Los vampiros y otros poemas

Poesía

Del libro Señales de humo

José Poveda Cruz

Los Vampiros

les ofrecimos el cuello con cordial inocencia
para que se deleitaran con el olor de las
sábanas noctívagas

eran  asexuales frígidos  neutrales
eso los concebía axiomáticos
irreprochables
como un editorial del periódico Izvestia

florecían castos inocentes no  miraban a los ojos
chupaban sin recato el néctar de mis venas
nunca me pidieron las manos ni el tronco
ni las piernas porque eso fuera absolutamente
necesario

tampoco me dijeron –por supuesto-
que echara a andar porque
(en tiempos difíciles)
se daba por sentado que
todo es  absolutamente necesario

estaban ocupados en succionar el futuro
refulgente con sus dientecillos afilados
para ello teníamos  que estar quietos
bajar los ojos con recato
y escuchar el susurro de sus alas membranosas

les echo de menos ahora que mi sangre es menos
líquida por la ausencia de la sal en los mercados
se fueron a dormir cabeza abajo como suelen hacerlo
cuando las cosas andan cabeza abajo

y esperan que el sol se oculte para que baje el precio
de la carne de cerdo

en tiempos de crisis la bonanza es invocada con frecuencia
en los nostálgicos relatos de los relatos del abuelo
el olor de la sangre lo confirma.

 

*****

Mambrú se fue a la guerra(canción infantil)

a la sombra del panteón de los Menchero
en el místico bucólico cementerio de la ciudad turística
Gastón intenta conciliar el sueño.

hoy me mostró su vendada pierna
la llaga supuraba
con lágrimas de Cristo

los asiduos clientes del Café Tres Lucias
le invitan a una taza aromática
para luego burlarse
de quien vendió su casa
y deambula cual perro
en la ciudad de Putas   Beodos   Yarinis
modernos con Adidas de ultramar

ciudad de travestis amargados y tristes
como la doncella  Isolda
como una  Penélope aburrida
en su Pent House
(este mes no ha llegado la esperada  remesa)

todos se preguntan cada tarde:
¿qué número salió?

como un reloj despertador bien aceitado
mi cerebro me despierta cada madrugada
a las 2.33 en punto
el sueño se me escapa como una insolente   proxeneta
es hora de aumentar la dosis de ansiolíticos
o de abandonar la vieja costumbre del brebaje

dicen que publicaron  un nuevo impuesto sobre el jornal
y las moradas
por ahora lo tienen congelado
(linda palabra,congelar,de múltiples significados)

en el cementerio aún desconocen las nuevas tarifas de ignición
y aún es gratis disfrutar del frescor de los rancios Panteones
pueden dormir en paz los añejos inquilinos
y los mendigos sin amparo ni hogar

es saludable disfrutar de la brisa del fresco camposanto
la sombra de los arcángeles de marmol trae buena suerte
dicen.

 

*****

Eva y la manzana

Para Georgina Mouzo.

 

Siempre soñaste con hacer un viaje.
Para ello mantenías listas las maletas:
dos blusas, un vestido y otras pocas pertenencias.

El viaje estaba allí.  Dentro de tu mente.
Y de tu alma.

Un viaje. Un largo viaje.
Un viaje a la semilla.
Un viaje para saber quién eres. Qué eres.
Qué buscas en la vida. Un viaje.
para desenredar la confusión, el tedio.
Con el sexto sentido,
y el sentido. Hiciste el viaje.
El viaje te llevo a descubrir aquello
que sabías de antemano, más no te atrevías a reconocer.
El viaje develó la neblina y la verdad de tu propio misterio.
(Solo  se está bien allí, junto a quienes nos aman).
Un viaje es la búsqueda de la manzana. Y la conversación
trivial con la serpiente.
La expulsión del Paraíso, y un tour ocasional
por el infierno.
Un viaje es la antesala de la victoria
y una suma de pequeñas derrotas.

Es viajes es solo el viaje… Un boleto de ida.
Otro de vuelta. Lejos.

 

*****

Señales de humo

en el umbral de la nostalgia siento caer el tedio como si la batalla
hubiera concluido.Torpe es la espera, el arrepentimiento.
torpes la ilusión y el desengaño.
me he mentido con desmaña esperando el perdón y no obtuve nada
a cambio.De vez en vez casi fui feliz mirando correr las nubes,
el cielo me hacia burlas.Y el tiempo era la misma ecuación inexplicable.

ahora, casi más viejo, más viejo que el día anterior tengo la sensación
de que vengo de una época más antigua y de que el mundo gira
en la dirección equivocada, o que mis pasos no son lo suficientemente
rápidos. Me engañaron las señales de humo.La brújula indicaba
hacia el norte
los ciclones siempre  terminaban en noviembre.

nací en septiembre, que es el mes más cruel. Me dijeron: “tu signo es virgo”.
abrí mi corazón a los enemigos y fui la almohada para los amigos.
sigo creyendo en el perdón y arrepentido me arrodillo ante lo invisible
en las mañanas, mientras los niños se disponen a ir a la escuela.

puedo caminar con la cabeza erguida y mirar de frente sin temor.
quien guarda los rencores es pasto de su propia ignorancia.

fui feliz, lo que es decir casi inocente por no estar al corriente
del significado de los signos.
en los momentos de angustia me iba a Gibara a mirar el mar
y a un pino torvo, inclinado hacia la desidia del horizonte.

la vida a todos nos pasa la cuenta de los gastos, solo que algunos
creen en la inmortalidad de las palabras.Y el poder misterioso del lenguaje.
y eso los calma como una inyección de opio en el corazón.

Del Autor

José Poveda Cruz
(Placetas, 1961) Poeta.Ha publicado los poemarios Cercos que teje la memoria, El Bosque y las sombras, El círculo y las cenizas. Ha obtenido premios y menciones en diferentes concursos. Reside en Holguín.