Portada de la novela donde Sandro Battisti desarrolla un estilo similar al que aparece en el cuento que acompaña a esta imagen.
Es un fluctuar vigoroso más suelto, una pura liberación del alma ya no sujeta a las erosiones del cuerpo. El cuerpo se encamina hacia una trasustanciación de límpida angustia existencial, símil al ruido de quásares que se lanzan contra el muro onírico de la atención sensorial. Y eso duele. Me da pena, repite los estilos hasta hacer naufragar la conciencia en un puro tedio postexistencial. Las voces se levantan más allá de la nada y me convocan: estoy por traspasar el umbral, más allá, más allá. Sí, más allá… Leer más…
