

Si alguna prueba faltara para demostrar la fuerza literaria de Reinaldo Arenas y la capacidad de transformarla en motivo aglutinante para proyectos de largo alcance, bastaría comparar el número final de Mariel (Revista de Literatura y Arte) dedicado a José Martí (invierno de 1985), con la edición homenaje a la revista y al mismo Arenas “Veinte años después” (primavera, 2003).
Los textos urgentes y la pérdida de coherencia programática saltan a la vista. Por otra parte un saldo: mayor pluralidad individual. Hasta un incómodo olor a egotismo se siente en esa singular diáspora literaria.
En medio de ese errar destacan dos textos, cuentos ambos: “Los hijos de Saturno”, de Guillermo Rosales, y “Siesta”, de Carlos Victoria.
Carlos Victoria escribió uno de los buenos homenajes a Arenas; bueno por veloz, por sincero. Recuerdo que terminaba con una contundente apelación a Roberto Arlt. Decía más o menos así: “Arenas (quizás Reinaldo) era una catarata. Y como dijo Roberto Arlt: no se puede ser amigo de una catarata.”
Carlos Victoria, escritor de origen camagüeyano con una obra selecta y amplia, fue también una catarata. O lo es, solo que ha aprendido la conveniencia de presentar las mareas en forma de quieta superficie de laguna.
Es un narrador auto consciente, abusa incluso de su propia percepción genérica, pues en sus novelas hay pasajes de alto nivel ensayístico y contienen, desperdigados, decenas de aforismos iluministas.
Carlos Victoria es una persona querida y respetada. Muchos jóvenes escritores ven en él al monje que entiende la literatura como sacerdocio. Y miran bien porque él es, ante todo, eso: un cruzado por la obra, un artista con varios puentes, pero una sola travesía.
Febrero de 2007
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(Bauta, La Habana, 1962) Desde el año 2000 reside en los Estados Unidos. Graduado en Filosofía por la Universidad de La Habana (1980-1985). Entre 1985 y 1996 enseña Historia de la Filosofía en esa misma Universidad. Entre 1996 y 2000 Colabora con el Centro Cultural Español y tabaja en la Bilbioteca Nacional de Cuba. Hace estudios en España, México y los Estados Unidos, donde visita varias universidades: Iowa, Tulane Georgetown, SUNY, NYU, Brown, Rutgers, FIU, UM. Entre sus libros se encuentran los títulos El pensamiento agónico, La escritura y el límite, La heroicidad revolucionaria y Contra el sacrificio. Actualmente prepara la edición de los títulos "Everglades" y "Diario del Arlequín". Es colaborador de "El Nuevo Herald" de Miami.