Un juego de comparación con las emociones y los olores

Sobre Vuela, Ertico, vuela

La Mancha - Buenos Aires

vuela-ertico-vuelaErtico tiene una abuela “formidable y fuera de toda comparación” que está dispuesta a hacer cualquier cosa para que él pueda ser feliz. Es una abuela especial aunque “en el mercado era como las otras viejecitas, con su chal y su carro de la compra, quejándose de la calidad de las lechugas y de que la pensión no daba para nada”.

La abuela teje y desteje, casi como Penélope, pero por otros motivos. Las prendas tejidas son: una bufanda, un gorro, un par de medias…, y el hilo pertenece a una vieja alfombra. El secreto poder de estos objetos se revela cuando, al cabo de un tiempo, hay que retejer la alfombra que es, por supuesto, una mágica alfombra voladora, y se expresa con “…su olor, sus colores, el dibujo formado por su tejido y ciertos movimientos especiales”.

La escritura de Rosell es rica en imágenes y entabla todo el tiempo un juego de comparación con las emociones y los olores. Hay una exploración de la palabra en el texto, una escritura sutil que dice cosas más allá de lo escrito. Con guiños al lector en apelaciones continuas para involucrarlo, Rosell expone una lectura entre líneas y logra un mundo subjetivo y mágico con elementos de la realidad.

La Mancha nº 12. Buenos Aires, julio 2000