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En fin, aunque bien tímidas, las protestas de estas dos últimas denominaciones son al fin y al cabo protestas y algo es mejor que nada.
La Iglesia Católica ha protestado igualmente en declaraciones del Cardenal Ortega, pero dado el complejo entramado de las relaciones entre la Iglesia y el Estado el asunto es de menor entidad.
De las demás confesiones no he tenido noticias al respecto, aunque no dudo que de puertas adentro y de tejas abajo piensen igual que las otras denominaciones a que se ha hecho mérito. En Cuba no existe la Metropolitan Community Church, primera de un grupo de iglesias en los Estados Unidos que sirven predominantemente a los homosexuales. ¡A lo mejor ahora le autorizan su funcionamiento!
Los cultos afrocubanos
En cuanto a los cultos afrocubanos (Regla de Ocha, Regla de Palo Monte y Regla Abakuá) no ha habido grandes cambios.
Lo más significativo ha sido la entrada en Cuba de babalaos procedentes de Nigeria, país donde los musulmanes los persiguen por considerarlos sacerdotes de una religión diabólica opuesta a los dictados del Corán. Los babalaos extranjeros se muestran agradecidos del castrismo que los ha acogido en el país y se han coordinado con la Asociación Cultural Yoruba para atender a los turistas que soliciten su asistencia religiosa o deseen como cosa folclórica presenciar sus ceremonias.
Como muestra de las buenas relaciones entre el régimen y algunos sacerdotes de la religión yoruba (los hay también anticomunistas) pueden mencionarse las ceremonias llevadas a cabo los días 13 de agosto de 2007 y 2008 en ocasión del cumpleaños de Fidel Castro. La última tuvo lugar en un parque de La Habana del Este adonde se trasplantó una ceiba de 82 años, los mismos del dictador. Alrededor de dicha ceiba dieciséis santeros le dieron dieciséis vueltas entonando oraciones y cánticos a tenor de lo prescrito por su religión. Con este rito se imploraba el restablecimiento de Fidel Castro. Según me informa un amigo creyente la religión yoruba no pide para que se le conceda a nadie el poder sino, en general, para que le sean concedidas la paz y la estabilidad. Junto con el trasplante de la ceiba, (árbol sagrado para los creyentes de esos cultos afrocubanos, pues sustituye al baobab africano) se hicieron igualmente sacrificios de animales y toques de tambores batá.
Sin embargo, en Miami el señor Carlos Valdés, oriyaté yoruba, declaró por la televisión que esas ceremonias eran propias del culto en honor a los muertos y no para implorar la salud para los vivos.
También apuntó, como dato curioso, que Hugo Chávez se había “hecho santo” en La Habana en 1993 en una ceremonia dirigida por el propio señor Valdés...cosas veredes... No hay nada inusitado en el ceremonial de la ceiba y demás ritos puesto que tanto la Iglesia Católica como las protestantes renacentistas han entonado preces por la salud del anciano y achacoso dictador. Como dirían los ingleses: God save Fidel!
En resumen, no ha habido choques considerables entre las religiones sincréticas y el régimen.
Las pocas noticias publicadas en la prensa internacional sobre la interacción del Estado comunista cubano y los grupos o denominaciones religiosas, no permiten predecir cuál será el camino que tomen estas relaciones. Tras dos años del semirretiro del mayor de los hermanos Castro y seis meses de la gestión de gobierno de su hermano menor, lo único claro en esto, como en todo lo demás, es que habrá que esperar al deceso del primero antes de tener una idea medianamente clara del futuro.
Notas del artículo:
1.- Fue exactamente el 24 de enero de 1998.
2.- Fundada en 1994.
3.- El 8 de diciembre de 1999 la revista recibió el premio Príncipe Klaus, instituido por el príncipe consorte de Holanda.
