OtroLunes. Revista Hispanoamericana de Cultura. Junio 2009. Antilde;o tres. Número ocho

Logotipo de la revista OtroLunes
Datos de la revista, junio 2009, año 3, número 08
otrolunes.com >> Sumario >> Unos Escriben

Garras Divinas

 

Román Piña

El poeta Luis Alberto de Cuenca entró en el despacho de Dios

Todopoderoso, se sentó en el taburete que le esperaba frente a la maciza mesa de nubes (los asuntos de Dios siempre en el aire) y esperó que el gran Espíritu hablara:

- Tú, Luis Alberto, eres un caso raro. No hay duda de que te has ganado la vida eterna. Has sido un buen hombre. Te has portado tan bien con tanta gente. ¿Sabes cómo te quieren tus amigos? Porque has tenido para todos mil amabilidades. Los has apabullado con tu simpatía y cariño. Y yo sé que es muy difícil repartir amores.

- Bueno, no exageremos.

- No tan rápido. Nadie es perfecto. Sé también que has cometido algún pecadillo - dijo Dios.

- Claro, quién no.

- Mira, aquí tienes este informe de mis ángeles. Lee.

- No puedo, Jefe. Me arranqué los ojos.

- ¿Por qué hiciste tal cosa? Eso me ofende, ¿sabes? Dañarte a ti mismo es dañarme a mí, y dañarme a mí es dañar a tres personas.

- No, no. No fue cosa mía. Me los arranqué sin querer. Por amor.

- ¿Amor a quién?

- A los libros, Jefe. Los libros me herían, pero no podía dejar de estar con ellos. Eran igual que las Sirenas: me llamaban y me aniquilaban. Me prometían placeres, pero me acababan dejando ciego con su veneno.

- ¿Qué veneno? - preguntó Dios.

- ¡Las erratas!

- Ah, claro, te entiendo. Es que las erratas duelen. Si lo sabré yo, con la de pifias que he hecho. Te haré una confidencia, que no salga de aquí: Yo tenía antes millones de ojos. Lo veía todo. Ahora sólo tengo uno. Y no quiero perderlo. Por eso procuro no abrirlo.

- Yo perdí mis ojos y perdí su amor.

- ¿El de quién?

- El de los libros. Las malditas erratas me fueron royendo la vista hasta dejarme las cuencas de los ojos tan limpias como mi apellido y mi cabeza. Peinadas. Un fastidio, por cierto, ganar la vida eterna y no poder verte. ¿No decían que el paraíso era ver a Dios? ¿Por qué no me devuelves la vista?

- Te estaba comentando algo de un pecadillo…

- Sí, bien, pero… ¿Me he ganado el Cielo o no?

- Depende. Tienes que superar una prueba.

- A mandar.

- Tengo un enorme problema de criterio estético. Y tú, sabio y celebrado literato, podrías orientarme - dijo Dios.

- Será un placer.

- En la bóveda celeste estamos pintando un coro de ángeles, y hemos pensado en utilizar de modelos a unos amigos tuyos.

- ¿Ah sí? ¿A quién?

- A Sánchez Dragó, a Montero Glez, a Rafael Reig, David Torres y Javier Puebla. Pero uno de ellos va en primer plano y sopla la trompeta. Y no sé a quién escoger. Puebla tiene el problema de que no se quita el sombrero. Torres se niega a soltar el puro. A Montero no hay quien le separe del pellejo de Javier Rioyo, que lleva sobre sus hombros como un Hércules. Sánchez Dragó no acaba de dar la foto, que se le han puesto los ojos japoneses, y este es un Cielo latino. ¿O me ves a mí el único ojo rasgado?

- ¡Yo qué voy a ver, con estas cuencas!

- Ay, sí, perdona. En fin, Rafael Reig dice que se presta a posar, pero que su ángel ha de llevar bigote y los mofletes iluminados por un buen trago de whisky de malta. Y de eso aquí no tenemos.

- Estos chicos son la monda. Pero, ¿no tienes por ahí a Román Piña? Es el ángel perfecto. Es un camaleón sin remedio. No se apega a nada, ni al bigote, ni al sombrero, ni al cigarro. Bueno, las mujeres es otro cantar.

- Lo siento. Se condenó.

- Qué lástima. ¿Y a Manuel Vilas? Es un pedazo de ángel también. Y Dios vio que era bueno y usó a Manuel Vilas para poner cara a los cientos de ángeles de aquella bóveda celeste. Incluido el ángel protagonista, el de la trompeta. Los amigos de Luis Alberto se quedaron fuera por pelmazos, consolándose recitando poemas de Luis Alberto.

Dios sopló en el rostro del poeta de Madrid y le guinó el ojo. El poeta recuperó la vista y gritó de júbilo.

- ¿Hay libros en el Cielo, Jefe? - preguntó entonces.

