

Los cuentos de Carlos Victoria son disparos que dan en el blanco. Con un lenguaje desprovisto de toda retórica innecesaria y con una técnica al margen de las pirotecnias efectistas, Victoria pone el dedo en la llaga, esto es: en la ineludible desolación que es toda vida humana. Sus personajes viven una vida dual y desgarrada, pues vienen de un mundo mutilado por la Historia y por lo tanto por el horror. Testimonios de ese desarraigo son estos cuentos recios y perfectos.
![]() |
(Holguín, 1943- Nueva York, 1990) Entre sus novelas se destacan Celestino antes del alba (1967), El mundo alucinante (1969), El palacio de las blanquísimas mofetas (versión en español aparecida en 1980), La vieja Rosa (1980), Otra vez el mar (1982), Arturo, la estrella más brillante (1984), La Loma del Ángel (1987), El portero (1989), Viaje a La Habana (1990). Dentro del género cuento escribió: Con los ojos cerrados (1972) y Termina el desfile (1981). También cultivó la poesía: El central (1981) y Voluntad de vivir manifestándose (1989). Escribió el libro de ensayos Necesidad de libertad (1986). También dio a la estampa cinco piezas de teatro recogidas bajo el título Persecución (1986). Uno de sus libros más reconocidos comercialmente, que además ha sido llevado al cine es Antes que anochezca.