida feliz de un joven llamado Esteban y Los impostores (Seix Barral). Su libro más reciente es El síndrome de Ulises (Seix Barral).