- Pues claro.

- Los quiero todos, pero pásamelos en braille, que estos ojos nuevecitos no me los quiero estropear.


Román Piña

Mallorquín, es autor, entre otros libros, de las novelas Las Ingles Celestes, Un turista, un muerto, Museo del Divorcio, Gólgota y Stradivarius Rex. Colabora semanalmente en El Mundo –  El Día de Baleares, y edita la prestigiosa revista literaria La Bolsa de Pipas.

Google Custom Search
Tamaño de letra:

Imagen de portada:

Luis Alberto de Cuenca - Retrato

Fernando Vicente

Sumario

Este Lunes

Homenaje: Mario Benedetti & Mario Maladetti

Ricardo Bada

Sin miedo: Poesía visual y poética textual en No tengas miedo Lulú y otros poemas

Luis Pérez-Simón

Mestizo pese a todo

Joel Franz Rosell

Jorge Luis Borges y el otro imaginario

Manuel Gayol

El legado del ingenio azucarero en Cuba

Narciso J. Hidalgo Ph.D

Política y religión en Cuba a inicios del siglo XXI

Leonel A. de la Cuesta

Arte o barbarie

Luis Martínez- Falero

Cuando ya no importe, porque es eterno

Laura García

Cuba 2009:Reflexiones en torno a los 50 años de la Revolución de Castro

Cuba 2009 - Reflexiones iniciales

Andrzej Dembicz

Percepción cambiante de la (r)evolución cubana

Andrzej Dembicz

La Revolución Cubana explicada a los taxistas (fragmentos)

José Manuel Prieto

Despojos de lo soviético en Cuba: La estética del adiós

Jacqueline Loss

¿Literatura o revolución? Julio Cortázar y Alejo Carpentier ante la revolución cubana

Adam Elbanowski

Cuba: de la reconversión comercial al nacimiento de la fuga

Ladislao Aguado

La diáspora cubana desde una perspectiva transnacional

Jorge Duany

La Nueva Administración en EE.UU., posibilidades de cambio de su política hacia Cuba

Joseph Tulchin

Unos escriben

Luis Alberto de Cuenca

Otros miran

José Luis Lorenzo Díaz (Lorenzo)

OtroLunes conversa

con Roberto Ampuero

“Hay distintas formas de ser latinoamericano”

con Jorge Majfud

“Todo gobierno es un mal necesario”

con Ángela Toro

Ángela Toro. En busca de una imagen

Punto de mira

La literatura de tema lésbico escrita por mujeres

Fuera del clóset

Odette Alonso

A debate

Mabel Cuesta, Gisela Kozak e Isabel Franc

Botón de muestra

Amanda Castro, Rosamaría Roffiel, Damaris Calderón, Alina Galliano, Maya Islas y Dinapiera di Donato

Cuarto de visita

“La fama literaria casi no es fama”

Entrevista al escritor dominicano Junot Díaz

Patricia Suárez y Antonela de Alva

Ahogado

Relato

En la misma orilla

Kimberle

Achy Obejas

Espejo de tres cuerpos

Odette Alonso

Michael Melnikow

Rafael-José Díaz

Poemas

Orlando Ferrand

Los viejos

Carlos Almira Picazo

Poemas

David González

Otras voces hispanas

A cargo de Luis Rafael

Eduardo Heras León, el Maestro

Jorge Volpi. Muchos modos de la universalidad

Reinaldo Arenas, el escritor atormentado

José Manuel Fajardo. De cómo pasar por la vida

Recycle

Notas sobre (hacia) el boom IV: los nuevos novelistas

Emir Rodríguez Monegal

Waldo Díaz-Balart: la pintura como pasión

De lunes a lunes

Buda Blues, nueva novela de Mario Mendoza

Declaración del PEN CLUB INTERNACIONAL en defensa de la libertad para escribir en las Américas

El cubano Antonio Álvarez Gil en la editorial Baile del Sol

Más de un centenar de intelectuales apoyan al escritor cubano Ángel Santiesteban

Lis desea, nueva novela de Luis Rafael

José Lorenzo Fuentes, el periodista

EGBÉ FILM convoca a FICCU

Biblioteca de OtroLunes

Librario

A cargo de Recaredo Veredas

Anatomía de un instante

Javier Cercas

El documento Saldaña

Pedro de Paz

Cómo matar a un poeta

Manuel Jurado López

Hambre de forma (Antología poética bilingüe)

Haroldo de Campos

Opendoor

Iosi Havilio

Tigre Manjatan

Javier Puebla

El viajero del siglo

Andrés Neuman

Espejo de tres cuerpos

Odette Alonso

A cargo de Temístocles Roncero

Los libros y los días

 

Skype MeT!
OtroLunes. Revista Digital. Tlf: +34 644 469 467. info@otrolunes.com