4.- La biografía de Mons. Serpa es más bien peculiar. Seminarista al inicio del castrismo, terminó sus estudios eclesiásticos en Europa, fue ordenado sacerdote y se incardinó a una diócesis de Colombia. En este país permaneció durante unas tres décadas y hace unos pocos años regresó a Cuba, a la Arquidiócesis de La Habana, donde el Cardenal Ortega le otorgó diversas prebendas (en el sentido que esta palabra tiene en Derecho canónico), entre ellas la de rector del seminario conciliar. Al producirse la vacante en la mitra de Pinar del Río, Mons. Serpa fue preconizado para la misma. Uno de sus primeros actos, aparte de “limpiar”, la Revista Vitral fue despedir a uno de los hijos de Dagoberto Valdés de un cargo menor que desempeñaba en el obispado pinareño.
5.- Recordemos, entre otras, la no provocada invectiva contra los musulmanes que le costara la vida a una misionera europea en África.
6.- Uno de esos extranjeros, un sacerdote español llamado Domingo Oropesa Llorent, fue preconizado obispo de Cienfuegos. Es el primer prelado peninsular nombrado en Cuba desde la desafortunada designación de Mons. Carlos Riú Anglés, como obispo de Camagüey en 1948.
7.- A través de contactos personales con sacerdotes que visitan Miami he sabido que en la Diócesis de Santa Clara el obispo cuenta con cuadrillas de trabajadores (carpinteros, albañiles, plomeros, etc.) en número de setenta. Estos operarios reciben, ademas de su paga, un sustancial almuerzo sufragado por el prelado diocesano.
8.- En realidad la Visita Apostólica fue del 21 al 26 de enero de 1998.
9.- Otro síntoma del cambio es la alabanza al Che Guevara en ocasión del ochenta aniversario del nacimiento del guerrillero argentino, publicada en el periódico Granma por Mons. Carlos Manuel de Céspedes y García Menocal, Vicario General de la Arquidiócesis de La Habana. Aunque de Céspedes ha mantenido una actitud pro-castrista desde los años sesenta, hacía tiempo que no se manifestaba en público a favor del régimen. No debe confundirse a este prelado menor con su hermano Mons. Manuel Hilario, actual obispo de la Diócesis de Matanzas.
10.- Por Ostpolitik, literalmente en alemán política hacia el este, se entiende la política vaticana de acercamiento con los regímenes comunistas del este de Europa en aquellos años. Una excelente información al respecto puede encontrarse en la obra de Manuel Fernández Religión y Revolución en Cuba. Veinticinco años de lucha ateísta. Miami-Caracas: Saeta Ediciones, Colección Realidades, 1984 , p. 129.
11.- Para mayor información al respecto recomiendo de nuevo el libro del Pbro. Dr. Reinerio G. Lebroc Martínez Cuba: Iglesia y Sociedad (1830-1860) Madrid, 1976 , p. 55.
12.- Como se sabe la persecución no se ha limitado a los católicos sino también a otros creyentes tales como los cristianos fundamentalistas, especialmente a los testigos de Jehová, y en cierto momento hasta los practicantes de los cultos sincréticos afrocubanos. Para mayores detalles, véase mi ya citado libro Constituciones Cubanas pp. 287-288.
13.- Para identificar las diferencias entre la persecusión religiosa cubana y la soviética de principios del siglo pasado, vuelvo a recomendar el libro de Daniel Peris Storming The Havens. The Soviet Leage of Militant Godless. Ithaca-Londres: Cornell University Press, 2002. Claro que como se mencionó anteriormente la Iglesia en Cuba nunca ha tenido la influencia que la Iglesia Ortodoxa tuvo en la Rusia zarista, o la que hoy posee en Grecia, por ejemplo. Además, como indica Peris, la secularización burocrática tuvo “limited effectiveness”, lo cual explica el resurgimiento religioso en la Rusia de hoy.
Escritor, traductor y profesor universitario en los Estados Unidos durante más de dos décadas. Dirigió durante dieciocho años el Programa de Formación de Traductores e Intérpretes de Florida International University. Está acreditado por la ATA y es uno de los principales analistas de Derecho constitucional cubano. Ha publicado varios libros, el último de ellos es Constituciones Cubanas desde 1812 hasta nuestros días.