Los libros y los días

Por Temístocles Roncero

Una de las cosas que más detesto es montarme en el ascensor con algún vecino. Las ciudades se han deshumanizado de tal forma (ahí están los tanatorios, asépticas morgues atendidas por funcionarios) que cuando dos o más personas coinciden en un ascensor no saben qué decirse. De resultas, agachan la cabeza y desvían la vista, procurando no encontrar sus miradas. Quizá, si hay cierta confianza, inician una conversación acerca del tiempo:

−Qué frío hace, ¿eh?
−Sí, es lo que tiene el invierno.
−Ya, pero hace demasiado frío.

 

evtushenko-otrolunes26Acabo de padecer esta conversación y me ha puesto tan nervioso que, al entrar en casa, lo primero que he hecho ha sido dirigirme a la biblioteca, buscando la paz que sólo los libros saben procurarme. Al azar, he cogido Entre la ciudad sí y la ciudad no del celebérrimo Evgueni Evtuchenko, en mi edición de Alianza del año 68. Abro el libro y aparece uno de mis poemas favoritos, un poema con el que siempre me he identificado. Lo trascribo entero porque, sin duda, merece la pena:

Quiero ser un poco anticuado
para que el tiempo no me borre,
para que no se avergüencen los muertos de mí,
ellos, que conocían el antiguo y buen sentido de la vida.

Quiero ser escrupuloso, un poco raro
y cortés, a la manera antigua,
pero, conservándome sensible y refinado,
quiero mantener frente a la ruindad la antigua y buena opinión.

Quiero ser erudito y fino,
vivir sin creer en el brillo de las frases falsas,
escuchando tan sólo la voz de la conciencia,
la que nunca traiciona, antigua y buena voz.

Quiero ser eternamente joven,
pero de los que recuerdan las lecciones de los años pasados.
Quiero aconsejar como un antiguo y buen abuelo
a los jóvenes que aún están soñando.

Así escribo, hundido en mis pensamientos.
Y, para transmitirles todo esto a ustedes,
acude en mi ayuda un yambo, ya cambiado,
pero que sigue siendo el antiguo y buen yambo.

Después, algo más apaciguado, abro la Poesía completa de Paul Auster, recién publicada por Seix-Barral, y me sorprende la enorme calidad de algunos de sus poemas. Esta edición bilingüe, que incluye un estupendo prólogo de Jordi Doce, es indispensable para todo aquel que quiera profundizar en el mundo literario de Auster, autor que tantos momentos felices me ha regalado. A la aparición de su obra poética hay que sumarle Aquí y ahora, recopilación de cartas entre él y Coetzee desde 2008 hasta 2011, edición especial publicada conjuntamente por Anagrama y Mondadori. De lectura amena aunque algo superficial, por el libro desfilan asuntos como la crisis económica, la creación literaria o el deporte, pudiendo resultar una pequeña decepción para los lectores habituales de estos dos amigos. Por fortuna, Booket nos resarce con otro título del autor neoyorquino en una preciosa edición ilustrada: El cuento de Navidad de Auggie Wren, sutil historia que ya nos diera a conocer la película Smoke.

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EduardVonKeyserling-otrolunes26La joven editorial Nocturna continúa la tarea de rescatar la obra de Eduard Von Keyserling, escritor impresionista por excelencia con resonancias de Chéjov y Lampedusa y admirado por Thomas Mann. A los cuatro títulos publicados en su catálogo se incorpora Dumala, excelente novela, ambientada en un palacio bajo la nieve perpetua, que ahonda en los entresijos de un conflicto amoroso.

Creo que José María Merino, académico de la RAE, es uno de los escritores que más han hecho por dignificar el género fantástico en España. En los últimos meses, la colección Letras Populares de Cátedra ha reeditado Los invisibles, deliciosa novela protagonizada por un chico que, después de tocar  una extraña flor en la noche de San Juan, se volverá invisible. Estructurada en tres partes, con la aparición del autor en una de ellas, nos encontramos ante una fábula que evoca la mejor literatura popular. También de Merino, aunque desligada de lo fantástico, aparece El río del Edén (Alfaguara), elegida por El Cultural de El Mundo la mejor novela española del pasado año. En ella somos testigos del viaje que hacen un hombre y su hijo con síndrome de Down (espléndido personaje) llevando las cenizas de la madre. Emotiva historia de amor y de traiciones, narrada magistralmente en segunda persona, el autor logra una de sus mejores obras.

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francisscottfitzgerald-otrolunes26Francis Scott Fitzgerald es uno de mis escritores favoritos. Sus cuentos y novelas me han acompañado a lo largo de mi vida y he vuelto a ellos en numerosas ocasiones. La adolescencia de Basil Duke Lee, novela que no conocía, publicada por entregas entre la primavera de 1928 y la de 1929 en The Saturday Evening Post, acaba de salir en Rey Lear. A lo largo de sus páginas, se nos presenta a Basil Duke, desde la temprana adolescencia hasta que entra en la universidad, toda una galería de peripecias llenas de humor y ternura que sirven de precedente a El guardián entre el centeno. Como curiosidad para los amantes de Fitzgerald, 451 acaba de publicar SuperZelda, tebeo que plasma la caótica vida de su mujer, así como su turbulenta relación.

Antes he comentado que odio tropezarme con alguien en el ascensor. Bueno, depende de con quién… Reconozco que si es con cierta vecina no me importa lo más mínimo, pues aprovecho su compañía para mantener una profunda conversación sobre el parte meteorológico. Nunca los cirros, cúmulos y estratos se habían vuelto tan apasionantes como hasta ahora. Y quizá algún día, en algún momento…